Diez años de Wikipedia

El 15 de Enero de 2001 veía la luz el proyecto Wikipedia: una enciclopedia en internet cuyas entradas podían ser creadas y editadas por cualquier persona y que, pese a los recelos iniciales de muchos de nosotros, ha acabado convirtiéndose en una auténtica fuente de conocimiento cambiando para siempre la visión clásica de las enciclopedias tanto en papel como en formato electrónico (¿alguien recuerda la típica Espasa impresa en varios tomos o la Encarta en formato digital de Microsoft?).

Muy pocos creyeron inicialmente en la viabilidad de la Wikipedia ya que al poner al alcance de todo el mundo la posibilidad de añadir contenidos muchos pensamos que aquello sería un completo desmadre que nunca llegaría a nada. Sin embargo, un nutrido grupo de colaboradores encargados de velar por la veracidad y neutralidad de la información contenida en esta particular enciclopedia y, sobre todo, la avalancha de personas que cada vez en mayor número fue añadiendo sus conocimientos a los artículos existentes y creando aquellos que no existían lograron dar forma a un proyecto que para mí representa el espíritu más auténtico de la web.

Wikipedia está disponible en prácticamente todos los idiomas que se hablan en el mundo (existen versiones en aragonés o en esperanto, sin ir más lejos) y lo que más me gusta es la facilidad con la que vamos saltando de artículo en artículo a través de los enlaces. Muchas veces entras a Wikipedia buscando una información concreta y terminas descubriendo un montón de cosas que no sabías sobre temas que no tienen nada que ver con el original por la gran cantidad de enlaces internos que hay en cada artículo. No tenéis más que pensar en que la versión inglesa de Wikipedia cuenta con más de tres millones y medio de entradas sobre los más variados temas (¿Buscas información sobre las elecciones municipales de Thunder bay en 2006? Pues sí, en Wikipedia existe un artículo sobre el tema).

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Si habéis leído algún artículo más o menos técnico de este blog ya os habréis dado cuenta de que suelo enlazar frecuentemente a Wikipedia (normalmente a su versión inglesa) porque lo considero un buen modo de ampliar conocimientos sobre un tema determinado. Sin ir más lejos, en Wikipedia hay un gran número de artículos explicativos sobre conceptos de fotografía, de modo que representan una buena base sobre la que apoyarse a la hora de redactar una entrada para este humilde blog.

Como os decía, en primera instancia no di demasiada credibilidad a Wikipedia; pero reconozco que mi punto de vista cambió radicalmente hace tres o cuatro años y desde entonces cuando necesito información concreta sobre algo suelo recurrir a ella porque sé que transcurridos unos minutos habré resuelto mi duda y además me habré enterado de un buen número de cosas más. Ese es el verdadero poder de Wikipedia; y lo mejor de todo es que es completamente gratuita y la hacemos entre todos.

¡Felicidades Wikipedia!  😉

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Roban la cuenta de iTunes a mi hermana y usan su tarjeta para hacer compras

Mi hermana es una de esas personas que se loguea alegremente para mirar el correo en cualquier ordenador. Por eso tampoco me extrañó mucho que esta mañana (ahora mismo está en Alcalá pasando unos días) me comentara que le habían llegado un par de pagos de la iTunes store por cosas que no había comprado. En concreto tenía un pago de un euro de hace un par de semanas y otro de 28 euros del jueves pasado. El caso es que entre mi hermano, ella y yo estuvimos “atando cabos” y llegamos a reconstruir lo que había ocurrido; así que os lo comento aquí para que no os ocurra lo mismo que a ella:

Como os decía, mi hermana no tiene reparos a la hora de hacer login en cualquier ordenador para mirar el correo; siendo desde mi punto de vista una práctica muy poco recomendable tal y como os comenté hace ya unos meses. Obviamente a ella también le comenté este asunto en su momento pero, como mucha gente, no creía que fuera a pasar nada (y ya sabéis que nunca pasa nada… hasta que pasa). No sé si en aquel momento pensaría que era un poco exagerado en cuanto a medidas de seguridad a la hora de navegar por Internet; pero el caso es que al final parece que algo de razón tengo.

