Review: Nitecore TIP2

De un tiempo a esta parte Nitecore se ha convertido por derecho propio en mi marca de linternas favorita, concretamente gracias a su serie T enfocada a instalarse en bolsillos, llaveros y similares. Sus diseños me parecen muy atractivos ya que, por lo general, son una combinación de tamaño reducido, prestaciones y versatilidad siendo la Tiki un claro ejemplo de ello. Tan prendado quedé de este modelo que he decidido hacerme con otro que nada tiene que ver ni en su forma ni en su filosofía de uso, pero que también ha atraído poderosamente mi atención desde que supe de su existencia hace ya unos meses: la Nitecore TIP2.

Para poneros en antecedentes os diré que estamos ante un modelo que pertenece a una serie de linternas de la marca Nitecore cuyos nombres precisamente comienzan por la letra T y a la cual, además de la Tiki que antes os decía, también pertenece la minimalista Tube que apareció por aquí hace un tiempo y otros modelos como la Thumb (antecesora de la Tiki y prima hermana de la Tube), la Tini o la TUP.

Todas ellas tienen en común diseños diferentes al de la típica linterna cilíndrica, batería de litio integrada, pulsadores de forma plana para su control y un tamaño reducido que las hace idóneas para llevar a todas partes. A día de hoy por encima de esta TIP2 sólo se encuentra la TUP dentro de esta gama que os digo, pero el caso es que esta última no me atrae tanto sobre todo por su diseño excesivamente cabezón, así que decidí hacerme con el modelo que hoy nos ocupa.

Como os podéis imaginar por el nombre de la linterna, hubo una antecesora llamada simplemente TIP y presentada en 2017 cuya diferencia principal es que cuenta con un sólo LED y su forma es más achaflanada por los bordes. Nunca me gustó demasiado, pero si algún día se me cruza la versión en cobre lo mismo me doy un capricho alegando locura transitoria.

El cuerpo

La TIP2 tiene unas medidas de 63 x 27 x 13 mm y un peso de 38 gramos; recordando a la típica pila de 9 voltios (formalmente llamada 6LR61) que todos conocemos. Su robustez es muy elevada porque su chasis está hecho a partir de un bloque de aluminio y llama la atención su doble LED en el frontal. Por cierto, a diferencia de otros modelos de la marca, la TIP2 sólo está disponible en color negro.

Por bucear un poco en la historia, la estética de esta linterna proviene de un modelo llamado Concept 2 que Nitecore presentó a mediados de 2018 y que rompió las formas y las prestaciones clásicas de las linternas que había en ese momento en busca de una manera diferente de hacer las cosas. Digamos que fue una prueba para ver qué tal acogía el mercado otra forma de entender las linternas y de ella derivan principalmente las actuales TM10K (un pequeño monstruo de 10000 lumens y precio estratosférico) y esta TIP2 que parece su hermana pequeña y que sale por unos 45 euros.

Hay otros modelos de la marca que también han heredado los pilares de diseño de la Concept 2, pero pertenecen a otras gamas más enfocadas hacia sectores como fuerzas de seguridad o exploradores y por tanto no me voy a meter ahí ya que, como sabéis, mi pasión son las pequeñas linternas que podemos llevar siempre encima casi sin darnos cuenta. Lo que viene siendo el concepto EDC, vaya.

Los rasgos iniciados por la Concept 2 son: chasis en forma de bloque de aluminio sólido, batería interna recargable, control activo por temperatura, monitorización del estado de la carga, manejo a base de botones… rasgos todos ellos presentes en la TIP2 como ahora iremos desgranando.

Un detalle que me gusta mucho (y que de momento es único de la TIP2) es que en la parte trasera posee una tapa que se acopla magnéticamente gracias a los dos potentes imanes de neodimio que lleva la linterna. En esa tapa es donde se coloca la anilla para el llavero, de modo que si queremos podemos llevar la linterna colgando de, por ejemplo, el tirante de una mochila y si necesitamos hacer uso de ella sólo tendremos que tirar con fuerza para que se desacople.

Si estáis pensando en que se puede caer sin darnos cuenta he de decir que a mí también me preocupaba eso al principio, pero en cuanto tratas de separar la tapa del cuerpo te das cuenta de que hay que hacer tanta fuerza que por accidente no se va a soltar nunca. Según la propia Nitecore podríamos colgar hasta 2,5 Kg de la anilla sin que se suelte, y yo les creo.

Por cierto, esos dos imanes (entre los cuales está el puerto microUSB para recargar la linterna) nos van a permitir fijar la TIP2 a ciertas superficies metálicas como postes de farolas, capós de coches, patas de bancos… Esto también lo incorporaba la Olight S1 Baton y es un añadido interesante cuya única desventaja es que si llevamos cosas sueltas de metal en los bolsillos a veces sacaremos la linterna y veremos que lleva pegada alguna pequeña moneda, una llave o un clip.

