Review: Olympus M. Zuiko Digital ED 40-150mm f4.0-5.6 R

Aunque la D300 sigue siendo mi cámara fotográfica “oficial”, poco a poco la Olympus E-PL1 se ha ido ganando mi confianza a medida que me ha ido acompañando en más y más situaciones en las que quería viajar “ligero de equipaje”, así que es normal que quiera ir ampliando el equipo y una cosa que echaba de menos era un teleobjetivo.

Olympus E-PL1 + 40-150 f/4-5.6

Siguiendo con la filosofía que empleo con esta cámara no quería un objetivo grande y pesado; sino un tele ligero y que incluso estando montado me permitiera guardar la cámara en el bolsillo de un abrigo. Para cargar peso ya está la D300 con el Nikon 80-200 f/2.8 que da una calidad de imagen tremenda; pero como os decía antes, la filosofía de la E-PL1 es la de poder llevar un aparato encima que de una buena calidad de imagen sin dejarme la espalda en ello.

Esto es debido a que el 90% de las veces que salgo de casa no voy expresamente a hacer fotos; pero sí que es verdad que en esas ocasiones más de una vez he visto una situación que merecía la pena ser fotografiada y he echado de menos llevar una cámara decente encima.

Bici

Y aquí es donde entra en juego este Olympus M. Zuiko Digital ED 40-150mm f4.0-5.6 R del que hoy os voy a hablar, puesto que cumple con las premisas anteriormente citadas y complementa a los dos objetivos que ya tenía para este formato.

Aspecto externo

Al ser un teleobjetivo no demasiado luminoso y diseñado para formato m4/3 el tamaño del mismo es bastante contenido. De hecho, en relación al cuerpo de la cámara, su tamaño no es mucho más grande que un Nikon 55-200 VR montado en una D300 (y además obtendremos en ambos casos focales equivalentes muy parecidas).

En la fotografía que tenéis a continuación podéis ver el equipo m4/3 del que dispongo actualmente, que consiste en la Olympus E-PL1, el 14-42 que trae la cámara “de serie”, el anteriormente analizado 14mm f/2.5 de Panasonic y el recién llegado del que hoy estamos hablando.

Mi equipo m4/3

Tanto el cuerpo del objetivo como su montura son de plástico; algo lógico en esta gama de objetivos. Sin embargo, el cuerpo tiene un tacto sólido tanto al agarrarlo como al emplear el anillo de zoom, por lo que parece mejor de lo que en realidad es. El anillo de enfoque va mucho más suave; pero es que internamente no mueve ningún engranaje, sino que se limita a dar órdenes a la cámara a través de señales eléctricas para que esta varíe el plano de enfoque en consecuencia en lo que se denomina “by wire focus”.

La montura plástica no me daba tanto miedo en el 14-42 como en este 40-150 debido a que el cuerpo es más largo y, por tanto, más propenso a golpes. Además, cuando empleamos la máxima distancia focal disponible el objetivo prácticamente duplica su longitud y por la ley de la palanca, un golpe aplicado en el extremo causará bastante tensión en la unión con el cuerpo de la cámara. Habrá que ir con cuidado no vayamos a tener un disgusto.

Encuadre

Por cierto, comentar que la que tengo es una nueva versión de este objetivo cuya única diferencia es que cuenta con un elemento asférico además de la ‘R’ que cuelga al final de su nombre completo. Este tipo de lentes se supone que dan más calidad de imagen, pero como no he probado la versión anterior no sé si la diferencia será muy grande o no.

Características técnicas

Para los amantes de los números, os dejo a continuación las características técnicas de esta óptica; si bien para mi gusto lo más importante es saber sacarle partido a lo que tenemos y, sobre todo, disfrutar de esta afición tan sana.

  • Formato: m4/3
  • Distancia focal: 40 mm – 150 mm (80 mm – 300 mm en equivalente a 35 mm)
  • Construcción: 13 elementos en 10 grupos. 1 elemento asférico y 1 elemento de alta densidad
  • Ángulo de visión: 30 – 8.2 grados
  • Tipo de enfoque: automático con motor ultrasónico y compatible con vídeo
  • Distancia mínima de enfoque: 90 cm
  • Ratio máximo de ampliación: 0.16x (0.32x en equivalente 35 mm)
  • Diafragma: 7 palas redondeadas
  • Aperturas máximas: f/4.0 (40 mm) – f/5.6 (150 mm)
  • Apertura mínima: f/22
  • Diámetro de filtro: 58 mm (no gira cambiando la focal ni el enfoque)
  • Dimensiones a 40 mm: 63.5mm (diámetro) x 83mm (largo)
  • Peso: 190 gramos

Es un teleobjetivo

Puede parecer una perogrullada, pero no debemos de olvidar que este 40-150 es un teleobjetivo, de modo que haciendo uso de él tendremos todas las ventajas y desventajas de este tipo de ópticas. Como ya os he dicho alguna vez, un teleobjetivo no sirve para acercarse más a las cosas (para eso ya tenemos nuestros pies) sino para jugar con los conceptos de cerca-lejos así como para desenfocar los fondos aislando el motivo principal que queramos retratar.

