Usando un Garmin Etrex 10 con mapas personalizados

Siempre me ha fascinado la tecnología GPS. Tuve conocimiento de ella gracias a la mítica revista ON-OFF en la década de los 90 pero hasta que no pasaron unos cuantos años no tuve ocasión de probarla por mí mismo.

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Mi admiración por los GPS

Recuerdo que la primera aplicación práctica de un GPS que pude ver fue en un navegador Navman que mi padre compró para un viaje familiar que hicimos por Galicia hace ahora 10 años y que nos vino estupendamente para no perdernos por las carreteras entre pueblo y pueblo durante las muchas excursiones que hicimos aquellos días.

Casi al mismo tiempo un buen amigo mío se compró un navegador similar y para probarlo recuerdo que programamos una calle de Guadalajara como punto de destino saliendo desde Alcalá de Henares. Lo que queríamos comprobar era la capacidad del aparato para recalcular la ruta si te pasabas el desvío indicado, de modo que estuvimos todo el tiempo haciendo justo lo contrario a lo que nos indicara la voz del aparato: si había que girar a la derecha, nosotros seguíamos rectos, si había que tomar la segunda salida en una glorieta nosotros cambiábamos de sentido, cuando por la autopista nos indicaba que tomáramos una salida nosotros seguíamos y tomábamos la siguiente…

Y sin embargo, no había manera de liar al puñetero GPS porque a los pocos segundos siempre encontraba otro camino que nos acababa llevando al destino prefijado. Algo que seguramente a día de hoy os parecerá muy normal porque estaréis hartos de ver y usar sistemas de navegación para ir a muchos sitios, pero en aquellos momentos en los que un GPS para coche costaba trescientos o cuatrocientos euros era algo todavía no muy extendido y, para nosotros, casi de ciencia-ficción.

Cuanto más trasteaba y más me informaba de la tecnología que gobierna los GPS más fascinante me parecía: que un aparato que cabe en un bolsillo pueda darte tu posición en cualquier lugar del mundo con una precisión de pocos metros gracias a la triangulación de señales que una constelación de satélites en órbita transmiten continuamente era algo que facilitaba la vida enormemente a mucha gente.

He tenido un par de GPSs de coche (un Mío y un TomTom) y varios smartphones los cuales cuentan con el servicio de Google Maps para navegación; pero también es cierto que me faltaba un cierto tipo de dispositivos que siempre había mirado con ojos golosos pero hasta ahora no me había decidido a comprar: los GPS de mano.

Dado que lo quería básicamente para “cacharrear” un poco y medir en tiempo real distancias, velocidades de paso, promedios, etc… me decidí por el modelo más básico de Garmin a sabiendas de sus limitaciones. Se trata del Etrex 10, el cual cuenta con unos 8 MB de memoria interna que utiliza para todos los datos que tenga que almacenar, incluyendo mapa base, rutas, tracklogs y waypoints.

Efectivamente, la cantidad de memoria es muy escasa y no existe posibilidad de ampliarla, de modo que lo que pretendo es explicaros qué he hecho yo para adaptar este modelo de GPS a mis necesidades (muy básicas, todo sea dicho) resumiendo un poco lo que he ido aprendiendo de aquí y de allá gracias a toda la información que hay disponible en Internet. Comentaros también que ahora mismo lo tenéis por 85 € en las tiendas Decathlon, que es donde lo he comprado yo.

Características del dispositivo

Para no enrollarme demasiado, os copio a continuación las especificaciones técnicas oficiales dadas por el fabricante:

Características físicas y de rendimiento

Dimensiones de la unidad (Ancho/Alto/Profundidad) 2,1″ x 4″ x 1,3″ (5,4 x 10,3 x 3,3 cm)
Tamaño de la pantalla (Ancho/Alto) 1,4″ x 1,7″ (3,6 x 4,3 cm); 2,2″ en diagonal (5,6 cm)
Resolución de pantalla (Ancho/Alto) 128 x 160 píxeles
Tipo de pantalla transflectiva, monocroma
Peso 5 oz (141,7 g) con pilas
Batería 2 pilas AA (no incluidas); se recomienda NiMH o litio
Duración de la batería 25 horas
Clasificación de resistencia al agua IPX7
Receptor de alta sensibilidad
Interfaz del equipo USB

Mapas y memoria

Mapa base
Puntos de interés personalizables (posibilidad de agregar puntos de interés adicionales)
Waypoints 1000
Rutas 50
Track log 10.000 puntos, 100 tracks guardados

Es importante dejar claro que el Garmin Etrex 10 es un modelo que en teoría no admite más mapas que el mapa base que trae de serie. Este mapa, llamado gmapbmap.img, abarca todo el globo terráqueo pero con tan poco detalle que sólo veremos los contornos de los países y las principales ciudades de cada uno. Olvidaos de carreteras, senderos, lagos, puntos de interés y cualquier otra cosa que no sean fronteras y ciudades grandes.

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Sin embargo, que el Etrex 10 no acepte otros mapas nativamente no quiere decir que estemos limitados a usar el espartano mapa que trae, ya que buscando un poco por Internet di con la solución: el servicio de descarga de mapas de BBBike.org y un poco de trabajo por nuestra parte.

En dicha web contamos con una funcionalidad de lo más interesante (y gratuita): podemos seleccionar cualquier parte del mapa del mundo permanentemente actualizado y convertirlo a un formato digerible por nuestro dispositivo, contando además con varias opciones al respecto para adaptarnos a nuestras necesidades. Mapas que, dicho sea de paso, son los del ambicioso proyecto Open Street Map.

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Una vez elegida la zona que queremos exportar debemos elegir el tipo de mapa, siendo el más completo (siempre hablando de los dispositivos Garmin) el OSM estándar. Para que os hagáis una idea, exportar en este formato un área rectangular que comprenda Alcalá de Henares, la parte Este de Madrid, Alcobendas y Algete ocupa aproximadamente 6 MB; y si lo que queremos es un mapa que abarque al completo la ciudad de Alcalá de Henares al final nos va a ocupar cerca de 1,5 MB.