Como os decía antes, una de las características de la TIP2 es que está construida a partir de un bloque de aluminio macizo torneado por CNC, de modo que no os vais a encontrar aristas de ningún tipo, soldaduras mal acabadas ni cosas así. Su acabado general es simplemente perfecto. Además, el aluminio ayuda a disipar el calor generado en los LED (los cuales, por cierto, van montados sobre una placa de cobre por su mayor conductividad térmica) porque viendo la cantidad de luz que puede salir de algo tan pequeño la evacuación del calor es un factor que en Nitecore han tenido muy en cuenta.

En relación a esto aprovecharé para comentar que la linterna incorpora un control interno por temperatura, que quiere decir que va a regular la potencia de salida en función de la temperatura que detecta en su interior. Por tanto, en situaciones de mucho frío podremos extraer más potencia lumínica de forma continua que en si usamos la linterna en un lugar que esté, pongamos, a 35 grados. Vamos, que si la TIP2 detecta que la temperatura en su interior se está disparando, bajará los lumens para así mantenerse estable y no acabar dañando la batería o algún componente interno.

En cuanto al control de la carga, en modelos como la TUP o la TM10K disponemos de una pequeña pantalla OLED en la que se muestra el voltaje de la batería, el modo en el que estamos o incluso el tiempo de autonomía restante. En la TIP2 no disponemos de esto pero sí que al menos hay un minúsculo indicador LED entre los botones de control que nos indicará el estado de la carga de la siguiente manera cuando le damos un breve toque al botón de encendido:

  • Tres parpadeos: Entre el 50% y el 100% de carga
  • Dos parpadeos: Entre el 10% y el 50% de carga
  • Un parpadeo: Menos del 10% de carga
  • Parpadeo continuo cada tres segundos: Batería sin carga. La linterna no encenderá hasta que la recargues

La pantalla LED de los modelos superiores es una pasada y uno de los factores que me hicieron dudar seriamente entre comprarme la TUP o la TIP2; pero al menos en este modelo disponemos de un modo de saber en qué punto está la batería, no como en la Tiki donde no hay forma de conocer este dato (y se podría haber implementado con ayuda del LED azul de carga, que no se usa para nada más).

Por cierto, la batería interna de iones de litio tiene una capacidad de 500 mAh y se carga completamente en aproximadamente una hora y media, parpadeando durante el proceso el LED azul que os decía antes y quedándose fijo cuando finaliza. Ya os advierto que en la caja no viene ni cargador ni cable USB, por lo que tendréis que usar alguno de las varias docenas que tendréis por casa.

En lo que a accesorios se refiere, la linterna incluye dos elementos “de amarre”: una anilla de llavero tipo mosquetón y un clip lateral; ambos desacoplables. El resto de cosas que vienen en la caja son papeleo y nada más, ya que esta linterna no lleva ni juntas tóricas ni pilas.

Comentar que la TIP2 tiene certificación IP67, lo que la hace resistente al polvo en toda condición y a inmersiones en agua a una profundidad máxima de un metro durante 30 minutos. En cuanto a impactos, se supone que aguanta caídas desde hasta un metro de altura manteniendo su integridad física.

La luz

La TIP2 es la primera linterna que poseo que alumbra con más de un LED simultáneamente, ya que en su cabeza lucen en sus cuatro modos dos emisores Cree XP-G3 S3. Hasta el momento todas mis linternas iluminaban con un sólo LED, y en caso de tener más de uno (como la ya varias veces mencionada Tiki de la misma marca) sólo podía haber uno de ellos activo al mismo tiempo, así que esto es para mí una novedad.

Según Nitecore cada uno de ellos es capaz de proporcionar hasta 360 lumens y de ahí la potencia máxima total de 720 lumens que, como veremos enseguida, tiene truco porque el modo turbo no puede mantenerse continuamente ya que achicharraríamos la electrónica de la linterna (batería incluida) en poco tiempo.

De hecho el modo Turbo tiene dos limitaciones: sólo estará activo mientras estemos presionando el botón de Modo y sólo lucirá hasta que el control térmico integrado considere que ya está bien de tanto calor o hayamos agotado la batería al haber sumado unos 15 minutos de fogonazos. Por tanto, tendréis que “conformaros” con el modo Alto y sus 200 lumens durante la hora y cuarto que puede lucir si queréis usar la linterna de forma continua, que no es poca cosa para una linterna de este tamaño.

Los modos de iluminación (sin rastro de PWM en ninguno de ellos) y sus autonomías oficiales están distribuidos de la siguiente manera:

  • Bajo: 1 lumen, 3 metros, 55 horas
  • Medio: 30 lumens, 18 metros, 8 horas
  • Alto: 200 lumens, 48 metros, 1 hora 15 minutos
  • Turbo: 720 lumens, 93 metros, 15 minutos.

