Review: Fenix E01

La primera linterna LED que me compré (antes de que llegaran por este orden la Fenix E05 2014, la Olight i3S EOS y la S1 Baton) fue una sencilla Fenix E01 en color gris de la que guardo muy buenos recuerdos y que me acompañó a todas partes durante una buena temporada. Esa linterna en concreto actualmente está en casa de mis padres, pero tengo por aquí una en color dorado que usaré para hacerle unas fotos y hablaros de ella hasta que me pueda traer el grueso de mi colección cuando podamos volver a circular por la calle libremente.

La E01 es la sencillez en estado puro y todo un clásico del mundo linternil. Aparecida en el 2009 como uno de los primeros modelos LED para las masas, sólo tiene un modo de funcionamiento, el reflector es simple como él sólo, sus formas son muy básicas… Pero eso hace también que sea extremadamente fiable y que su autonomía sea muy elevada; factores que compensan su sencillez y que me recuerda en parte a la Olight i3E EOS pero con menos lumens.

El cuerpo

Como podéis apreciar en la imagen que hay un poco más arriba, el cuerpo de la E01 está fabricado en aluminio anodizado y en su práctica totalidad tenemos un knurling con el típico acabado romboidal. Su relieve no es demasiado agresivo pero ayuda a sostener la pequeña linterna con más seguridad.

En la parte trasera tenemos una superficie trilobular y en una de sus patas contamos con un agujero para pasar una anilla o correa y así sujetarla a cualquier parte. Por su diseño también es capaz de sostenerse de pie en cualquier superficie plana por si necesitamos iluminar (tenuemente, eso sí) una estancia.

La cabeza es de pequeño tamaño (tal vez la más pequeña de todas las que he usado) y su rosca va protegida con una junta tórica de modo que podemos pegarle un remojón poco profundo sin que le pase nada. En cuanto a dimensiones la E01 mide 71 mm de largo por 14 mm de diámetro con un peso de 14 gramos, lo que representa un tamaño algo mayor que la media de las actuales linternas alimentadas con una pila AAA; pero es que estamos hablando de un modelo que tiene ya más de diez años y desde entonces todo ha evolucionado.

La luz

Lo más llamativo de esta linterna es que cuenta con un LED de 5 mm marca Nichia colocado directamente en el centro de su reflector de aluminio liso bien sellados entre ambos para que no pueda entrar agua ni polvo al interior. No hay lente frontal de protección ni nada que impida que podamos tocarlo; pero es que en realidad es un LED encapsulado como los que se usan en las prácticas de electrónica, sólo que capaz de emitir 10 lumens durante 21 horas con una simple pila AAA (en realidad luce durante unas 12 horas a 10 lumens y luego baja de intensidad durante casi otras diez hasta que se apaga).

Cierto es que por su tipo de LED y lo rectilíneo de su reflector el haz de luz va a estar bastante concentrado, pero al no emitir una cantidad de lumens demasiado elevada este efecto queda en parte compensado. Es la típica linterna que viene bien tener a mano para ver en el garaje si no hay luz, levantarte por la noche y no darte con la mesa baja del salón, atinar con la llave en la oscuridad del descansillo… Ya sabéis lo fan que soy de los modos poco potentes para no andar molestando al personal. La potencia bruta viene muy bien, pero sólo cuando la ocasión lo requiera; porque casi siempre con unos pocos lumens llega para ver de sobra lo que estamos haciendo.

Las sensaciones

Aunque no fue mi primera linterna LED (todo comenzó con un modelo sin marca que me regalaron como os comenté en el artículo inicial de esta serie) sí que recuerdo que con la Fenix E01 me di cuenta de lo útil que es tener una luz siempre a mano ya sea en el fondo de la mochila, en el bolsillo o colgada del llavero. Por sus dimensiones y peso no me molestaba nada en absoluto y lo único que no me acababa de convencer era que el reflector se llenaba de polvo y pelusas al ir siempre en mi bolsillo y no llevar ningún tipo de lente en el frontal.

Recuerdo también hacer pruebas de autonomía y alucinar viendo que la linterna podía permanecer encendida durante todo un día con una minúscula pila AAA. Dado que en ese momento casi todas las linternas que habían pasado por mis manos habían sido de bombilla incandescente y que, dando mucha menos luz, en apenas una hora ya se merendaban las pilas, aquello era casi de ciencia-ficción.

Tanto me gustó aquella sensación de poder ver en la oscuridad en todo momento que empecé a informarme y a buscar modelos que por uno u otro motivo me apetecía tener. Poco después de la E01 vino la E05 en tres colores diferentes, a continuación un par de modelos de Olight, luego comencé a buscar alguna fabricada en titanio, otras que incorporaran baterías internas recargables… Y así hasta hoy, que tengo una lista de modelos que me gustaría conseguir que crece casi cada día.

Como os decía, la Fenix E01 es el germen con el que comenzó esta pequeña aventura lumínica que me apasiona y que trato de compartir con vosotros a través de mis fotos y mis experiencias. Espero que al menos el viaje os esté resultando entretenido, que con los tiempos que corren ya es bastante.

¡Nos leemos!

Más información

Página oficinal de la Fenix E01

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