El problema es que mi hermana no sólo se saltó mi regla básica de no hacer login más que en ordenadores propios; sino que además tenía la misma contraseña en todos sitios, de modo que el agujero de seguridad era bastante grande. La cosa es que en alguno de los ordenadores desde los que consultó el correo alguna vez debía de haber un troyano de tipo keylogger que, sin que nos demos cuenta, se dedica a mandar todo lo tecleado a una dirección de Internet, de tal modo que no tiene ninguna ciencia descubrir el nombre de usuario y la contraseña de la persona que está utilizándolo.

Pues bien, una vez que la persona recibió los datos de mi hermana se ve que aprovechó para entrar a su correo y al ver que tenía cuenta en la iTunes store (suponemos que leyó algún correo remitido por Apple) intentó meterse allí empleando los mismos datos de acceso de la cuenta de email para ver si “sonaba la flauta”. Y puesto que la contraseña para ambos sitios era la misma, a partir de ese momento pudo hacer y deshacer a voluntad todo lo que quiso; algo especialmente peligroso si tenemos en cuenta que toda cuenta de iTunes store va asociada a una tarjeta bancaria (si no, no se puede crear dicha cuenta).

Lo primero que hizo el ladrón fue cambiar la dirección de email asociada con la cuenta de la iTunes store por una con el mismo nombre de usuario pero asociada a una sospechosa web China, de modo que a partir de ese momento todas las facturas de las compras realizadas ahí irían al mail de esa persona en lugar del de mi hermana. De ese modo, a no ser que ella mirara los movimientos de la cuenta bancaria, no se daría cuenta de que alguien estaba haciendo compras con su cuenta. Además, como es lógico, también cambió la contraseña de acceso para así hacerla perder el control por completo de su propia cuenta de iTunes.

Tal y como os comenté al principio, el ladrón hizo dos pagos con la cuenta una vez robada: uno de un euro (suponemos que para comprobar que tenía acceso) y luego unos días después otro por valor de 28 euros. Ya sé que no es una gran suma, pero daos cuenta de que es muy lógico actuar así por parte del ladrón. Si tenemos la nómina y varios recibos domiciliados en la cuenta, entre los movimientos de cada mes un pago de unos treinta euros de vez en cuando se nos puede pasar completamente desapercibido. De hecho, si no llega a ser porque se metió en la web del banco y miró el extracto de su cuenta muy posiblemente ni se hubiera dado cuenta.

Obviamente ese tío no va a salir de pobre con esos 28 euros, pero pensad que si todos los días fusila alguna que otra cuenta y se dedica a hacer compras por importes similares (que de algún modo luego recibirá en dinero contante y sonante; aunque eso no sé cómo lo llevará a cabo) en un par de meses puede juntar una suma importante. Es decir, que como se suele decir: “Grano no hace granero, pero ayuda al compañero”.

Lo que hemos hecho para solucionar el tema es llamar al banco y comentarles esto mismo, anulando al momento la tarjeta de mi hermana. Dentro de unos días le llegará otra con un número diferente, de tal modo que a partir de este momento el ladrón no podrá comprar nada más en la iTunes store usando la cuenta de mi hermana; pero aun así me temo que los 29 euros que le han robado no va a poder recuperarlos. De todos modos, el lunes llamará a Apple para comentar el caso (la atención al cliente sólo funciona de lunes a viernes) para ver si se puede hacer algo más.

Cómo evitar este tipo de fraudes

Para evitar que os suceda algo así, os remito a lo que aconsejé en la entrada reseñada anteriormente sobre cómo navegar con seguridad en Internet y que se resume en no mirar el correo más que en ordenadores de confianza y tener una contraseña para cada sitio en el que estemos registrados. No hace falta que sean contraseñas completamente distintas; pero sí que es una buena idea tener una “raíz común” en todas ellas y luego añadir un sufijo diferente para cada web.