El potente modo Turbo tiene su ser en iluminar repentina y contundentemente algo que necesitemos vislumbrar en la lejanía (esto mismo ya lo dije en la Tiki) pero no es necesario alumbrar con tanta intensidad un paseo por la playa a medianoche a no ser que queramos que se nos presente la Guardia Civil pensando que están ante el desembarco de un alijo de contrabando.

La verdad es que lo de la batería integrada es un gustazo; y es que después de los quebraderos de cabeza que me dio la Olight S1 Baton con la tasa máxima de descarga de la CR123A que emplea empecé a cogerle el gusto a las linternas que incluyen una batería recargable interna, ya que esta se ha calculado para funcionar específicamente con cada modelo de linterna y así nos aseguramos la total ausencia de problemas relacionados con la alimentación eléctrica.

Lo único malo en este sentido es que este tipo de linternas, por su concepción, son de usar y tirar; ya que cuando la batería integrada llegue al final de su vida útil la linterna se convertirá en un bonito pisapapeles porque sencillamente no habrá forma de cambiarla. Igual algún manitas llegado el caso se atreve a meter alguna batería compatible (total, de perdidos al río) pero perderemos la estanqueidad y por mucho cuidado que pongamos las piezas nunca ajustarán igual que cuando era nueva.

Cada uno de los emisores de la TIP2 cuenta con una lente TIR (en realidad es una lente TIR rectangular que abarca todo el frontal de la linterna) lo que permite que el haz de luz esté bastante controlado. Es decir, que aunque haya dos LED emitiendo luz a la vez, al final no vamos a ver dos círculos de luz sino que las lentes buscan distribuirlos de tal modo que se genere una única zona lumínica circular, suave y difuminada. Como ya os dije hace tiempo, los reflectores son mucho más bonitos, pero la ventaja de las lentes TIR es que permiten a los diseñadores controlar la distribución de la luz de una forma muy precisa.

Por la forma rectangular de la linterna vamos a ver que los bordes más exteriores del haz de luz no son redondos sino cuadrados y dan una cierta tonalidad amarilla; y aunque de primeras llame mucho la atención porque estamos acostumbrados a linternas cilíndricas que generan un haz redondo, es lógico que la proyección tenga forma cuadrada en este caso. Sea como sea, la zona más intensa, como os decía antes, sí que forma un círculo completamente blanco.

Una última cosa a reseñar es que la linterna tiene dos modos de funcionamiento: el modo Daily y el modo Demo. Por defecto la linterna viene configurada en este último, que consiste en que se apagará pasados 30 segundos para evitar que nos la podamos dejar encendida. Como no le veo mucho sentido a este modo, nada más estrenarla la cambié al Daily, cosa que se realiza pulsando ambos botones con la linterna apagada, la cual parpadeará para confirmar su activación. Haciendo otra vez la operación volveremos al modo Demo.

Las sensaciones

La idea de hacerme con la TIP2 fue en parte, como os decía hace unos párrafos, porque quería seguir la senda de las baterías internas recargables y en parte porque su forma me recordaba a la mítica Cegasa azul y blanca con la que leía tebeos metido en mi cama cuando era pequeño. Su perfil cuadrado me parece muy original y además tener un modo moonlight que dura más de dos días, el sistema de enlace magnético con el llavero y la posibilidad de alumbrar (aunque sea durante poco tiempo) a 720 lumens me parecía una combinación muy interesante.

Cuando sacas la linterna de su caja lo primero que te llama la atención es su pequeño tamaño y a continuación su extrema robustez. En serio, es como un bloque metálico macizo que da la impresión de que le podría pasar un autobús por encima sin que le pasara absolutamente nada. No estoy por la labor de hacer pruebas de ese tipo, pero desde el minuto uno tengo claro que esta linterna puede vivir en el bolsillo de unos vaqueros apretados sin miedo a que cruja, se deforme o se estropee. El tiempo me dirá si tengo razón o no.

La parte frontal contribuye a esa comparación que os hacía con una pila de 9 voltios, ya que al tener dos LEDs estos parecen ser los polos de la mencionada pila. En realidad la TIP2 es ligeramente más larga y algo más estrecha que una de esas pilas, pero desde que la tuve en la mano esa fue mi sensación y en volumen total sí que ambos elementos andarán más o menos a la par.

Lo que se puede convertir en una odisea (sobre todo la primera vez) es quitar la tapa trasera, ya que entre la fuerza de los imanes y que de fábrica parece que la pintura se ha terminado de secar con la tapa ya puesta vais a tener que hacer mucho esfuerzo para poder quitarla. Una vez retirada y pasando la uña por la zona de unión entre linterna y tapa para dejarla limpia de impurezas la fuerza a realizar en sucesivas ocasiones ya es más normal y acorde a lo estipulado por la marca, pero la primera vez no se olvida.