Distancia

Si sabemos encuadrar el sujeto correctamente y usamos una distancia focal elevada, los fondos aparecerán borrosos dando lugar a bonitas composiciones. Esto es algo que ya vimos en un artículo de hace tiempo; y aunque en esta ocasión al no tener una distancia focal tan elevada (no olvidemos que como máximo tenemos disponibles 150 mm) ni una gran apertura (a esa focal nos tendremos que conformar con f/5.6) el desenfoque no será tan acusado, al usuario del habitual 14-42 que viene de serie con la cámara le parecerá un salto de gigante cuando vea que en ciertas composiciones el fondo prácticamente desaparece.

Ofrenda

En general, los teleobjetivos son más sencillo de usar que los angulares, ya que nos centraremos en una sola zona de la imagen pudiendo casi ignorar el resto. Con una distancia focal muy corta tendremos que tener cuidado con todo lo que ocurra alrededor del motivo principal porque el ángulo de visión es muy amplio y casi todo aparecerá nítido en la fotografía.

Barca

Calidad de imagen

Sería una tontería analizar la calidad de imagen de un objetivo diseñado para m4/3 sin tener en cuenta que las cámaras compatibles con este formato corrigen automáticamente la mayor parte de las aberraciones y distorsiones ópticas. Por lo que he podido comprobar, si disparamos en RAW (no se aplicarán correcciones en tal caso) hay alguna deformación apreciable a simple vista si colocamos el horizonte en un extremo del encuadre, pero como la cámara corrige este tipo de cosas automáticamente al disparar en JPG es algo que no debe de preocuparnos.

Motos

En cualquier caso, si optáis por disparar en formato RAW, esas correcciones las podéis realizar tranquilamente en el ordenador empleando Adobe Lightroom o algún programa similar.

Remarcar también que este teleobjetivo no lleva ningún tipo de estabilizador óptico. Esto es debido a que las cámaras m4/3 de Olympus llevan la estabilización en el propio sensor, de modo que no es necesario estabilizar la óptica. Sin embargo, esto es algo que debemos de tener en cuenta si tenemos una cámara Panasonic, pues aunque el objetivo es plenamente compatible, este fabricante no estabiliza sus cámaras para implementar el sistema directamente en los objetivos (que es lo que siempre han hecho Nikon o Canon por ejemplo).

Naturaleza

La ventaja de las cámaras Olympus, por tanto, es que estabilizarán cualquier cosa que montemos en su bayoneta (hasta una botella de cerveza si encontramos el adaptador adecuado) mientras que en las cámaras de Panasonic no contaremos con estabilización óptica a no ser que utilicemos un objetivo que cuente con algún sistema integrado compatible (y no, creo que todavía no han sacado botellines estabilizados).

Cierto es que la luminosidad de esta óptica no es demasiado elevada (recordad: f/4.0 – 5.6) y que el escaso peso del conjunto cámara + objetivo no lo hacen la mejor opción para situaciones con poca luz a no ser que dispongamos de un trípode. Sin embargo, en cuando la claridad del día se hace patente podemos conseguir imágenes muy buenas sin apenas esfuerzo, aunque no está de más recordar que hay que saber agarrar la cámara para ganar en nitidez, que el estabilizador óptico tampoco es que haga milagros.

Pastel

Siendo conscientes de lo que tenemos entre manos lograremos fotografías muy resultonas; pero si creemos que con él vamos a poder fotografiar todo lo que queramos nos llevaremos más de una decepción.

Tarde

Conclusiones

Este 40-150 de Olympus no es un teleobjetivo diseñado para fotografiar cosas en rápido movimiento o situaciones extremas. No es demasiado luminoso, no es resistente a la lluvia o al polvo, su enfoque no es tan rápido como un objetivo para cámara réflex… Se trata de una óptica pensada para un uso tranquilo y para poder disponer de focales largas en un equipo que ni pesa ni abulta demasiado.