Por ejemplo, podemos tener como raíz una combinación extraña de letras y números (por ejemplo 3498crynjarv88) y luego para cada sitio añadir algo relacionado pero no excesivamente sencillo de adivinar. Podemos usar buzoneo para el email, amigotes para Facebook, piopio para Twitter… El caso es echarle un poco de imaginación. Del mismo modo, os recomiendo que desactivéis la pregunta secreta para recuperar las contraseñas olvidadas, porque representa un riesgo considerable para la integridad de nuestros datos.

Hay que reconocer que mi hermana ha tenido relativa buena suerte, porque aunque el cargo ha sido de 29 euros en total, también podría haber sido diez veces esa cantidad y el ladrón igualmente hubiera salido tan campante; de tal modo que haber aprendido esta lección sobre seguridad en Internet no le ha salido demasiado caro dentro de lo que cabe. En cualquier caso, tentar a la suerte no es una buena idea, así que mejor os recomiendo extremar las precauciones y siempre actuar con lógica en todo aquello relacionado con los datos personales en Internet.

Más spam y menos Prozac

Me encanta la carpeta de spam de mi cuenta de correo electrónico. Si a última hora de la tarde me siento triste no tengo más que meterme en ella, leer un par de correos y enseguida noto elevarse mi autoestima más allá de las nubes. Veamos lo que tenemos hoy:

abismo

– Un tipo de Uganda me ha dejado 800000 dólares en herencia. Para hacerme con semejante suma de dinero sólo tengo que ingresar mil doscientos dólares en una cuenta bancaria para cubrir los gastos de la transferencia y al momento me enviarán el dinero. Chachi, creo que el lunes no iré a trabajar.

– Una chica que afirma estar muy caliente (tal vez tenga algo de fiebre) y que responde al extraño nombre de How About dice que quiere hacerme unas cosas muy raras que no sé muy bien de qué van porque están escritas en inglés.

– Un tal Joseph me manda un archivo zip en el que dice que están las fotos de su novia desnuda. Y yo me pregunto, ¿qué gana él con mandarme esas imágenes? No lo abriré, pues prefiero que esas fotos queden en la intimidad de esa pareja, faltaría más…

– Otra chica inglesa (de Londres para más señas) dice que está triste y que se le pasaría con un revolcón conmigo. Yo me pregunto: ¿no tendrá algún inglés que le pille más a mano?

– ¡Coño! Un banco de inglaterra (no sé qué le ha dado a los ingleses conmigo hoy) anuncia a bombo y platillo que me ha tocado un millón de libras. ¡Soy multimillonario y yo sin saberlo! Me comentan también en este caso que tengo que pagar unos gastos de gestión y tal, así que el lunes a primera  hora me acercaré al banco y haré los dos pagos a la vez.

– Google me dice que he ganado 850000 libras en acciones de la compañía. Siempre he hablado bien de sus servicios en este blog, pero no creo que merezca tanto dinero por ello. Me conformaría con que me mandaran unas pegatinas… Vaya, tengo que pagar trescientas libras para poder cobrar el dinero. Entonces paso, que ya tengo un millón y medio de libras de los dos correos de antes y habrá que dejar algo para los demás, digo yo.

– Viagra con un 80% de descuento. Acabo de cumplir 30 años; todavía me falta bastante para necesitar esas cosas. Borrando…

– Una tal Nona (no sé si también será inglesa) dice que quiere una “crazy penetration”. ¿Qué será eso? ¿Alguna nueva cámara de fotos tal vez? El caso es que tiene gracia que de repente tantas chicas me pidan cosas… Le contestaré diciendo que en eBay seguro que venden de eso.

En fin, y así unos cuantos correos más. Como os decía al principio de la entrada, cuando os sintáis tristes y/o apagados, meteos un rato en vuestra carpeta de correo basura y veréis cómo en apenas unos minutos os sentís los tipos más afortunados sobre la faz de la tierra. Y es que, parafraseando el título del conocido libro de Lou Marinoff, lo que hace falta hoy en día es más spam y menos Prozac.