En este formato de mapa vamos a poder ver carreteras, calles, senderos, zonas boscosas, ríos, multitud de puntos de interés… Para mí es el formato de mapa ideal para “todo uso”. De todos modos, disponéis también de un formato que ocupa aproximadamente una octava parte de este pero en el que sólo aparecen calles y ríos, de tal modo que podéis haceros un mapa de toda la Comunidad de Madrid que os ocupará unos 5 MB en total, si bien como os decía, carecerá de muchos detalles y no os valdrá de mucho si tenéis pensado salir de zonas urbanas.

Desde mi punto de vista, lo ideal sería tener mapas detallados de las zonas por las que vayamos a transitar y cargarlos en el dispositivo en función del plan que tengamos en mente. Es decir, que si este fin de semana vais a ir a la sierra de Madrid y al que viene os vais a acercar a Valencia a conocer el centro de la ciudad (cosa que os recomiendo totalmente, por cierto) podéis cargar hoy el mapa de la sierra y a la vuelta de la excursión borrar ese y cargar el de Valencia, porque hacer un mapa que abarque las dos zonas puede ocupar mucha más memoria de la que nuestro Etrex 10 dispone.

Excursión a Valencia (7/7/12)

Cuando solicitáis un mapa, la web de BBBike os preparará un zip con el mapa y algunos archivos más, y de lo que se trata es de borrar el mapa gmapbmap.img que trae el dispositivo sustituyéndolo por el que acabamos de descargar, el cual tiene por defecto el nombre gmapsupp.img así que habrá que renombrarlo para que nuestro dispositivo lo reconozca. El resto de archivos del fichero zip podéis ignorarlos. Para otros modelos de GPS de Garmin que sí aceptan mapas, con copiar la carpeta y su contenido al dispositivo, la información del nuevo mapa se agregará automáticamente al mapa base.

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Por cierto, no os he comentado que para acceder a la memoria del Etrex 10 desde un ordenador tenemos que conectarlo mediante un cable miniUSB estando seleccionada la opción de “almacenamiento masivo” en las opciones del GPS. De ese modo será como si conectáramos un pendrive USB a la hora de copiar, renombrar y reemplazar ficheros. Más sencillo imposible.

Si curioseáis un poco por la web de BBBike veréis que hay multitud de formatos de salida para los mapas incluyendo algunos de curvas de nivel, cosa que agradecerán los amantes de la montaña. Dado que yo soy más bien de terrenos llanos en general (ya sea en ciudad o por el campo) es para mí un tema secundario, pero sé que habrá gente que se alegrará de contar con ese recurso. También hay alguno optimizado para ciclismo en el que se destacan los carriles bici y los senderos transitables e incluso alguno pensado para navegación marítima.

A modo de ejemplo os pongo una fotografía de mi Etrex 10 con una parte del mapa del parque Juan Carlos I para que os hagáis una idea del detalle con el que podemos contar en el mapa ofrecido por BBBike. Como podréis ver, aparecen además de los caminos, la ubicación de las fuentes, los servicios, el canal de agua que recorre el parque, algunas zonas destacadas…

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Tracks, waypoints, logs…

Vamos a empezar la parte técnica explicando lo que es un waypoint, que no es otra cosa que unas coordenadas que marcan de manera inequívoca un punto de la superficie de la tierra. Es decir, que es una manera de registrar un lugar al que queremos volver en un futuro o bien queremos darlo a conocer a otras personas por cualquier motivo.

Un waypoint puede ser el portal de nuestra casa, el lugar en el que hemos aparcado el coche, la entrada a una cueva que hemos descubierto o el punto exacto de una calle en la que se ha producido una rotura en una tubería de agua. Las aplicaciones son muchas y diversas, y dependen de la imaginación y las necesidades de cada usuario.

Tenemos por tanto en nuestro dispositivo una serie de puntos guardados que podemos emplear como “paradas intermedias” de una ruta. Es decir, que podemos seleccionar como punto de inicio el portal de casa, como primera parada el quiosco de prensa, luego ese monumento tan conocido en el centro de la ciudad, a continuación una cafetería en la que pararemos a tomar algo fresco para recuperar fuerzas y por último, una panadería en la que comprar una buena hogaza para la hora de comer.

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Esas serán las etapas de nuestro paseo, pero cuando salgamos del portal en el mapa del GPS vamos a ver una perfecta línea recta que llega hasta el quiosco, y luego otra hasta la estatua… y así hasta completar toda la ruta planificada. ¿Por dónde tenemos que ir entonces?

Bueno, lo que tenéis que tener claro a la hora de emplear un Etrex 10 es que no se trata de un dispositivo de navegación que os vaya a marcar el camino a seguir para llegar a tal o cual sitio como hace, por ejemplo, Google Maps o un TomTom para el coche. Cuando tú marcas un punto de destino el Etrex 10 te va a indicar la distancia y la orientación en línea recta hasta dicho punto, dando igual si está a 20 metros o tienes que cruzar la cordillera del Himalaya para llegar a él. Eso ya, depende de ti.

A lo mejor os parece un atraso, pero es que el dispositivo está pensado para que te lo curres un poco. Me explico: la gracia del Etrex 10 (y en general de todos los dispositivos de este tipo) es que a medida que nos vamos moviendo va dejando en el mapa un rastro de “miguitas de pan”. Es decir, que nuestra trayectoria se va grabando en lo que se llama un tracklog que podemos consultar, grabar e incluso invertir para volver al punto de inicio en un momento dado.