Bocabajo

Paisajes, retratos, puestas de sol, patos nadando en un estanque… Ese tipo de cosas son para las que está pensado este objetivo, y todo lo que sea sacarlo de ahí es jugársela porque estaremos sobrepasando las limitaciones de nuestro equipo fotográfico. Si nuestras necesidades son más elevadas entonces mejor recurrir a una réflex clásica con alguna óptica luminosa y “a prueba de bombas”.

Niebla

Lo que más me gusta del Olympus 40-150 es su escaso peso y tamaño así como el buen tacto que tiene al hacer uso de él; aunque por otra parte, el hecho de que su montura sea de plástico me hace ser especialmente cuidadoso a la hora de llevar la cámara colgando, ya que un mal golpe podría dejaros con el objetivo partido en dos trozos.

Por los cerca de 300 euros que cuesta creo que es una buena inversión que va a ampliar mucho mis posibilidades creativas con esta pequeña cámara. De todos modos, si todavía no habéis entrado en el mundillo del m4/3 os recomiendo que os hagáis con un kit que incluya tanto el habitual angular como un teleobjetivo porque si echáis cuenta veréis que el tele os sale casi regalado y no tendréis que comprarlo aparte meses después como he hecho yo.

Soledad

En definitiva, una óptica compacta y ligera que vendrá a satisfacer nuestras necesidades fotográficas cuando empecemos a sentirnos un poco encasillados con el angular que la cámara trae de serie.

Imágenes de ejemplo

Como es habitual, para finalizar el análisis me gustaría compartir con vosotros algunas imágenes más de ejemplo captadas con este objetivo (además de todas las que hay intercaladas entre los párrafos anteriores) para que os hagáis una idea por vosotros mismos de lo que podéis esperar de él.

Amanecer

Faro

Pueblo

Arena

Descanso

Zig-zag

Otras reviews (en inglés)

Hay otros sitios en internet donde han analizado este objetivo y os lo enlazo porque creo que es interesante si queréis ampliar información sobre él. Aun así, quería comentaros que las dos primeras son de la versión “no R” que, como os dije al principio del artículo, no cuenta con el elemento asférico que el modelo que yo tengo incluye mientras que la tercera sí que analiza “la versión R”.

  1. Photography blog
  2. Bob Atkins
  3. Blogbeebe

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Rincones: L’Alcora (Castellón)

Conduciendo hace unos meses por la autopista que une Valencia y Castellón observé una pequeña ermita en lo alto de un monte a cuyos pies se extendía una población. Me quedé con la referencia del kilómetro en el que me encontraba y luego en casa con ayuda de Google Maps trate de localizar ese pueblo con la intención de ir a visitarlo alguna vez en mi empeño por descubrir rincones poco conocidos de la geografía de esta provincia.

L'Alcora desde las alturas (I)

El pueblo en cuestión era L’Alcora y al parecer esa ermita que yo vi es un lugar bastante conocido desde el que se pueden disfrutar de unas buenas vistas. Me quedé con el nombre en la cabeza y el asunto quedó archivado en la categoría de “cosas pendientes”.

Pues bien, cuando el pasado fin de semana me dediqué a hacer fotos, en un momento indeterminado entre el amanecer y el atardecer saqué tiempo también de acercarme a L’Alcora y recorrer sus calles con intención de subir a aquella montaña y observar las vistas por mí mismo.

Fruto de esta pequeña excursión son las fotografías que ilustran esta entrada; y aunque soy consciente de que me dejé mil y un rincones de la localidad por ver (y fotografiar) he de decir que disfruté mucho tanto de la subida a su montaña como del paisaje que se divisaba desde allí arriba.

Ventana

L'Alcora desde las alturas (V)

Sombras

Pointer

L'Alcora desde las alturas (II)

Visillo

Espero que en breve pueda hacer más excursiones de este tipo porque son una buena manera de romper con la rutina y siempre dan lugar a fotografías muy pintorescas.

Luces y sombras de un atardecer extraordinario

Si en el amanecer del pasado sábado tuve la ocasión de fotografiar las islas Columbretes, aprovechando que el día parecía propicio para sacar la cámara intenté captar una imagen que llevaba varios días metida en mi cabeza.

La idea en concreto surgió una tarde en la que yendo hacia Castellón por la N-340 divisé desde ella un bonito contraste entre luces y sombras justo después de la puesta de sol. Obviamente, el arcén de la carretera no es el mejor lugar para ponerse a hacer fotos, de modo que en ese momento me encomendé la tarea de buscar un lugar desde donde pudiera divisar una vista similar pero donde no circularan personas ni coches.

