Un repaso al patinete eléctrico de Xiaomi después de 1000 Km

Mi querido Mijia M365 ha cumplido recientemente mil kilómetros y, como complemento a la review que publiqué en noviembre, me ha parecido interesante en este punto de su vida hacer un repaso a su estado viendo así qué elementos han envejecido bien y cuales han llevado peor el paso del tiempo comentando también soluciones a algunas pequeñas cosas que me han ido sucediendo.

Para poneros en situación, cuando compré el patinete su dueño le había hecho unos 350 Km, a los que yo sumé unos 200 Km más. Acto seguido, durante un par de meses mi novia lo estuvo usando a diario para ir a trabajar (hasta que conseguí otro para ella) tiempo durante el cual hizo 350 Km. Y por último, desde que volvió a mis manos he hecho 100 Km más hasta conseguir llegar a la cifra redonda de mil kilómetros.

Permitidme ahora que me vaya un poco por las ramas y aproveche para echar unos números:

La ruedas del patinete de Xiaomi son de 8,5″ de diámetro, que equivalen a 21,59 cm. Si aplicamos la fórmula de la longitud de la circunferencia (L = 2 * pi * r) vemos que por cada vuelta completa de las ruedas avanzamos  67,69 cm o lo que es lo mismo 0,677 metros.

Pues bien, si a día de hoy el patinete ha recorrido mil kilómetros, una simple división nos permite saber que cada rueda ha dado 1477104 vueltas. Si, prácticamente un millón y medio de giros. Y no penséis sólo en la goma de las ruedas, acordaos también de los rodamientos de los ejes, que llevan el mismo castigo.

NOTA: De todos modos, aunque parezca un montón, si hago esta misma cuenta para los ejes de mi coche, sale que han dado ya la friolera de 226 millones de vueltas, así que imaginaos la cantidad de subidas y bajadas que lleva cada uno de los pistones del motor. Pero vamos, que esto daría para otra entrada de esas mías en plan ingenieril.

Bueno, tras este offtopic, vamos a ir desgranando punto por punto qué tal ha digerido estos primeros mil kilómetros el patinete:

  • Zonas de contacto con el usuario

Se aprecia claramente que en los extremos del manillar la rugosidad de los puños se ha perdido, quedando la superficie totalmente lisa en esa zona. Cierto es que durante estos meses de frío mi novia ha estado conduciendo el patinete con unos guantes que llevan la palma forrada de goma, de modo que el desgaste habrá sido mayor que si se va con la palma desnuda, que siempre es más suave (a no ser que seáis jugadores de pelota vasca). Eso sí, como podéis ver a continuación el resto del puño tiene el patrón de bultitos ovalados intacto.

El desgaste de los puños podría esperármelo, pero el que realmente me sorprende es el de la pequeña almohadilla del acelerador, ya que pese a usar control de velocidad desde el primer día, se ha quedado totalmente liso. La verdad es que ese desgaste sí que me ha pasado desapercibido, pero cuando abrimos el patinete de mi novia y vimos el relieve del acelerador es cuando me di cuenta de que al ser una goma muy blanda enseguida se queda liso pese a que, como os digo, sólo pongo el pulgar sobre él cuando quiero cambiar la velocidad a la que circulo.

Eso sí, lo que sigue estando como el primer día es la tabla donde llevamos apoyados los pies. Pese a recaer sobre ella todo nuestro peso y usar calzado con suela de goma dura (incluso en ocasiones botas Doc Martens) su aspecto es impoluto y ni se ha desgastado o despegado lo más mínimo. La verdad es que me ha sorprendido para bien en ese aspecto, porque pensé que acabaría prácticamente lisa como ocurre con los papeles de lija de los skates y similares.

  • Ruedas

No sé en qué momento exacto le cambió la rueda trasera al patinete el usuario anterior por la maciza que lleva puesta, pero por lo que me dijo no tardó mucho en hacerlo cansado de los dichosos pinchazos. Sea como sea, dicha rueda tiene todavía un dibujo muy profundo y no veo ni por asomo el momento del cambio. Apuesto a que tengo caucho para dos mil kilómetros más por lo menos.