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Como podéis ver en la imagen superior, mi ruta planificada son una serie de waypoints por el centro de Alcalá de Henares entre los que el GPS va marcando líneas rectas gruesas al más puro estilo “une los puntos”. Por otra parte, el tracklog que mi movimiento va generando es esa fina linea punteada, de modo que podéis ver que poco importan las calles que yo vaya recorriendo siempre que vaya pasando por los diferentes waypoints para que el GPS considere que voy cumpliendo con la ruta planificada.

Una vez que tenemos el tracklog grabado en memoria, el dispositivo sí que va a poder ir dirigiéndonos de nuevo por la trayectoria que hemos hecho, ya que el tracklog no es más que una sucesión de muchos waypoints por los que el GPS nos va a ir guiando secuencialmente. Es decir, que es como la ruta de cinco waypoints que planificamos al principio pero ahora con, supongamos, doscientos waypoints que se han ido generando internamente en puntos significativos del camino y que, por tanto, nos llevará exactamente por el camino recorrido anteriormente.

Como ya os podréis imaginar, una de las ventajas de los GPS de este tipo es que vamos a poder compartir nuestros tracks con el resto del mundo y del mismo modo vamos a poder grabar en nuestro dispositivo tracks hechos por otras personas para así descubrir nuevos parajes.

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Algunos consejos

  • Emplead un rato en echarle un ojo al manual del equipo (os dejo aquí el enlace al mismo) para familiarizaros con los controles y las diversas opciones que nos permitirán configurar el equipo en base a nuestros gustos y/o necesidades.
  • En el primer arranque al dispositivo le llevará unos minutos fijar nuestra posición y para ello es recomendable buscar una zona lo más despejada de edificios posible. A partir de ahí fijar la posición será cuestión de segundos siempre que tengáis cielo sobre vuestras cabezas. Supongo que a estas alturas del artículo ya tendréis claro que los GPS no funcionan bajo techo.
  • Aunque las pilas duran bastante, os recomiendo llevar siempre un par (o dos pares) en la mochila. No abultan y pueden sacarnos del apuro. Aparte de esto yo también llevo siempre encima una linterna pequeña, pero eso es ya otra historia diferente.
  • Al crear nuestro propio mapa no apuréis mucho la escasa memoria libre del dispositivo, ya que al ser compartida por todo lo que se graba en él podemos encontrarnos con que a mitad de ruta nos hemos quedado sin espacio para seguir almacenando el tracklog. Es muy tentador meter el mapa de toda nuestra comunidad autónoma en el pequeño GPS y así no tener que preocuparnos de nada, pero al final seguro que no recorréis más de un 5% de su superficie y estaremos ocupando memoria innecesariamente.
  • Al inicio de cada excursión es importante borrar el tracklog y los parciales/totales de distancia recorrida, velocidad media y de ese modo ahorrar algo de la preciada memoria de almacenamiento además de para evitar mezclar recorridos diferentes y que luego nos volvamos locos al pasarlos al ordenador.
  • La retroiluminación gasta muchas pilas. No la uséis si no es estrictamente necesario. La pantalla, al ser en blanco y negro, no la necesita para nada bajo la luz del día. ¿Recordáis lo bien que se veían al sol los móviles de principios de la década del 2000? Pues eso mismo pasa con la pantalla del Etrex 10.

Y por el momento eso es todo. No es un artículo especialmente técnico, pero es que lo que pretendía es dar unas pistas sobre cómo poder emplear mapas personalizados en este pequeño dispositivo, ya que según sale de la caja puede hacer que muchos usuarios queden descontentos pero con un poco de esfuerzo podemos conseguir cubrir nuestras “necesidades excursionistas” empleando un dispositivo sencillo, fiable y económico.

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¡Nos leemos!

Los problemas de conectividad de los Nexus 4 y 5

A poco que me conozcáis sabréis que adoro la familia de dispositivos Nexus fabricados bajo las directrices de Google. A día de hoy poseo un smartphone Nexus 4, una tablet Nexus 7 (2012) y un recientemente adquirido Nexus Player.

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El Nexus 4 ha sido mi teléfono habitual desde que lo compré hace ya un par de años directamente a Google y desde entonces no me ha dado más que alegrías y satisfacciones… hasta hace poco. Todo iba muy bien hasta que hace ya unos meses llegó vía OTA la actualización a Android 5.1 la cual nos trajo a multitud de usuarios de este teléfono (y me consta que a los del Nexus 5 también) un importante fallo que a día de hoy todavía no ha sido corregido. De hecho, desde hace algún tiempo vengo usando un Motorola Moto G de 2ª generación por culpa del dichoso bug que ahora os detallaré.

En esencia la cosa consiste en que si estamos conectados a una red WiFi durante un tiempo más o menos prolongado (casa, oficina, etc) y salimos de su alcance, el teléfono no es capaz de conectarse por si mismo a la red de datos de nuestro proveedor de telefonía quedándonos por tanto aislados en lo que a conectividad de datos se refiere (llamadas y SMS funcionan con normalidad, eso sí). Esto se nota en que en el icono de cobertura de red aparece un signo de exclamación en lugar del modo de conexión pertinente (3G, H+, E, G…) pero si no sacamos el teléfono del bolsillo no nos percataremos del tema.

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Las consecuencias para el usuario son que cuando éste sale de casa o de la oficina no va a recibir correos, mensajes instantáneos, actualizaciones de twitter ni ningún tipo de información hasta que no reinicie la conexión de datos. Y, claro, cuando hacemos esto nos llegan de golpe y porrazo todas los notificaciones correspondientes a todo aquello que no nos ha llegado mientras estábamos sin conexión (esperemos que no fuera nada urgente).