Mi búsqueda dio resultado y por fin encontré un lugar donde tenía una buena vista y además podía plantar allí mi trípode sin molestar a nadie. Ya sólo me quedaba esperar a que el sol se escondiera; pero antes de que esto sucediera me entretuve disparando alguna que otra fotografía como la que tenéis a continuación.

Al final del día

Poco a poco el cielo se fue quedando sin luz, y cuando la hora azul se hizo patente, encontré el momento justo para hacer la fotografía que tenía en mi cabeza. Hubo pruebas antes y después, con unos y otros encuadres; pero al final esta es la que he decidido seleccionar para compartirla con todos vosotros.

Blue hour

Como veis, por una parte tenemos un cielo en el que todavía se aprecia algo de luminosidad (eso es, en esencia, la blue hour) pero también el suelo está lo suficientemente oscuro como para apreciar cada punto de luz de Benicassim y Castellón. Si hacemos la fotografía un rato antes el cielo estará demasiado claro (es un poco lo que ocurre en la primera fotografía) y si dejamos que se haga completamente de noche el cielo quedará demasiado soso y no se apreciarán las nubes.

En general, lo más complicado a la hora de hacer una buena fotografía es imaginarla; una vez que tienes claro lo que quieres hacer sólo falta encontrar el momento y el lugar adecuados para pulsar el disparador.

Nuevo aspecto para el blog

Hablando recientemente con un amigo a través del correo electrónico me di cuenta de que ahora que las resoluciones de los aparatos electrónicos han aumentado drásticamente (y lo que nos espera durante los próximos meses) mostrar las fotografías del blog a 500 pixels de ancho se ha quedado un poco obsoleto y, de hecho, iniciativas de gran éxito como The big picture del Boston Globe así lo demuestran.

Gemelas

Por tanto, en las entradas publicadas a partir de ahora encontraréis que las imágenes tendrán una resolución de 800 píxels de ancho en lugar de los 500 que he empleado hasta el momento para darles una mayor fuerza visual. Y que conste que en principio había pensado en colgarlas a 1024, pero si quería mantener la barra lateral del blog (que para mí es algo indispensable) esto obligaría a utilizar una resolución de pantalla muy elevada que, si bien hoy en día ya es bastante habitual, puede que todavía no empleéis algunos de vosotros.

Comentar que el tema elegido se adapta dinámicamente al tamaño del navegador incluyendo el reescalado de las imágenes y que para ver las fotografías sin ningún tipo de reducción tendréis que tener la ventana configurada como mínimo a 1330 pixels de ancho. Aun así, ya sabéis que podéis ver las imágenes en Flickr con tan sólo pinchar en cualquiera de ellas.

Un día lleno de color

Sé que habrá alguien al que el cambio no le parecerá bien porque ahora el blog no se adapta correctamente a su pantalla. Soy consciente de ello y os pido disculpas de antemano; pero a día de hoy sigo creciendo como fotógrafo y siento que mostrando las imágenes a sólo 500 píxels de ancho se pierden multitud detalles que me gustaría que pudierais apreciar y que muchas veces son la esencia de una imagen. Digamos que este cambio es un salto de futuro y al mismo tiempo una forma de mostraros mis fotografías más fiel a lo que veo a través del visor de la cámara.

Arcilla

¡Un saludo y, como siempre, muchas gracias por leerme!

PD: agradecimientos especiales a Albert Mata (@almata) porque fue él quien me dio la primera pista que me hizo pensar sobre esto.

Un amanecer muy especial

No tenía pensado pasar por el mirador del balcó ayer al amanecer, pero la fuerza de la costumbre hizo que me despertara a las siete de la mañana y como soy incapaz de estar más de cinco minutos vagueando en la cama enseguida pensé en agarrar la cámara y salir a ver los primeros rayos de sol bañando esta localidad costera.

Ya subiendo por las curvas de la carretera que asciende por las faldas del Bobalar notaba que había una luz especial en el ambiente; y es que aquellos árboles cuyas copas rozaba la luz del sol habían adquirido una tonalidad rojiza nada habitual, de modo que imaginé que ese amanecer iba a tener algo especial (y no me equivocaba).

Islas Columbretes (I)

Nada más aparcar el coche observe que el horizonte parecía estar a punto de estallar en una gama de tonos anaranjados y rojizos, de modo que monté el angular y capté la imagen que tenéis sobre estas líneas tratando de enmarcarla entre dos árboles que hay allí.

Fijándome con detenimiento pude ver que había algún tipo de relieve justo en la línea del horizonte y pensé que serían algunos barcos como tantos otros que se mueven por las cercanías del puerto de Castellón. Sin embargo, entre la bruma teñida de color vino vislumbré el perfil de las islas Columbretes y enseguida monté el teleobjetivo para confirmar mis sospechas.