En cuanto a la rueda delantera, esta es la original que venía con el patinete; sólo que se le añadió una banda antipinchazos de kevlar entre cámara y cubierta para evitar tener que andar desmontando la rueda cada vez que pasaba sobre cualquier cosa puntiaguda. En este neumático se aprecia algo más de desgaste con respecto a uno nuevo, pero al igual que en los coches contamos con un testigo de desgaste al que todavía le queda tiempo para estar a la par con la superficie de la goma. En mi bola de cristal veo unos mil kilómetros más de vida útil para este neumático.

  • Estructura

Vamos a hablar ahora de lo que es la estructura mecánica del patinete, y este punto creo que va a dar bastante de si.

A ver, lo primero de todo, es recomendaros que una vez al mes repaséis el apriete de todos los tornillos. Durante este tiempo se aflojaron un poco los que sujetan el manillar a la tija de dirección y uno de los dos que lleva la pinza de freno. No supusieron gran problema más allá de notar algo extraño en el día a día, comprobar que estaban algo sueltos y apretarlos con la herramienta multiuso que siempre llevo conmigo cuando voy en el patinete.

Peor fue que un día de repente a mi novia se le abrió en marcha el mecanismo de plegado y descubrimos que se había perdido el tornillo frontal que ajusta la dureza de la leva que realiza el cierre. No dimos con el tornillo (se le perdería un par de calles atrás y como para ponerse a buscarlo) de modo que bajé a la ferretería y compré un tornillo con cabeza Allen de la métrica y longitud adecuadas para sustituirlo y una arandela porque la cabeza del tornillo original tiene más superficie. No queda tan elegante como el que viene de serie pero funciona igual de bien y éste no se perderá porque al colocarlo le puse fijador de tornillos en la rosca.

Aprovecho para comentar la vital importancia del punto de ajuste de este tornillo (una razón más para aplicar algún tipo de fijador) puesto que si está demasiado flojo veremos que el mecanismo de plegado tendrá holgura y si va demasiado apretado comprobaremos que no somos capaces de mover la leva que permite el plegado y desplegado del patinete. Por tanto, id probando hasta que encontréis el punto justo y fijadlo ahí para toda la eternidad.

Briconsejo: si no tenéis a mano fijador de tornillos (mi favorito es el Loctite 243) podéis usar esmalte de uñas, ya que cuando se seca hace que el tornillo no pueda aflojarse pero si hacéis fuerza con una llave acabará girando. Si usáis cosas más radicales como pegamento instantáneo, aparte de pegaros los dedos, como un día tengáis que soltar el tornillo ya podéis buscar un tubo largo para hacer palanca.

Y ya que estamos hablando de esa zona del patinete, comentaros que si de buenas a primeras empezáis a escuchar “grillos” cuando vais en marcha es debido al roce de las dos partes del sistema de plegado. Para remediarlo podéis hacer dos cosas: aplicar una capa de grasa a ambas superficies o bien, para solucionarlo de una forma más definitiva, pegar una fina lámina de teflón o similar en una de las caras de modo que ya el roce no se produzca metal contra metal (esto es lo que hice yo, que soy un maniático de los ruiditos, y desde entonces tan feliz).

Por cierto, se me perdió la goma que recubre el “gancho” sobre el guardabarros donde se fija el timbre al plegar el patinete. La funcionalidad es la misma, pero queda más feo. Ya se me perdió una vez pero lo encontré por casa y lo fijé con pegamento instantáneo; pero a las pocas semanas se volvió a perder y me temo que esta vez es la definitiva. Lo que voy a hacer es lijar la zona y pintarla con esmalte negro para que no se vea tan fea, ya que se han quedado los restos del pegamento que le eché y no me gusta nada.

Otra cosa más: el guardabarros trasero va anclado a la plataforma donde llevamos los pies mediante tres tornillos cuyas cabezas van cubiertas con otros tantos embellecedores plásticos. Pues bien, un día de estos y sin previo aviso el embellecedor del tornillo central decidió independizarse y al llegar a casa vi que lo había perdido. Por suerte, en uno de esos cajones en los que uno guarda cosas que de otro modo acabarían en la basura (una especie de síndrome de Diógenes) tenía una especie de tapón plano de plástico gris oscuro que resultó encajar a la perfección como podéis ver en la siguiente imagen.