Tras la tapa tenemos dos potentes imanes de neodimio y entre ellos un puerto microUSB sin otro fin que el de recargar su batería interna. Por cierto, en las instrucciones pone que antes del primer uso carguemos completamente la batería, de modo que buscaos un cable de ese tipo y dejadla conectada hasta que la luz azul que parpadea se quede fija; cosa que en esta primera ocasión no debería llevar más de media hora porque, al menos la mía, venía bastante cargada de fábrica.

Una pulsación larga sobre el botón de encendido encenderá los LED en el modo de 200 lumens, ya que por defecto la linterna viene así de fábrica. Con pulsaciones breves sobre el boton de cambio de modo (el de las tres rayitas) iremos cambiando cíclicamente entre Bajo – Medio – Alto y la linterna siempre recordará el modo en el que nos hemos quedado para encenderse de nuevo la próxima vez por mucho tiempo que haya pasado. Ah, no hay ningún modo de bloquear la linterna; lo más parecido es activar el modo Demo y de esa forma si se os enciende en el bolsillo a los 30 segundos se apagará por si sola.

Al modo Turbo se accede manteniendo pulsado el botón de cambio de modo, volviendo al estado anterior cuando levantemos el dedo. El arreón de luz que suelta es visible incluso en pleno día, ya que son 720 lumens y en una cosa tan pequeña impresiona. Como os digo, a mí me recuerda al flash externo de una cámara réflex cuando se dispara, ya que se trata de una luz muy blanca y además con una gran capacidad de relleno. Dentro de casa es a todas luces (nunca mejor dicho) excesivo, pero en campo abierto viene muy bien si queremos ver desde lejos si el sendero que estamos siguiendo se abre paso hacia un claro o se desvía hacia un espeso bosque lleno de lobos y plantas carnívoras.

La TIP2 en la mano es agradable de llevar. Su tacto inicialmente es bastante frío, pero si la empleamos en el modo Turbo enseguida veremos que tiende a calentarse. Esto no es ningún defecto, y de hecho está estudiado para que así sea, ya que ese calor que sentís es el que se genera en el interior y que se disipa hacia la superficie mediante el chasis de aluminio. Si no fuera así, la electrónica interna se llevaría un buen calentón y no digamos ya la batería, elemento siempre muy sensible a ese tipo de excesos.

En cuanto a los elementos de sujeción creo que el clip no está a la altura de la linterna. Se trata de un modelo de plástico que se acopla a los laterales de la TIP2 muy en la línea del que incluía la TIP original; y aunque la solución para ponerlo y quitarlo es rápida e ingeniosa, me da una sensación de fragilidad (tanto porque se pueda partir como porque creo que se puede soltar de la linterna) que no seré yo el que lo use. Sé que de clips de este tipo hechos de metal (como el que lleva la Olight S1 Baton) me puedo fiar totalmente, pero como os digo, he hecho la prueba de colgar la linterna del cinturón con el mencionado clip y mi impresión es que si le doy un golpe con algo al caminar la linterna va a salir volando.

De la anilla mosquetón no puedo decir nada malo salvo que es de un estilo que a mí particularmente no me hace mucho tilín. Si me da por usarlo (que no creo porque veo a este modelo más en el bolsillo de las monedas o en un apartado de una mochila) emplearé el de la Lumintop EDC01, ya que es mucho más robusto y estético.

En cuanto a modos, considero que el escalonamiento de las intensidades de iluminación es correcto; aunque echo en falta un modo Baliza para señalizar mi posición si me quedo a oscuras en una zona de tránsito de vehículos. Y hablando de modos, no quiero pasar por alto que me gusta especialmente el funcionamiento de los dos botones de control de la linterna, ya que además de ser sólidos tienen un tacto al presionarlos perfectamente definido y preciso.

Conclusión

Me gusta mucho la TIP2, pero no tanto como para que se convierta en mi linterna favorita. Dentro de casa no necesito tanta luz bajo ninguna circunstancia, aunque en campo abierto sí que le veo ventajas como disponer de una autonomía elevada, una calidad de construcción a toda prueba, la posibilidad de llevarla colgada siempre a mano y el hecho de saber que puedo pegar un buen fogonazo de luz si me hace falta.

Quiero decir con esto que dentro de la serie T el modelo más interesante a día de hoy me sigue pareciendo (por el uso que yo le doy a este tipo de linternas) la Tiki por su minúsculo peso y tamaño y también por sus múltiples funciones; pero aún así la TIP2 representa un buen compromiso entre potencia lumínica y dimensiones además de un diseño original dentro de una marca que ya de por si es valiente en ese sentido.

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