Por cierto, ya aprovecho para comentaros que para volver a conectarnos a la red de datos podemos hacer cualquiera de estas tres cosas:

  1. Activar y desactivar el modo avión
  2. Reiniciar el teléfono
  3. Entrar a la configuración de los APN (opciones – uso de datos – ajustes avanzados – APN)

Sea como sea, esto no es de recibo, ya que el usuario no tiene por qué estar preocupándose de si entra o sale del alcance de las redes WiFi que tenga configuradas en su teléfono. Se supone que si llevamos el móvil encima estamos contactados al mundo. Y el caso es que pese a que los usuarios ya vamos por la actualización a la versión de Android 5.1.1 el famoso bug sigue ahí por el momento sin que Google haya dicho ni una palabra del asunto.

Os aseguro que me causa un verdadero cabreo salir de casa, al cabo de una hora sacar el teléfono del bolsillo y descubrir el puñetero signo de exclamación (!) que hasta la aparición de este molesto bug siempre asociaba a la saga de videojuegos “Metal Gear Solid”.

Os dejo a continuación dos enlaces a sendos hilos de foros en los que se habla del tema para que veáis que no es una cosa de dos o tres usuarios; sino que es un problema bastante extendido y generalizado entre los poseedores de los Nexus 4 y 5.

Problemas de conexión con Android 5.1.1

Nexus 5 – Android 5.1 – Intermittent data connection issue

No soy experto en programación de móviles ni mucho menos, pero entiendo que si el problema surge a partir de la actualización 5.1 es por algún cambio realizado en el módulo de radio correspondiente a esta versión y los programadores deberían de ser capaces de saber “por dónde van los tiros” gracias a la cantidad de información que los usuarios estamos aportando. Además, al ser un problema tan extendido entre los Nexus 4 y 5 debería de ser motivo suficiente para que Google se pusiera manos a la obra y arreglara este error que tantas críticas le está suponiendo de un tiempo a esta parte.

Por descontado, lo único que pretendo con este artículo pretendo aportar mi granito de arena para hacer presión a los encargados del desarrollo del sistema operativo de los móviles Nexus; no vaya a ser que por ser las versiones 4 y 5 unos dispositivos con algún tiempo ya en el mercado los dejen olvidados y supongan que vamos a renovar unos terminales que, por lo demás, funcionan estupendamente.

De hecho, los rumores que corren sobre los próximos teléfonos de la familia Nexus los hacen sumamente apetecibles; pero tengo supeditada la adquisición de uno de ellos a que Google corrija este error del que hoy os hablo, ya que no hacerlo me generaría una gran desconfianza en la marca y su atención a los usuarios.

El lanzamiento del Nexus 4: pólvora mojada

Soy usuario de los servicios de Google desde hace muchos años. Creé mi cuenta de Gmail en 2004 gracias a una invitación de mi hermano y desde entonces toda mi comunicación personal “digital” se ha basado en ella por parecerme una herramienta mucho más integrada, fiable y potente que las ofrecidas por la competencia.

Dell Inspiron Mini 10

La evolución de Android

Como aficionado a la tecnología seguí con atención y curiosidad los primeros pasos de Android durante 2009 en aquellas primitivas versiones que ya apuntaban maneras y que han ido madurando hasta la actual Jelly Bean. Parecía imposible plantarle cara a Apple y su sistema iOS pero el tiempo ha demostrado que Android es sistema tan versátil y capaz como el de Cupertino. He visto crecer a Android desde que era poco más o menos que un experimento corriendo sobre un prototipo hasta la popularización que ha tenido en los últimos meses con todo tipo de dispositivos basados en este software y he de decir que la evolución ha sido increíble.

En cualquier caso, viendo lo que prometía este sistema operativo, desde hace aproximadamente dos años y medio poseo un Samsung Galaxy S con sistema Android 2.3.4 al que desde hace poco más de un mes acompaña un Nexus 7 con su Android 4.2.1 con el que estoy encantado.

Del Nexus 7 me gusta especialmente la duración de su batería, la fluidez del sistema operativo al no llevar ninguna capa propia del fabricante así como la política de actualizaciones directa por parte de Google. También su precio es un aspecto rompedor para un producto de este tipo que ha contribuido a potenciar su presencia en un mercado que ahora mismo está en plena expansión.

Precisamente por todos estos motivos tengo muy claro que mi próximo móvil volverá a llevar Android. Concretamente será uno de la gama Nexus y más concretamente el recién lanzado Nexus 4, que es precisamente de lo que quiero hablar en esta entrada.

Lanzamiento fantasma

Al igual que mucha gente, intenté en vano hacerme con un Nexus 4 cuando salió al mercado hace poco más de un mes (el 13 de Noviembre, exactamente) pero debido al caos que sacudió ese día la web de Google Play con miles de personas tratando de hacerse con uno de estos dispositivos simultáneamente y agotando todas las unidades disponibles en apenas quince minutos me fue imposible renovar mi ya veterano Galaxy S.

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Era previsible que la demanda inicial iba a ser altísima debido a las características del teléfono y su “bajo” precio (lo entrecomillo porque no dejan de ser trescientos eurazos) pero lo que es inadmisible, y más en una empresa como Google, es que después de tanto tiempo sigamos con el producto agotado y sin saber cuándo se va a reponer el stock de este modelo en nuestro país.

Yo me estoy resistiendo a hacerme con un Samsung Galaxy SIII o algún modelo similar por los dos motivos que os comentaba anteriormente, pero no me parece ni medio normal que miles de clientes queramos adquirir un producto comercializado por una gran empresa y un mes después del lanzamiento todavía no tengamos ni la más mínima noticia del asunto.

No es de recibo que Google no de ni siquiera previsiones de reposición de stock y que incluso haya gente que consiguió adquirir su teléfono el día de lanzamiento y todavía no lo haya recibido; como tampoco es de recibo que el único comunicado oficial haya sido para echar las culpas a LG, que es la empresa que fabrica el teléfono como tal. Al fin y al cabo Google es la que vende el teléfono desde su propia web y empleando su logística interna, de modo que culpar a LG de este descontrol es algo muy poco elegante y que está fuera de lugar. Seguro que si el lanzamiento hubiera sido un éxito ya se encargaría Google de no sacar a relucir el nombre de LG por ninguna parte.