En cuanto a golpes y rascones en general, a pesar de que tanto mi novia como yo somos cuidadosos, uno nunca está a salvo de un bordillo un poco más alto de lo esperado, un resbalón o una piedra que salta donde no debe; pero aun así tras estos primeros mil kilómetros el patinete no está demasiado castigado en este aspecto. Tan sólo reseñar un par de raspones “serios” en la zona del listón trasero izquierdo (tanto en el aluminio como en el embellecedor de plástico) como podéis ver a continuación. Por suerte en ninguno de los casos el disco de freno sufrió golpe alguno pese a su proximidad, porque si lo doblamos lo más mínimo nos tocará cambiarlo.

En la zona de plegado, concretamente en la “uña” que encaja en la parte inferior para fijar el sistema de plegado en su posición ha saltado un poco la pintura, pero no es nada grave (podéis verlo en una de las imágenes anteriores).

Ah bueno, y en la zona baja de la barra diagonal, donde suelo apoyar la punta del pie izquierdo al circular, la pintura se ha desgastado muy ligeramente, pero vamos, que el aspecto es prácticamente el mismo que el del resto del chasis como podéis apreciar en la siguiente fotografía.

Para mi sorpresa, la tapa inferior (tras la que se aloja la batería y el controlador de la misma) se encuentra en muy buen estado. Pese a lo expuesta que está a todo aquello sobre lo que rodamos, no tiene ningún rascón importante ni cruje o hace cosas raras. Me daban bastante miedo las cabezas de los tornillos, pues pensaba que podían destrozarse a base de roces con piedras, bordillos, etc pero no es así y por ahí abajo todo está en perfecto estado de revista.

En cuanto al cableado (tanto eléctrico como del freno trasero) no ha habido ningún problema ni de roturas, holguras, soportes sueltos… En ese aspecto un diez sobre diez.

  • Frenos

Por la forma en la que funciona la pinza del disco (sólo una de las dos caras es móvil) es complicado conseguir que las pastillas pisen correctamente sobre él. Por suerte, al disponer de freno regenerativo en la rueda delantera el freno de disco trasero se usa en contadas ocasiones, de modo que las pastillas aun tienen grosor de sobra y el disco no presenta desgastes apreciables a simple vista.

A lo que me refiero con lo del funcionamiento es que al ser sólo una de las caras de la pinza la que presiona contra el disco cuando pulsamos la maneta, éste flexa ligerísimamente y entonces también roza contra él la pastilla que va fija en la otra cara; pero esto hace que no haya una perpendicularidad exacta entre la superficie de las pastillas y el disco de freno, haciendo que en cada cara del disco haya una franja en la que roza la pastilla y otra en la que no.

Tal y como os comenté en la review, una de las cosas que más me gustan de M365 es su potencia de frenada, y tras estos primeros mil kilómetros esta sigue intacta.

  • Batería y motor

He dejado para el final el que para mí es el apartado más importante de un patinete eléctrico: todo lo relacionado con el motor y la batería, que al final es el alma del cacharro.

Como ya sabréis por la review, al poco de estrenar el patinete empezaron los problemas de batería típicos en este modelo. Me tocó abrir la batería, soldar las chapas de contacto principal y también reforzar las zonas de contacto de cada uno de los polos de las treinta celdas poniendo sobre ellas láminas de caucho y forrando luego todo con cinta americana para que quedara bien prensado. Desde entonces no he vuelto a tener problemas, pero tened esto siempre presente porque en el modelo original esto os va a pasar antes o después.

Se supone que en los modelos que hay ahora a la venta en las tiendas esto ha sido corregido y las chapas metálicas de la batería ya van firmemente soldadas; pero aun así como el modelo de mi novia no ha dado problemas (tocamos madera) no lo vamos a abrir de momento, de modo que no lo puedo corroborar.

Algo que no me ha gustado es que el último firmware disponible (1.3.4) hace que por debajo del 50% de batería el patinete apenas tenga fuerza para subir cuestas, imagino que en busca de no pegar fuertes descargas a la batería cuando esta anda ya baja de carga. Sea como sea, a mí me gustaba más el funcionamiento prácticamente lineal de las versiones anteriores, así que ojalá en el futuro eliminen esta característica, porque de momento no encuentro una manera fácil de hacer un downgrade.