Islas Columbretes (II)

Efectivamente, se trataba de las Columbretes. Unas islas que se encuentran a 50 Km de distancia de Oropesa (más información en Wikipedia) y que teóricamente se pueden observar en días muy claros pero que yo no había visto todavía pese a haber subido a aquel paraje muchas veces en mi vida. Supongo que el hecho de que en estas fechas el sol salga justo por detrás de ellas ayuda a que se puedan distinguir “a contraluz” pero sea como sea tuve la impresión de estar ante un acontecimiento muy especial.

Desde que era pequeño había escuchado la historia de que las Columbretes se pueden divisar a simple vista si se dan las circunstancias adecuadas, de modo que todas y cada una de las veces que he subido a algún lugar elevado he mirado en esa dirección con la esperanza de dar con ellas aunque, como os decía, hasta ahora jamás lo había conseguido. Por eso, al verlas ayer con esa claridad hasta el punto incluso de distinguir el faro que hay en un extremo de la isla principal experimenté una sensación muy especial.

Islas Columbretes (III)

Lamenté no haberme llevado el 80-200 f/2.8 en lugar del 55-200 VR, porque pese a sus años, disparando a 200mm es mucho más nítido en f/4 que el 55-200 a f/8. No es que las fotos se vean mal; pero hubieran salido todavía mejor de haber contado con “mi pequeño trabuco” y además hubiera obtenido tiempos de exposición mucho más cortos, lo cual viene muy bien cuando se dispara a pulso.

Eso sí, ya os adelanto que estas no son las únicas imágenes que capté; de modo que en breve tendréis otra historia con trasfondo fotográfico por aquí.

Por la ribera del Henares

Reconozco que desde que vivo en Oropesa, cuando vuelvo alguna vez a Alcalá miro a la ciudad con otros ojos. Lugares que antes apenas me llamaban la atención ahora me parecen muy pintorescos y empiezo a entender por qué la gente que llega por primera vez suele quedarse prendada de sus contrastes.

Uno de estos lugares a los que me refiero es la ribera del río Henares a su paso por el barrio de Venecia, que es dónde hice las siguientes fotografías durante las pasadas Navidades.

La ribera del Henares (III)

La ribera del Henares (IV)

La ribera del Henares (II)

La ribera del Henares (V)

La ribera del Henares (I)

La ribera del Henares (VI)

Comentar a nivel técnico, que todas las fotografías están hechas con la Olympus E-PL1 directamente en JPG, ya que en esta ocasión para ir ligero de equipaje opté por dejar en Oropesa la D300.

Estadísticas: Diciembre de 2012 y resumen del año

Recién estrenado el 2013 creo que es un buen momento para echar números y ver cómo le ha ido a este blog tanto durante el mes de diciembre como durante el pasado año al completo. ¡Vamos a ello!

dic-12

En total, durante el mes de Diciembre ha habido 64753 visitas al blog, lo que representa un decremento del 3,1% con respecto al mes anterior. Del mismo modo, el promedio diario durante este periodo de tiempo se sitúa en 2089 visitas, siendo el máximo mensual el correspondiente al día 3 con 2605 y el mínimo al 23 con 1634.

En cuanto a los totales anuales, el blog ha visto incrementada la afluencia de visitas durante los últimos doce meses; si bien el crecimiento se ha apartado de la tendencia lineal que tuvo durante cuatro primeros años de vida. En cualquier caso, vamos a ver esto en números:

En 2012 ha habido un total de 798899 visitas al blog, lo que da un promedio de 66574 al mes (o 2183 al día si lo preferís así). El pico máximo de visitas fue de 2913 y se registró el día 19 de junio. Del mismo modo, el día con menor número de visitas fue el 28 de julio con 1458.

La progresión anual de este último año queda patente cuando vemos que a lo largo de 2011 el total de visitas fue de 636032; por lo que el aumento durante este 2012 ha sido del 25,6%.

Durante el año que acabamos de terminar, al margen de la portada con sus 145810 visualizaciones, lo más visto del blog es la página-índice sobre fotografía con 45191 visitas seguida de la entrada que habla del eterno dilema Nikon vs Canon con un total de 41015 lecturas en dicho periodo de tiempo; aunque lo más sorprendente es que le sigue la que habla sobre las bondades de las gafas de sol polarizadas con 23779.

Como dato curioso os diré que a lo largo del año 2012 he publicado un total de 109 entradas y ha habido 932 comentarios.

Flor de mar

Como siempre, muchas gracias por el tiempo que dedicáis a leer mis ocurrencias.

¡Un saludo!