Rincones: Peñíscola (Castellón)

Aunque mi chica y yo ya habíamos estado hace unos meses en Peñíscola, en aquella ocasión tan sólo visitamos el famoso castillo del Papa Luna, de modo que en esta ocasión lo que queríamos conocer son otras zonas de la localidad no tan turísticas pero también muy pintorescas.

Peñíscola

Lástima del día tan malo que nos hizo (de hecho esa tarde, cuando ya nos habíamos marchado, cayó una tormenta que inundó bajos y garajes) pero aun así las fotografías de las calles de un blanco inmaculado y la playa tomada por las gaviotas hicieron que la excursión mereciera completamente la pena.

Peñíscola

Peñíscola

Peñíscola

Peñíscola

Peñíscola

Peñíscola

Peñíscola

¡A ver cuál es la próxima excursión fotográfica que os muestro por aquí!

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Curiosidad felina

Lo habitual es que la gran mayoría de los gatos salga huyendo en cuanto te acercas a más de dos metros con intención de hacer una inocente fotografía.

Sin embargo hay felinos más osados cuya curiosidad vence al temor causado por esa extraña máquina negra que de vez en cuando hace click-clack y esto da lugar a imágenes de lo más entrañables.

Curiosidad felina

Por cierto, comentaros que se trata de un gato toledano y que la fotografía está hecha con el Panasonic 14mm f/2.5 acoplado a mi Olympus E-PL1.

Rincones: Sant Mateu (Castellón)

Nuestra visita a Sant Mateu fue fruto de la casualidad, pues en el trayecto de vuelta a Oropesa pasamos junto a un desvío de la carretera en el que se indicaba que dicha localidad se encontraba a algo menos de un kilómetro, de modo que decidimos parar a tomar un café y, de paso, echar un vistazo a sus rincones.

Sant Mateu

Ya me habían dicho que Sant Mateu era una localidad muy pintoresca, y una vez allí pudimos comprobar que además de sus murallas del siglo XIV y una torre maravillosamente bien conservada a la entrada de la localidad, el lugar contaba con multitud de calles y edificios muy pintorescos que traté de retratar en las imágenes que conforman esta entrada.

Sant Mateu

Sant Mateu

Sant Mateu

Sant Mateu

Una vez más, gracias por estar al otro lado de la pantalla.

Rincones: Morella (Castellón)

Morella era desde hace tiempo un lugar que tanto mi novia como yo teníamos ganas de visitar: a ella porque le encantan los castillos y a mí porque me gusta divisar las ciudades desde las alturas y observarlas casi como si de una maqueta se tratase.

Morella

Además de esto, en Morella nos encontramos calles soportaladas llenas de encanto, comercios con un sabor añejo cada vez menos frecuente, gente de todas las nacionalidades, edificios singulares, calles empedradas y, en definitiva, un montón de rincones dignos de ser retratados en forma de fotografía, que es precisamente lo que he tratado de hacer en esta entrada.

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Morella

Lo que me han recomendado ahora es visitar la ciudad por la noche y contemplar desde lo lejos la iluminación de sus murallas. En caso de que un día me anime prometo que llevaré el trípode para poder compartir esa vista con vosotros, pues estoy seguro de que merecerá la pena.

¡Un saludo desde las tierras de Levante!

Rincones: Xert (Castellón)

La semana pasada me tomé unos días de vacaciones para conocer parte del interior de la provincia de Castellón junto a mi chica. Y el caso es que como ir y venir desde Oropesa nos supondría al final unas cuantas horas de coche, decidimos alquilar una casa rural en la localidad de Xert y desde nuestro campamento base visitar algunos pueblos de los alrededores.

Xert

Otro día os mostraré algunas fotografías tanto de Morella como de Sant Mateu, que fueron los lugares que visitamos principalmente durante esos días; pero en esta entrada me gustaría compartir con vosotros de forma totalmente gráfica algunos rincones y detalles del propio Xert que me llamaron especialmente la atención.

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

Xert

¡Espero que os hayan gustado!

En ocasiones veo caras

Es curioso, pero en un mismo día (concretamente el pasado miércoles) me encontré con dos construcciones que nada tienen que ver la una con la otra pero en las que se puede apreciar claramente la forma de una cara.

La primera de ella se encuentra en la entrada principal del castillo de Morella y, vista a contraluz, tiene un cierto aire diabólico como podréis apreciar en la siguiente fotografía:

Morella

La otra está en la plaza mayor de Sant Mateu; aunque en esta ocasión el aspecto es más felino o incluso robótico. A mí particularmente me recuerda a algún tipo de cómic japones; si bien no soy capaz de asociarlo con uno en concreto.

San Mateu

No me negaréis que la cosa tiene su punto de gracia, ¿verdad?

Sólo una sonrisa. La primera novela de Verónica Domínguez

Hubo un tiempo en el que quería ser escritor (fruto de ello tenéis en el blog una categoría de relatos que llevo mucho tiempo sin actualizar) pero por suerte me di cuenta de que aquello no era lo mío y pasé a centrar este pequeño rincón de internet en mi afición favorita: la fotografía. De este modo, el mundo perdió a un pésimo narrador pero ganó a un tipo al que le gusta contar historias con imágenes.

Soledad

Con el paso del tiempo me doy cuenta de que aquella elección fue de lo más acertada, pues hay gente mucho más preparada que yo para inventar historias a partir de una hoja en blanco. Un verdadero escritor ha de ser capaz de plasmar en sus páginas algo que, por muy fantástico que pueda parecer, consiga meter en la historia a aquellas personas que decidan invertir su tiempo en la lectura.

Una de esas personas a las que se le da bien imaginar y contar historias es Verónica Domínguez. Una persona muy aficionada a la lectura desde su más tierna infancia y que ahora se ha animado a saltar al otro lado del papel publicando su primera novela titulada “Sólo una sonrisa”. Una narración que trata sobre la creciente complejidad de los sentimientos a medida que se suceden los encuentros y desencuentros entre los componentes de un triángulo amoroso.

Sabedora de mi afición por la lectura, Verónica me envió recientemente una copia en formato electrónico de la novela y aunque el inicio me dejó un poco descolocado debido a la presentación de todos los personajes en apenas un par de páginas, he de reconocer que la historia va ganando enteros a medida que se va desarrollando la misma hasta el punto de que cuando apenas nos quedan veinte hojas para llegar al final uno ya no es capaz de abandonar la lectura hasta descubrir cómo termina todo lo que se narra en ella.

E-ink vs. papel

Al margen de la página que Verónica ha creado especialmente para su novela, en la web de Bubok podéis leer el primer capítulo online y, si os gusta, haceros con una copia de la novela que os costará 1 € en formato electrónico y 12 € en papel. A modo de curiosidad os diré que en este momento ya lleva vendidos 112 ejemplares en formato físico, lo cual está más que bien para alguien que todavía no tiene padrinos en el mundillo editorial.

Como os decía al principio de esta entrada, yo no soy escritor ni pretendo serlo. Lo mío es coger la cámara y retratar esas pequeñas cosas que me voy encontrando cada día en el camino. Sin embargo, la fotografía no es mi única afición, ya que sumergirme en un buen libro antes de dormir es algo que también disfruto enormemente y, precisamente por eso, de un modo u otro la literatura es algo que también tiene cabida en este blog.