Breve aparición en Diario de Alcalá opinando sobre la “ley antidescargas”

El viernes por la mañana, la gente de Diario de Alcalá contactó conmigo y con otras tres personas más (entre las que está Natalia Marcos) para que diéramos nuestra opinión sobre el polémico anteproyecto de ley que contempla la posibilidad de dar poderes a una comisión ministerial para cortar el servicio de Internet a aquellas personas que infrinjan derechos de autor. Una breve opinión que apareció en la edición impresa del diario ayer Sábado y que reproduzco a continuación.

Por cierto, me hace gracia que la redacción se haya fijado en esta fotografía mía para acompañar a la reseña porque es una de las más raras que tengo (la hice hace más de un año esperando en un semáforo mientras iba a mi entrevista en Komatsu). Aun así, si a ellos les ha parecido apropiada, yo encantado  😉

Pues bien, puesto que el espacio en la edición impresa es limitado tuve que ser extremadamente conciso; y aunque la gente de Diario de Alcalá ha recalcado muy bien lo más importante que quería expresar, me gustaría aprovechar esta entrada para comentaros el tema más extensamente:

Todos los temas relacionados con la propiedad intelectual son de compleja resolución a día de hoy, pues la ley es un aparato lento y con una fuerte inercia incapaz de adaptarse a los fulgurantes cambios a los que Internet nos tiene acostumbrados. En cualquier caso, para la regulación de la red nunca pueden prevalecer las exigencias de un grupo de personas sobre ciertos derechos básicos de todo ciudadano que están contemplados en la constitución.

El Copyright es un modelo de protección de derechos de autor antiguo y basado en el control férreo de una editorial sobre todo el material publicado. Algo que antes podía ser factible porque fuera de las propias editoriales no era sencillo copiar y difundir el material audiovisual (aunque todos hemos grabado alguna que otra vez una cinta de casette para un amigo) pero que hoy en día se ha quedado completamente obsoleto, pues tratar de que todo el mundo en Internet respete el Copyright a pies juntillas es como ponerle puertas al campo.

Así pues, si el modelo clásico de derechos de autor se ha quedado desfasado, el camino a seguir no es perseguir a los internautas, sino reformar dicho modelo con ideas nuevas. No sería nada descabellado optar por el empleo de licencias Creative Commons que permiten compartir material pero siempre protegiendo al autor original de la obra y obtener ingresos económicos mediante otras vías como actuaciones en directo, publicidad o exposiciones.

En cualquier caso, el problema no es de los creadores, sino de las entidades encargadas de gestionar sus derechos, ya que gracias a Internet la cultura está más fuerte que nunca. Desde luego que eso de que dentro de cinco años no habrá música es una gran mentira pues, sin ir más lejos, de unos años a esta parte han surgido al amparo de Internet una impresionante cantidad de grupos de música que de otro modo nunca hubieran llegado a ser conocidos porque ninguna discográfica les hubiera tenido en cuenta. Y no me refiero sólo al famoso pelotazo a nivel internacional de Arctic Monkeys; sino a todas esas pequeñas bandas que se han ido haciendo más y más conocidas gracias al boca a boca de Internet que en este caso tiene forma de blogs y programas P2P.

Estoy hablando de la música porque es lo que todos tenemos más a mano; pero hay casos similares de fotógrafos, escritores y en otras muchas ramas del arte. Internet no va a matar a la cultura, sino que la extendiendo y potenciando, siendo esto algo muy excitante porque es una posibilidad que hace unos años sencillamente no existía; y lo que escuchábamos era básicamente lo que las discográficas querían promocionar en lugar de lo que a la gente le gustaba verdaderamente. Ahora la cultura está al alcance de mucha más gente que antes, y eso es algo que los creadores de contenidos deberían aprovechar.