Pese a todo sé que antes o después acabaré haciéndome con un Nexus 4 porque ese es el móvil que quiero por muy diversos motivos y de ahí no hay quien me apee, pero Google ha de tener claro que con este desastroso lanzamiento ha perdido muchos clientes potenciales y, a la vez, ha dañado el prestigio que tenía hasta ahora; pues no ha sabido prever una situación que estaba cantada. Como siempre, dentro de unas semanas la situación se estabilizará y el ratio de oferta y demanda se acercará a la unidad permitiendo comprar el teléfono a todos los que estamos interesados en él, pero para entonces se habrán dejado de vender muchos miles de dispositivos.

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El poder de la información

Google sabe perfectamente lo que buscamos en internet (Google Ads es una prueba de ello) y un simple vistazo a Google Trends muestra que en los días previos al lanzamiento muchos andábamos buscando cualquier información del dispositivo que pudiéramos encontrar, de modo que los encargados de marketing de la empresa sabían perfectamente que la demanda del dispositivo iba a ser tremenda.

¿Por qué entonces tan sólo se pusieron a la venta unos pocos miles de dispositivos? ¿No hubiera sido más lógico haber planeado mejor el lanzamiento para poder cubrir la demanda y más siendo en las fechas previas a Navidad? Tal vez el poco tiempo que separó la presentación del teléfono de la fecha de lanzamiento (un par de semanas aproximadamente) pudo tener algo que ver, pero el caso es que Google apostó por romper el mercado al colocar un precio de 300 y 350 euros a las dos versiones existentes del Nexus 4 y ya se imaginarían que eso iba a provocar una avalancha de peticiones como ya ocurrió en su momento con el Nexus 7.

Salida

Por supuesto que no soy ningún experto en marketing, pero creo que la jugada que ha hecho Google (apuntar muy alto y disparar con pólvora mojada) le pasará factura si en el futuro piensa seguir comercializando sus propios dispositivos, ya que en ese campo parece quedar claro que su gran rival Apple le lleva siglos de ventaja.

Por descontado, todo mi apoyo a Google y su estrategia de introducir en el mercado dispositivos de gama alta a precio de gama media porque así conseguirán que los fabricantes no nos cobren 700 euros por unos dispositivos que nos les cuesta más de 200 euros fabricarlos; pero si anuncias algo a bombo y platillo has de ser capaz de aguantar el tipo cuando llegue la hora de lanzar el producto y no desentenderte de los clientes que han decidido confiar en ti.

Hoy la memoria RAM es 6000 veces más barata que en 1994

Aunque mi primer ordenador fue un ZX Spectrum +2, el PC llegó a mi vida allá por 1994 en forma de 486 DX2-66 con 8 MB de RAM y 420 MB de disco duro.

Recuerdo que aquel ordenador venía de serie con 4 MB de RAM que era lo habitual por aquellos tiempos; pero a la hora de configurarlo decidí aumentar la memoria otros 4 “megas” más por los que me cobraron la friolera de 19900 pesetas (120 euros al cambio actualmente).

Os comento esto porque ayer mismo compré un par de módulos de memoria DDR3 de 4 GB cada uno para mi nuevo ordenador de sobremesa de tal modo que ahora mismo dispongo de un total de 16 GB de memoria que ayudarán a que las aplicaciones de fotografía que suelo utilizar funcionen de forma fluida durante años. Aprovecho para apuntar que estos 8 GB “extras” me han costado 39 euros.

Familia de condensadores

El caso es que si ponemos las cosas en perspectiva y tenemos en cuenta que cuando hice la ampliación de memoria al 486 el mega de memoria RAM cotizaba a 30 euros, si hubieran existido unos hipotéticos módulos de 4 GB de RAM por aquella época y hubiera comprado un par de ellos, hubiera tenido que desembolsar aproximadamente 245000 euros (algo más de cuarenta millones de las antiguas pesetas); es decir, que actualmente la memoria RAM es unas 6300 veces más barata que hace diecisiete años. Casi nada.

Unas sencillas cuentas que nos dan una idea del ritmo vertiginoso al que avanza el mercado de la electrónica de consumo.

Mi nuevo ordenador de sobremesa

Viendo que mi Core 2 duo con 3 GB de RAM sufría más de la cuenta procesando mis fotografías en Lightroom decidí liarme la manta a la cabeza y renovar mi equipo, ya que cuando tienes que editar más de un centenar de imágenes y no dispones de mucho tiempo libre, quieres que el equipo vaya realmente fluido y no andar esperando a que desaparezca el sempiterno reloj de arena del Windows (aunque ahora sea un círculo azulado).

Caracol col col

Requisitos previos: Micro, memoria, disco duro y tarjeta gráfica

Puesto que mi filosofía a la hora de comprar algo es que si ese “algo” se va a usar con frecuencia merece la pena invertir algo más de dinero, me senté a ver qué es lo que necesitaba y tracé los requisitos más importantes: buscaba un ordenador con una buena dotación de memoria RAM y, sobre todo, con la mayor potencia de cálculo posible; así que opté por la gama más alta de Intel y busqué un micro Intel Core i7 de segunda generación (los llamados “Sandy Bridge”).

Una vez aclarado lo del microprocesador me puse a darle vueltas al tema de la RAM; y aunque en teoría con 4 GB Lightroom funciona perfectamente prefería que el ordenador contara con algo más de esa cantidad o que, en su defecto, tuviera la posibilidad de ser ampliada en el futuro. Eso sí, imprescindible que fuera DDR3; aunque en realidad los micros Core i7 necesitan funcionar con ese tipo de memoria forzosamente porque llevan el controlador de la RAM integrado en el propio micro y no son compatibles con DDR o DDR2.