Por tanto, si queréis sentir el viento en la cara es mejor que le deis caña al principio del recorrido (pero ojo, porque si os flipais demasiado puede que al final os toque impulsaros con la patita).

Por cierto, creo que sé a lo que se refiere Xiaomi con lo de que el motor es de 250W pero que permite picos de 500W. Si subimos una cuesta y pulsamos a fondo el acelerador veremos que la aceleración es bastante fuerte, pero no será así eternamente, ya que llegado un punto la potencia comienza a disminuir, y es que creo que el patinete permite aprovechar esos picos de 500W pero en cuanto empieza a detectar que el motor o la batería se están calentando por la elevada corriente demandada, la protección anti-estrés que lleva implementada la electrónica hace que disminuya el flujo de corriente eléctrica protegiendo así tanto al motor como a la batería, ya que para ambos el calor excesivo es siempre un enemigo a evitar.

En cuanto a la autonomía, compruebo que esta no ha variado demasiado desde que le hice el apaño de las patillas a la batería. Por Alcalá de Henares, que es casi todo llano, consigo sacarle unos 20 Km si circulo a ritmo tranquilo (modo ECO) y unos 15 Km si voy dosificando el acelerador con alegría en el modo normal. El tiempo de carga sigue siendo de unas cinco horas cuando vuelvo con la batería sobre un 20%, lo que es una prueba más de que la esta se sigue manteniendo más o menos en forma (cuando empiezan a cargar cada vez en menos tiempo, malo).

En cuanto a las luces, aunque yo no he circulado mucho por la noche, mi novia sí que las ha empleado todas las mañanas en su trayecto hasta el trabajo y no ha tenido nunca el más mínimo problema. Siguen iluminando igual de bien que al principio y no ha habido apagados inesperados ni molestos tintineos.

Conclusiones

En definitiva, el paso de sus primeros mil kilómetros no parece haber hecho demasiada mella en el M365. La pintura se mantiene en muy buen estado, las partes de goma se conservan bastante bien (excepto el relieve del acelerador), la potencia de frenado sigue intacta y la autonomía de la batería no parece haber mermado en exceso, que es lo que más me preocupaba de todos los posibles “envejecimientos”.

Lo que no me ha gustado tanto es la facilidad con la que se aflojan algunos tornillos, y eso que llevan la típica banda azul en la rosca que hace que se queden fijos en su posición. Aun así, se ve que con las vibraciones al circular pueden aflojarse y por eso os recomiendo un reapriete de vez en cuando o la aplicación de un fijador de roscas “de verdad”. Tampoco me parece buena idea el tema de que el último firmware limite la potencia disponible cuando la batería está a menos de la mitad de su capacidad, ya que eso prácticamente nos va a obligar a subir las cuestas caminando en cuanto queramos hacer una excursión más o menos larga.

Sea como sea, y al igual que os recomendaba en una reciente entrada sobre consejos de conducción, vais a ser vosotros mismos los que enseguida os vais a dar cuenta si algo va mal en el patinete. Si de repente empeora la frenada, notáis algo suelto, veis que el tiempo de carga se acorta considerablemente, escucháis ruidos raros en el motor… son todas ellas señales de que algo no va bien, y más vale echarle un vistazo y ver el origen del problema que dejarlo pasar y acabar con un vehículo en la basura que, además de costar un dinero, os puede servir para llegar a más sitios de los que imagináis.

 

¡Nos leemos!

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24 pensamientos en “Un repaso al patinete eléctrico de Xiaomi después de 1000 Km

  1. Muy buena review y coincido contigo y casi todos los puntos, con 700kms que tiene el mio, se ha desgastado por los mismos sitios, en cuanto a la rueda maciza, intenta deshacerte de ella cuando puedas, yo lo hice, gané autonomía, potencia y confort, ahora voy con tubeless y es una maravilla, dos meses y aún no he pinchado, bueno, quizás haya pinchado pero gracias al liquido sellador no me he dado cuenta.

    En cuanto a la perdida de potencia en cuanto tiene menos de la mitad de la batería, comentan en el grupo de Telegram que es por una actualización, que hace que consigas más autonomía en contra de bajarle potencia.

    Por lo demás, tenemos máquina para rato…

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  2. ¿No habéis tenido ningún problema por circular por la acera? Tengo pensado comprarme uno para ir al trabajo, pero como curro en Madrid me da reparo que venga algún policía a multarme (evidentemente si circulo por la acera lo haré muy despacio si hay peatones).