Por último, está el tema de la comisión ministerial que el gobierno pretende instaurar y que tendría poderes para cerrar una página web que infringiera derechos de autor sin necesidad de acudir a juez para proceder a dicho cierre. Creo que esto es algo que queda muy claro leyendo el manifiesto que ha corrido como la pólvora en todo tipo de webs y poco más tengo que añadir a ello. Si el encargado de impartir la ley no va a ser un juez sino una comisión elegida por el ministerio de cultura, entonces algo muy profundo estará fallando en nuestro sistema democrático.

En fin, no quiero extenderme más sobre el tema porque ahora mismo la situación está un poco “en tierra de nadie”. El gobierno ha dicho que el texto de la ley se puede someter a revisión al ver que miles de usuarios hemos respondido con un contundente NO a este tema. No sé hasta qué punto esa rectificación se plegará a lo que los internautas exigimos, pero vamos a dar un mínimo de confianza a ver cómo responden ante esta respuesta que, sin duda, les habrá sorprendido y les dará mucho que pensar.

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Regalo invitaciones para Google Wave

Hola a todos/as:

Llevo unas semanas usando Google Wave y me acaban de llegar algunas invitaciones, por lo que he decidido regalaros cinco de ellas. Si queréis una de estas invitaciones, podéis dejar un comentario en esta entrada y las repartiré en riguroso orden de petición.

En principio había pensado en sortearlas, pero creo que no sería justo. Como os digo, creo que lo más apropiado es que se las envíe a las cinco primeras personas que pidan una invitación en los comentarios de esta misma entrada. De todos modos, si hay más peticiones que invitaciones, os las mandaré cuando Google me proporcione alguna más (hasta un máximo de 15 en total).

Vuestra dirección de e-mail es el único dato que necesito para mandaros la invitación, pero eso sí; si no queréis dejar vuestro e-mail a la vista de todo el mundo, podéis ponerlo en el campo correspondiente al escribir el comentario y de ese modo sólo yo podré ver dicha dirección.

Para uniros a Google Wave os puedo mandar la invitación a cualquier dirección de correo que me deis (Hotmail, Yahoo, Terra…) pero para poder usar este nuevo servicio de Google debéis tener una cuenta de Gmail (podéis hacérosla de forma totalmente gratuita AQUÍ) porque al pinchar en el link que contiene os pedirá que estéis logueados en Gmail para poder activarla. Vuestra dirección de Google Wave será vuestro nick en Gmail @ googlewave.com

Por cierto, las invitaciones tardan un tiempo en llegar, así que cuando os comente que os la he mandado tened paciencia durante unos días, ya que los de Google dicen que “tienen muchos sellos que pegar”  😀

¡Un saludo!

PD: Por si no sabéis de qué va esto de Google Wave, aquí tenéis una breve explicación en vídeo sobre lo que es…

…y también su artículo correspondiente en Wikipedia (en inglés).

Nota importante: Si os habéis quedado sin invitación podéis poneros en contacto con Manu o Natalia, pues se han ofrecido amablemente a compartir algunas de las que poseen (gracias chicos, sois grandes). En cualquier caso, si me llegan más invitaciones os mandaré un mail y si aún no habéis conseguido una os la mando yo.

Actualización del 9 de Diciembre: Hoy me han llegado unas cuantas invitaciones de parte de Google, por lo que si alguien quiere alguna no tiene más que pedirla, pues ya he enviado las suyas a la gente que había en espera y todavía me quedan unas cuantas más por aquí.

Google street view

Los que ya me conocéis un poco sabréis que me gusta mucho cómo hace las cosas Google: productos como Gmail, Google Earth, Google Reader, Google Maps o Google Translate nos facilitan mucho las pequeñas tareas cotidianas y hacen de la informática algo sencillo de usar y fiable.

Dentro de todo al abanico de posibilidades que Google nos brinda, me gustaría hoy centrarme en Google Maps; y más concretamente en una característica absolutamente espectacular: Google Street View.

¿Qué es Google Street View?