En cuanto al disco duro, con 750 GB me llegaba; ya que tengo otros dos discos duros externos donde voy volcando todo lo que voy haciendo en lo que a fotografía se refiere. De hecho el Core 2 Duo tenía un disco de 320 GB y nunca tuve el más mínimo problema de espacio a pesar de que 70 GB estaban dedicados en exclusiva a la instalación de Ubuntu.

La tarjeta gráfica me daba exactamente lo mismo, ya que el ordenador de sobremesa sólo lo uso para edición de fotografía, escuchar música y ver alguna película; tareas para las que lo mismo da tener una gráfica integrada en placa que un pepino de 600 euros.

No me hacía falta monitor porque ya tengo uno que se adapta perfectamente al uso que le doy como os comenté en una entrada de hace ya bastante tiempo.

En busca del nuevo ordenador

No tardé demasiado en dar con un buen candidato para venirse a casa conmigo (y además cada vez invierto menos tiempo en buscar aparatos electrónicos; en cuanto veo uno que me convence saco la tarjeta sin darle muchas más vueltas). A medida que iba recorriendo la estantería donde reposaban las CPUs a la venta enseguida me llamó la atención un HP Pavilion de aspecto bastante sobrio y elegante cuyas características se acercaban bastante a lo que había pensado. Su precio era de 799 euros; pero estaba decidido a hacerme con un equipo que no se me quedara pequeño en un par de años y la verdad es que no me pareció excesivamente caro viendo lo que ofrecía:

  • Procesador Intel Core i7 2600 “Sandy Bridge” (3,4 GHz, modo turbo a 3,8 GHz, 4 núcleos, multithreading, 8 MB de caché)
  • 8 GB de memoria RAM DDR3 1333 MHz (de los cuatro slots disponibles hay dos libres)
  • Disco duro SATA de 1 TB
  • Tarjeta gráfica Ati Radeon HD 6450 con 1 GB GDDR3 dedicada
  • Tarjeta LAN, WiFi integrado, sonido 7.1, lector de tarjetas, grabador de DVD…
  • S.O. Windows 7 Home Premium

Cierto es que la tarjeta gráfica es una patata; pero el equipo cuenta con una buena cantidad de memoria RAM ampliable sin problemas y el microprocesador es ahora mismo uno de los modelos más altos del catálogo de Intel (aunque ya se sabe que dentro de tres meses habrán sacado un puñado de modelos que le darán mil vueltas) por lo que para edición fotográfica el equipo va que vuela; y es que las tarjetas gráficas potentes son esencialmente para videojuegos o aplicaciones de animación tridimensional, ya que los programas como Lightroom lo que necesitan es potencia de cálculo y mucha memoria RAM debido a que las transformaciones que realizan en las imágenes son aritmética pura y dura.

Atardecer

Llevo un par de semanas ya con el nuevo ordenador en casa y he decir que he notado un aumento de velocidad brutal en Adobe Lightroom: las fotografías disparadas con mi D300 en formato RAW a 14 bits se abren en una décima de segundo y cualquier cambio en ellas se refleja en pantalla sin ningún tipo de retraso o brusquedad; algo que provocaba ralentizaciones muy importantes en mi anterior Core 2 Duo que ahora regalaré a mis padres, que tienen un Pentium IV con 512 MB de RAM que incluso para navegar por Internet se las ve y se las desea. Ironías de la tecnología: lo que yo considero lento a ellos les parecerá que va a la velocidad del rayo.

Los libros (electrónicos) son para el verano

Ya que estamos en verano y, por lo general, la gente tiene más tiempo libre me gustaría comentaros un detalle que a aquellos que estéis pensando en haceros con un libro electrónico os puede terminar de decidir.

Para empezar, me gustaría que esta entrada sirva como complemento a la review del e-book Sony PRS-350 que publiqué hace unos meses; y es que si en su momento os decía que la mayor ventaja de las pantallas de tinta electrónica es que se ven perfectamente bajo fuentes de luz intensas, la prueba la tenéis en la siguiente fotografía.

E-ink vs. LCD

Lo que veis es mi propio libro electrónico puesto bajo el sol una mañana de Julio y flanqueándolo mis dos teléfonos móviles: el Samsung Galaxy S que uso desde Marzo (pantalla Super AMOLED) y el Nokia 7230 (pantalla TFT) del trabajo que me acompaña desde hace un par de meses. Aprovecho para indicaros que la pantalla del e-book no tiene ningún tipo de retroiluminación mientras que el brillo de las pantallas de los móviles está configurado a su valor máximo para hacer la fotografía (y ya veis que ni aun así se distingue prácticamente nada en ellos).

No está de más recordar que la tinta electrónica consiste en miles de partículas dipolares muy finas que por una cara son negras y por la otra blancas. Por tanto, sometidas a un campo magnético, estas microscópicas partículas se orientarán mostrando una u otra cara según las órdenes que le de la electrónica del aparato para así formar los caracteres que componen el texto.

También podéis ver en una segunda imagen la comparativa bajo las mismas condiciones de iluminación entre la pantalla del libro electrónico y la visualización de uno tradicional de papel.

E-ink vs. papel

Como se puede apreciar, el aspecto de la tinta electrónica se asemeja mucho a la de la letra impresa en papel; de modo que no es de extrañar que este tipo de dispositivos cada vez se vean más en los vagones de metro, en las mesillas de noche, en los parques y en las playas; pues aúnan practicidad, autonomía, ligereza y calidad de visualización.

El libro electrónico: un gran invento para los amantes de la lectura que andamos escasos de espacio en las estanterías de nuestras casas.

Review: eBook Sony PRS-350

Dado que me gusta mucho la lectura y que siempre busco el lado práctico de las cosas, llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de hacerme con un eBook; aunque he de decir que los modelos que había visto hasta ahora no me habían convencido del todo.

