La zona sucia: el nuevo disco de Nacho Vegas sale mañana

Reconozco que me ha pillado completamente por sorpresa la salida del nuevo disco de Nacho Vegas titulado La Zona Sucia porque aunque sabía que el asturiano tenía previsto lanzar álbum en 2011 no pensé que fuera a ser en los primeros compases del año. De hecho me he enterado del asunto cuando hace un rato he entrado en un blog no oficial del músico y me he encontrado con la portada.

La Zona Sucia se lanza mañana lunes 14 de Febrero; y aprovecho para comentaros que a los 100 primeros compradores en la FNAC de Callao (Madrid) se les regalará una entrada para asistir al concierto que se celebrará en ese mismo lugar a partir de las 20:00.

A mí me es imposible asistir por temas de trabajo (ando hasta arriba en las últimas semanas) pero sí que me compraré el disco a traves de la iTunes store en cuanto esté disponible; pues un disco del señor Vegas siempre es una experiencia sonora que merece la pena ser disfrutada. Además, sabiendo que incluye la magnífica La gran broma final parece claro que a Nacho le ha pillado en un gran momento compositivo.

Cuando lleve unas cuantas escuchas ya os contaré mis impresiones; pero saber que mañana estaré disfrutando del nuevo disco de uno de mis artistas favoritos ha sido una agradable sorpresa para un domingo que, hasta el momento, está dominado por las nubes.

Enamorarse de la vida

Hoy vamos a hablar de amor, aunque os advierto que no voy a entrar a valorar si el llamado día de los enamorados es un invento de El Corte Inglés o no. Sin embargo os diré una cosa al respecto: no creo que se pueda llamar amor a algo que sólo se demuestra una vez al año.

Cuando a media mañana salga a dar una vuelta por Alcalá estoy seguro de que veré a más de una pareja caminando de la mano por la calle Mayor y sus alrededores. Ella con una rosa en la mano; él oliendo a una colonia recién estrenada… Y me parece muy bien, pero siempre que dentro de unos días él le regale un ramo de flores «porque sí» o el mes que viene ella le sorprenda con algún otro detalle sin venir a cuento.

El amor no es algo que podamos hacer aparecer y desaparecer a voluntad como un David Copperfield cualquiera; sino una filosofía de vida que se lleva dentro y sale a relucir bajo cualquier circunstancia. Una auténtica actitud ante la vida. Quien tiene amor siempre lo da, sea 14 de Febrero o 25 de Octubre. Y no hay por qué entregárselo a una persona; no tenemos por qué guardar ese amor en lo más profundo de nuestra alma si no tenemos pareja.

En mi caso particular, aunque llevo tiempo soltero y sin compromiso siempre ando enamorado de algo: de las calles de la ciudad, de los atardeceres, de una canción, de las sorpresas que me va dando la vida… Por supuesto que muchas veces he estado enamorado de una chica y sé que algún día llegará el amor de mi vida; y aunque hasta el momento algunos de esos amores han durado apenas un cruce de miradas y otros mucho más tiempo, el denominador común de todos ellos es que han tenido fecha de caducidad. Del mismo modo, a veces ha sido un amor correspondido y otras ha quedado en el más absoluto de los secretos, dando a cada relación su propia identidad y personalidad.

De todos modos, enamorarse es compartir: si me enamoro de una chica quiero compartir con ella todo lo que se me pase por la cabeza y conocerla en todas sus facetas, si es de la vida en general lo que quiero es aprender de ella tanto como ella de mí, si es de una calle me gusta pasear por ella para empaparme de sus historias y luego escribir sobre ella… No sé si me explico; pero lo que quiero decir con esta entrada es que el amor no consiste en tener una pareja y cumplir años a su lado, sino en desarrollar la actitud necesaria para aprender, compartir y maravillarse ante todo lo que se presente día a día.

El amor está en más lugares de lo que parece, y hasta las cámaras fotográficas parecen comprender que se trata de un sentimiento que no entiende de edades ni formatos.

Nikon kiss