Google Street View es una demostración de poder de la empresa que cada dos por tres revoluciona Internet y al mismo tiempo una muestra más de que lo que un día nos parece ciencia-ficción a la semana siguiente se convierte en una realidad palpable.

Si Google Maps se convirtió en nuestro atlas particular y Google Earth nos permitió volar virtualmente sobre cualquier punto de la tierra (bueno, y de la Luna y de Marte), desde mayo de 2007 con Google Street View vamos a poder pasear por las calles de una gran cantidad de ciudades de todo el mundo; pues básicamente se trata de una recreación fotográfica de sus calles y sus edificios de tal modo que podremos movernos por sus rincones como si realmente estuviéramos allí.

¿Cómo se hizo todo esto?

Pues el “truco” está en que Google ha repartido coches equipados con cámaras de 360º en el techo y una unidad GPS por las calles y carreteras de medio mundo, de tal modo que toda imagen captada está georeferenciada inequivocamente en un punto del globo terráqueo.

Luego hubo que juntar todos esos datos, enlazar unas fotografías con las adyacentes y marcar los trazados de las calles recorridas por los coches de tal modo que pudiéramos movernos de unas a otras como si estuviéramos realmente en el lugar.

Para que os hagáis una idea de lo que pretendía el proyecto inicial os pongo a continuación el vídeo que Google lanzó para anunciar que el nuevo servicio se ponía en marcha en nuestro país. Actualmente el sistema ha avanzado técnicamente, pero el concepto inicial sigue intacto.

Polémicas varias

Obviamente, Street View ha sido objeto de duras críticas por suponer una amenaza a la privacidad de las personas que aparecen en las fotografías tomadas por la empresa. Para evitar situaciones embarazosas, Google emplea un algoritmo que automáticamente emborrona las caras de las personas y las matrículas de los coches; pero aun así alguna que otra imagen curiosa sí que han tomado las cámaras montadas en los coches, hasta el punto que hay alguna web que se dedica a recopilarlas. Algunos ejemplos a continuación:

¿Para que es útil Google Street View?

Supongo que ya habréis imaginado unas cuantas utilidades para esta aplicación (además de que el vídeo anterior ya nos da unas cuantas pistas) pero me gustaría comentaros las dos principales por las que yo la empleo.

La primera es que si voy a ir a un lugar que no conozco puedo recorrer virtualmente la zona y que así “me suene” una vez que estoy allí. En las últimas presentaciones a las que he asistido, lo que he hecho el día anterior ha sido posicionarme en la salida de metro más cercana y a través del paseo virtual caminar hasta el lugar de destino. Una vez realizado esto, llegada la hora de la presentación no tuve dudas en ningún momento sobre por dónde debía ir.

Por otra parte, Google Street View también me ha venido muy bien para recorrer virtualmente algunos lugares por los que hace años que no paso: Manresa, León, El Puerto de Santa María… o incluso echar un vistazo a las calles de Oropesa del Mar o a la carretera que cruza el pueblo de Almajano (Soria).

Esto último era imposible hasta hace apenas unos días, porque antes de la última actualización sólo estaban disponibles grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao; pero como os digo, desde hace apenas unos días podemos recorrer casi todos los rincones de la geografía española con esta genial aplicación.

Aplicación que, además de ejecutarse en el ordenador de casa, viene implementada en las últimas revisiones de firmware de los iPhone y los iPod Touch, por lo que ya os podéis imaginar las posibilidades que esto da; pero, si me lo permitís, eso será algo de lo que hablaremos otro día  😉

Por supuesto, en los planes de Google está implementar Street View en los teléfonos equipados con sistema operativo Android, de tal modo que al estar siempre conectados a Internet mediante 3G y poseer un chip GPS en su interior sería posible emplear las imágenes en un software de navegación que nos mostraría en pantalla la misma imagen que veremos a través del parabrisas del coche, facilitando por tanto la identificación del entorno considerablemente.

No sé dónde estará la tecnología dentro de una década; pero en estos últimos meses está avanzando a una velocidad de vértigo, ¿no creéis?