    Además tendría que llevarlo en Cercanías y Metro. Vi en una review que se puede llevar bien como si fuera una maleta (la rueda gira y te ayuda a llevar esos 12 kilos), pero como comentaste que no lo recomiendas, me gustaría saber tu opinión al respecto.

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  3. Hola,
    Yo tengo la smarygyro xtreme que es la copia de la xiaomi. Solo tiene un mes y ya llevo dos pinchazos. Es amargante.
    No sé donde llevarlo a cambiar la rueda porque he pedido unas rigidas de xiaomi. Tienes algún video o algo que explique como cambiarlo?
    Gracias

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  4. Muy bueno el artículo, práctico y serio.
    Quería preguntarle en base a su experiencia: el 14 de junio compré un patinete eléctrico Xiaomi m365 y quiero cambiarle las dos ruedas por unas tipo tubeless o, si no pueden ser esas, por unas ruedas sólidas antipinchazo. No tengo problemas para encontrar las ruedas sólidas pero sí para comprar las tipo tubeless y, además, me encuentro con el problema de que no sé quién puede colocar esas ruedas a mi patinete en mi ciudad, Gijón o, en su caso y por extensión, en alguna tienda de reparación de Asturias.
    Este problema se agrava pues yo no utilizo el patinete como juguete, sino como medio de transporte para desplazarme de mi casa al trabajo y vuelta. 4 desplazamientos al día y la necesidad de que me coloquen esas ruedas es muy importante. Quiero que ustedes me ayuden, me orienten.
    Gracias y saludos.

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    • Buenas,

      El problema de las ruedas macizas es que se notan mucho más los baches. Eso es algo que percibo claramente cuando uso el patinete de mi novia, el cual lleva las ruedas que venían de fábrica (y eso que yo sólo llevo maciza la trasera). Ten en cuenta que las vibraciones en marcha van a aumentar considerablemente y es muy probable que la batería empiece a dar problemas de desconexión de algunas celdas de la batería.

      Sea como sea, si tu prioridad es no pinchar, las macizas están hechas para eso. Se pueden encontrar por internet y en Youtube hay multitud de tutoriales de cómo ponerlas. No parece muy complicado pero en esencia hay que desmontar las ruedas, quitar las cubiertas originales, calentar las macizas en el microondas y colocarlas en la llanta. Mi rueda trasera ya venía cuando compré el patinete, de modo que no he tenido ocasión de montar una. Eso sí, si te cansas de ella para desmontarla hay que serrarla.

      La opción tubeless es muy válida (aunque no te libra de pinchazos al 100%) pero sólo sé con seguridad de una persona de Madrid que las instala rápida, fácil y económicamente (JulioTubeless, que anda por los grupos de Telegram del patinete) pero por Asturias no tengo ni idea de dónde podrías acudir. De todos modos, un buen punto de comienzo puede ser preguntar en una tienda de bicicletas de carretera, ya que en ese tipo de bicicletas el tubeless es lo normal.

      Un saludo.

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  5. Hola! He leído tu review y me ha gustado mucho, es muy completa. Sólo algunas dudas:
    – Dónde puedo conseguir teflón?
    – Alguna vez se te ha pelado el cable de freno de la rueda trasera? El mío se ha pelado porque por lo visto rozaba con la rueda.

    Por lo demás estoy encantadísima! es genial!

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    • Hola! Me alegro de que te haya sido de utilidad. El teflón se puede encontrar en alguna ferretería, sólo que no es el típico rollo de cinta que usan los fontaneros para los grifos; sino una lámina de teflón de apenas 0,2 ó 0,3 mm que hay que pegar en la zona inferior de la bisagra de plegado.

      En cuanto a lo del cable de freno pelado, a mi no me ha ocurrido, pero al patinete de mi novia sí. Pasar no pasa nada si sólo se ha desgastado la cubierta de plástico pero lo suyo sería que no rozara, para lo cual puedes usar una brida de plástico para que el cable se separe de la rueda ciñéndolo al listón que pasa junto a él.

      Un saludo.

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  6. Hola! Genial todo tu teview! Muy compketo y veraz.