Tal y como marca la ley que rige el mercado de la electrónica de consumo, cuando aparece una nueva tecnología lo hace un precio elevado y ofreciendo una serie de características bastante básicas, de modo que durante los primeros meses no es muy recomendable subirse al carro. Sin embargo, una vez pasada la novedad, los fabricantes empiezan a “afinar” sus productos y es cuando estos empiezan a merecer la pena para el gran público.

El caso es que ya hace unos meses estuve echando un vistazo a algunos lectores de libros electrónicos, pero la verdad es que ninguno terminaba de convencerme: las pantallas no tenían demasiada resolución, en la mayoría de las ocasiones sólo poseían cuatro niveles de gris, las carcasas eran de plástico, la interfaz era muy tosca, la compatibilidad con PDF no siempre era todo lo buena que sería deseable…

No obstante, ojeando un catálogo hace unos días vi que Sony acababa de lanzar al mercado un nuevo modelo que ofrecía por un lado características técnicas bastante interesantes y por otro un precio contenido; así que sin darle muchas más vueltas al tema me fui a por uno.

El nuevo eBook de Sony

En concreto se trata del PRS-350 comercializado por Sony a un precio de 200 euros. Un modelo con pantalla táctil de tinta electrónica tipo Pearl de 5 pulgadas, resolución de 800 x 600, 16 niveles de gris, carcasa de aluminio, dimensiones de 108 x 159 x 10 mm y 155 gramos de peso.

Sony PRS-350

Cabe destacar que posee 2 GB de memoria interna no expandible de ningún modo y que no cuenta con ningún tipo de conectividad inalámbrica; por lo que el único modo de introducirle información es a través del puerto USB 2.0 que equipa en su parte inferior. Como veis, no cuenta con las capacidades 3G o WiFi de otros modelos que nos permiten descargar publicaciones alejados de un ordenador; pero si lo que se quiere es darle uso como “simple” lector de libros esto no es ningún problema.

Los archivos se cargan en el PRS-350 de dos modos: podemos emplear el programa que Sony suministra con el aparato y que recuerda en cierto modo a iTunes por su concepción o bien podemos pasar de cualquier software y directamente “pinchar” el eBook en el ordenador, comportándose en tal caso como una memoria USB en la que podremos copiar los libros que queramos llevar con nosotros.

Una vez que tenemos contenidos en el lector, éste nos permitirá elegir el que queramos leer a través de su pantalla táctil y una vez abierto nos mostrará su primera página a pantalla completa. En función del tamaño de la letra tendremos que emplear uno u otro tamaño, y para ello cuenta con seis tamaños diferentes que, como la ropa, van marcados desde la talla XS hasta la XXL. Os comento que lo habitual es emplear la M para los archivos en PDF, ya que para la mayoría de la gente se trata de un tamaño cómodo de leer desde una distancia normal. No obstante, lo más recomendable es utilizar publicaciones en formato EPUB, ya que ha sido creado expresamente para este tipo de dispositivos y en la mayoría de las ocasiones no tendremos necesidad de variar el tamaño de letra ni ninguna otra cosa.

La pantalla

La pantalla se ve de maravilla; pero como todo dispositivo basado en tinta electrónica no posee retroiluminación y, por tanto, como si de un libro de papel se tratara debemos de procurarnos una fuente de luz. En cualquier caso, nada tienen que ver este tipo de pantallas con las de los ordenadores, teléfonos móviles y demás, ya que son completamente mates y cuanto más intensa sea la iluminación mejor veremos el texto sin ningún tipo de molestos reflejos.

Sony PRS-350

La única pega que le veo a las pantallas de tinta electrónica (aparte de lo de no poder emplearlas a oscuras) es que tardan unas décimas de segundo en refrescar la imagen que muestran. En el caso de un libro electrónico no hay ningún problema porque se trata de contenido estático; pero dado que el PRS-350 trae un sencillísimo programa de dibujo y toma de notas a mano alzada, el retardo se hace bastante incómodo cuando trazamos una línea en pantalla y tarda unos instantes en visualizarse.

En cualquier caso, los 16 tonos de gris que es capaz de mostrar este modelo hacen que incluso las imágenes se muestren de un modo bastante natural y no se aprecien a simple vista degradados y bandas como sucede en las primeras pantallas que eran capaces de mostrar tan sólo cuatro tonalidades. Aun así, el asunto de los colores no es un problema a la hora de leer una novela, ya que básicamente va a ser texto negro sobre fondo blanco; sin embargo, si lo que estamos consultando es un libro con ilustraciones los 16 tonos de gris nos van a ayudar a la hora de ver las cosas con más claridad.

En cuanto a sus cinco pulgadas de tamaño, al tener una resolución de 800 x 600 pixels, estos son de un tamaño tan pequeño que es imposible apreciarlos a simple vista, de modo que aunque las letras no sean demasiado grandes su visualización siempre será nítida y sin extraños dientes de sierra. Yo desde luego, durante los días que llevo usándolo no he echado en falta ninguna pulgada más.

Leyendo en el PRS-350

Está claro que por muchos extras que se incluyan, la función fundamental de un eBook es la de leer libros; y este modelo de Sony cumple perfectamente con este cometido. Las fuentes de texto se ven perfectamente; sin dientes de sierra ni desalineaciones extrañas. Además, el gesto de deslizar un dedo sobre la pantalla para cambiar de página es de lo más intuitivo y la respuesta es excelente. Rara vez tendremos que dar una segunda pasada para que el aparato nos haga caso, pues con un simple roce de la yema del dedo avanzaremos a la siguiente hoja de nuestro libro.

Por otra parte, la sensación de que estamos leyendo sobre una hoja de papel está absolutamente conseguida: aquí no hay parpadeos, reflejos, frecuencias de refresco… Tan sólo miles de partículas como polvo de grafito que se pegan a la pantalla siguiendo las órdenes que dicta la electrónica del aparato. Un pequeño milagro que al final produce la ilusión de que lo que hay dentro del lector es una hoja impresa.