    Yo he comprado uno recíentemente y quería preguntarte si tienes alguna opinión sobre la mejor forma de realizar las cargas de batería para alargar al máximo su vida útil. Me refiero a realizar cargas cuando está se encuentre muy gastada ( aprox 20%) o no esperar tanto y cargar después de cada uso.

    Muchas gracias por tus comengarios

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  7. Me encanto tu review, gracias por compartirla con nosotros, tengo dos Patinetes Eléctricos desde hace aproximadamente 7 meses y me han funcionado de maravilla, pero me gustaría saber si debo tener algún cuidado en particular con la batería, ya que a uno de ellos le dura muy poco, no se si es por los tiempos de carga, porque son de un mismo modelos y no entiendo el porque esa diferencia.

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    • Puede que te esté ocurriendo el famoso fallo de las patillas de la batería, y es que con el tiempo y las vibraciones a muchos de nosotros nos ocurre que las patillas de las celdas de la batería empiezan a hacer mal contacto y el patinete enseguida se apaga. Por suerte internet está plagado de tutoriales para solucionarlo y no es complicado. Sólo hay que tener algo de habilidad soldando

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  8. Pingback: Patinete Eléctrico Para Movilidad Sostenible ⚡Dando luz

  9. Me alegra mucho leer que a los 1.000Km sigue bien. El mio ya supera los 250Km.
    Di con tu articulo buscando info sobre cuanto recorren en total. Al menos Google dice que tú llevas el record en la CAM.
    Saludos desde Moratalaz, Madrid.
    Nos leemos por la red 😉

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    • Bueno, a día de hoy ya he superado los 1300 Km. Y es una pena que ya no lo use tanto como antes, porque al ritmo que iba andaría ya por encima de los 1600. Por cierto, desde la publicación de este artículo la única novedad es que me salió un “huevo” en la cubierta delantera y me tocó cambiarla, ya que la estructura interna del neumático estaba prácticamente deshecha.

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  10. Hola, tengo uno desde mayo y me llegó con un ruido “clack clack clack…” en rueda trasera cada vez que freno. He desmontado el disco de freno y tensado el cable, ha mejorado algo pero sigue haciendo ese ruido. Lo que más preocupa es que he quedado sin frenos cuatro veces ya, siempre en descenso y al inicio de mi trayecto, pues vivo en parte alta de la ciudad en córdoba. La última ha sido hoy y esta vez ha sido peor que otras veces por las circunstancias de el lugar donde iba, menos mal que pude saltar y frenarlo con mi cuerpo haciendo resistencia, en fin, un suceso muy desagradable que me ha podido costar serio, hasta tal punto que no lo voy a usar. Estoy decepcionado, a alguien le ha pasado algo similar? No sé si tendrá que ver con el freno regenerativo ese que trae. La cosa es que ni el freno trasero actúa cuando esto ocurre.
    Quisiera reclamar pero lo he comprado por internet y ahora vendrán los problemas.
    Bueno, esto es todo, ojalá alguien pueda ayudarme.
    Gracias

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    • Hola Diego. Puede que tengas el freno trasero mal ajustado y por tanto sólo actúa el freno regenerativo de la rueda delantera. El problema es que dicho freno no actúa si la batería está cargada al 100%, y esto es algo que conozco bien porque a mi novia le pasó una vez más o menos lo que a ti: que fue a frenar en una cuesta abajo (nada más salir de nuestro portal la calle pica hacia abajo) y se encontró sin frenos de modo que tuvo que “saltar en marcha” para no pegársela.

      Hay tutoriales en internet de cómo ajustar el freno trasero, pero a grandes rasgos has de tensar el cable lo suficiente como para que con apretar 1 cm la maneta de freno la pastilla ya roce en el disco. Ese clack clack que dices puede ser que la pastilla esté mal alineada, y eso se corrige con los dos tornillos Allen que sujetan la pinza de freno a la estructura del patinete. Tendrías que soltarlos, recolocar la pinza y volverlos a apretar. Es importante también que el tornillo que fija el cable de freno a la pinza esté bien apretado para que no se resbale. Ya te digo que mi novia tuvo problemas con el freno a los pocos días de estrenar el patinete, lo que me lleva a pensar que en fábrica no los ajustan todo lo firmemente que deberían.

      Un saludo.

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