Sony PRS-350

Por otra parte, disponemos de otras características secundarias como la inclusión de diccionarios en varios idiomas con la idea de que si estamos leyendo un libro y desconocemos el significado de alguna palabra, un “doble click” sobre ella nos llevará a su definición; lo que es una buena idea si estamos consultando algún documento en un idioma con al que no estemos del todo acostumbrados. Del mismo modo, en el libro que estemos leyendo podemos hacer anotaciones, subrayar palabras y colocar marcadores gracias a la inclusión de la pantalla táctil.

Pantalla táctil que, por cierto, también podemos manejar con un stylus que se incluye en el lateral derecho del lector. Sin embargo, se trata de un complemento que apenas he utilizado en un par de ocasiones, ya que me siento mucho más cómodo empleando las capacidades táctiles con las yemas de mis dedos porque la respuesta es perfecta incluso a la hora de pulsar sobre pequeños iconos.

Autonomía casi infinita

La autonomía de la batería es extremadamente alta gracias al bajo consumo del aparato. Sony dice que su duración es de dos semanas completas de lectura, aunque en este tipo de dispositivos el consumo de energía viene dado por los cambios en la pantalla; de modo que, por lo que tengo entendido, cada carga de batería de este lector de libros da para unas 10000 páginas. Es decir, que Sony está suponiendo que leemos una media de setecientas páginas al día; algo que me parece un poco excesivo para alguien que no sea un auténtico devorador de libros.

En cualquier caso, he de decir que después de unos cuantos días usando intensamente el PRS-350 el icono de la batería sigue marcando el máximo de capacidad, y teniendo en cuenta que tiene cuatro tramos, parece que podemos despreocuparnos en buena medida de cargar la batería (algo que se realiza a través del puerto USB) incluso aunque tengamos varias sesiones de lectura por delante.

Sony PRS-350

¿Dónde está mi funda?

Un detalle que no me ha gustado es la falta de algún tipo de funda para llevar el eBook en un bolsillo o en una mochila sin dañarlo. El aparato viene acompañado nada más que de un cable USB para conectarlo al PC y si queremos una funda oficial tendremos que adquirirla aparte al módico precio de cuarenta euros, lo cual me parece un atraco a mano armada. Por el momento estoy usando a modo de funda la bolsa de fieltro en la que venía envuelto el aparato dentro de su caja; pero está claro que en unos pocos días esta se empezará a romper y tendré que buscar alguna solución. Eso sí, ya os digo que ni se me pasa por la cabeza adquirir la funda oficial a ese precio, así que trataré de hacerme con alguna de neopreno o material similar.

El futuro de la edición impresa

Parece claro que el futuro de la literatura pasa por el formato digital, y la profusión de eBooks en el mercado así lo demuestra. En realidad está ocurriendo lo mismo que pasó en su momento con la música en formato digital, pues tras unos primeros reproductores toscos y de poca capacidad enseguida comenzaron a aparecer en el mercado aparatos mucho más evolucionados que acabaron por meterse en los bolsillos de todos nosotros y revolucionando por completo el mercado.

En el mundillo de los libros está ocurriendo esto mismo y a partir de ahora veremos cómo las librerías de toda la vida se adaptan a los nuevos tiempos o estarán abocadas a cerrar sus puertas como han hecho muchas tiendas de música en los últimos años. Son los peligros de unos modelos de negocio que cambian de arriba a abajo en muy poco tiempo.

Conclusiones

En general el nuevo lector de libros electrónicos de Sony mantiene un buen compromiso entre precio y prestaciones. Por 200 euros nos llevaremos a casa un aparato con un diseño compacto y elegante, funciones táctiles y con una pantalla de una claridad envidiable. Leer en él es un gustazo, pesa menos que un libro en edición de bolsillo y nuestra vista siempre estará descansada.

Sony PRS-350

Sin embargo habrá quien eche en falta una pantalla de mayor tamaño y/o conectividad inalámbrica; funciones que debemos de buscar en modelos superiores de esta y otras marcas. En todo caso, lo que es imperdonable es que no venga incluida algún tipo de funda para transportar el eBook, ya que llevar un aparato que básicamente es una pantalla suelto en un bolsillo o en una mochila puede acabar rayándolo sin remedio. Hubiera sido un muy buen detalle que Sony incluyera en la caja un estuche por simple que éste fuera para conservar el PRS-350 en perfectas condiciones.

Aprovecho para indicaros que, junto con este modelo, Sony ha sacado a la venta el PRS-650, que es exactamente igual pero con la diferencia de contar con una pantalla de 6″, un slot para tarjetas de memoria Memory Stick micro, un reproductor MP3 integrado, conector para auriculares y un precio de 250 euros. Si la pantalla hubiera tenido más resolución es posible que me hubiera inclinado por él; pero como en este tipo de aparatos valoro mucho la portabilidad, la versión de 5″ me pareció absolutamente irresistible.

Como os decía al principio de este artículo, al ver las características de este modelo sentí que había llegado el momento de dar el salto a los libros digitales. De momento estoy muy contento con las prestaciones que me da el PRS-350 y no me arrepiento de haberme hecho con él. Su tamaño, su peso, la claridad de su pantalla y poder llevar más libros de los que puedo leer en una sola vida en un aparato que cabe el bolsillo trasero del pantalón me parecen razones suficientes como para haberme hecho con él.

Además, algo me dice que este tipo de dispositivos van a ser, junto con las cafeteras, uno de los regalos estrella de estas navidades; así que espero que esta review pueda ser de utilidad a aquellos que hayáis pensando en hacer algún regalo tecnológico pero todavía no tengáis muy claro por qué decidiros.