Rincones: monasterio antiguo (desierto de las palmas)

Hay un paraje en la zona interior de Castellón (a la altura de Benicassim) donde podéis encontrar un monasterio abandonado que fue construido hacia 1700 y que es un lugar de clara inspiración fotográfica.

De cuento

Este lugar es otro de los rincones del desierto de las palmas que, al igual que la ermita de Les Santes, se encuentra en una zona en la que se respira tranquilidad por todos lados. De hecho, este parque natural castellonense siempre ha sido un lugar de retiro y espiritualidad, y de ahí que diseminadas por él haya multitud de pequeñas capillas con imágenes en su interior.

Oración

Al margen de la religiosidad dominante en el lugar, en lo que a fotografía se refiere hay que reconocer que el sitio es espectacular. No sólo porque nos encontramos a los pies del monte Bartolo; sino porque desde estos parajes tendremos una visión privilegiada de Benicassim y Castellón.

Benicassim y Grao de Castellón desde el desierto de las palmas

Sí que es cierto que al estar al lado del mar, en días muy calurosos os podéis encontrar con bastante bruma que puede restarle nitidez y claridad a las fotografías, por lo que mi consejo es que subáis en uno de esos días en los que hay algo de viento que limpia la atmósfera y deja la línea del horizonte que casi parece trazada con un tiralíneas.

Camino

Indicaros que para acceder a los lugares desde donde están hechas estas fotografías lo más fácil es coger la carretera CV-147 y seguir su trazado hasta llegar a una explanada en la que hay una gran cruz de madera (os dejo enlaces a los recorridos desde el acceso Benicassim Norte y desde el acceso Benicassim Sur). Son en total unos 12 Km de recorrido y os aseguro que merece la pena, especialmente si lleváis la cámara encima. Por cierto, cuidado con los ciclistas, que la carretera está llena de curvas y hay mucha gente que entrena por allí.

Monasterio antiguo (desierto de las palmas)

Añadir también que lo que es el monasterio abandonado está cercado mediante una verja metálica que no se ve hasta que estás casi en la puerta, por lo que no podréis acceder a su interior. Y puesto que para llegar hasta él hay que caminar un buen trecho cuesta abajo, por mi propia experiencia os aseguro que sienta muy mal tener que volver a subir todo lo andado cargando con el equipo fotográfico sin haber podido captar ni una instantánea.

Sosiego

Otro día os hablaré de más rincones en las cercanías de Oropesa que he ido descubriendo en los últimos meses.

¡Nos leemos!

Y llego el verano

Como cada año, el verano ha llegado casi sin avisar, y con él una montaña de personas que ayer copaban la carretera y que esta mañana se daban cita en la playa entre frases típicas y pieles blanqueadas por efecto del invierno.

Comienza para mí el periodo del año más exigente en lo profesional, pero por suerte siempre puedo dar un paseo al amanecer para disfrutar de unos paisajes que le devuelven a uno el sosiego que hasta hace apenas un par de semanas ha campado a sus anchas por estas tierras.

Paisaje costero

El formato micro cuatro tercios

Micro cuatro tercios (m4/3 para los amigos) es un formato de cámaras digitales desarrollado por Olympus y Panasonic que fue presentado al mundo en 2008. Desde entonces, ambas marcas han sacado al mercado varias cámaras y objetivos intercompatibles (entre ellas la E-PL1 que tengo desde hace unos cuantos meses) que han dado lugar a un ecosistema muy interesante para aquellos que quieran obtener una buena calidad de imagen empleando una cámara no mucho más grande que una compacta.

Cielo y tierra

Cuestión de evolución

El origen del sistema m4/3 no es otro que el cuatro tercios; sólo que se ha eliminado el sistema de espejo basculante, el sistema de enfoque por detección de fase y el visor óptico mediante pentaprisma que caracteriza a las cámaras réflex clásicas dando lugar a máquinas más pequeñas y más ligeras que ya llevaban tiempo avisando de su éxito.

De hecho, el sensor (el auténtico corazón del sistema m4/3) tiene un tamaño y proporciones exactamente iguales que su predecesor; sólo que al no haber un espejo dentro de la cámara la distancia entre sensor y montura se ha reducido drásticamente (exactamente de 38,67 mm se ha pasado a 19,25 mm). Del mismo modo, el diámetro de la montura se ha reducido en 6 mm y se ha pasado de 9 contactos eléctricos a 11.

Esto hace que además de la reducción del tamaño de las propias cámaras, también el volumen de las ópticas diseñadas expresamente sea inferior; dando lugar a conjuntos livianos y manejables ideales para gente que quiera ir “ligera de equipaje” fotográficamente hablando.

Olympus E-PL1 y Nikon D300

Algo muy relacionado con esto es la posibilidad de emplear ópticas de cámaras réflex en las máquinas que cumplen la especificación m4/3 porque al tener una distancia tan corta entre sensor y montura, es sencillo suplementar esta distancia con ayuda de algún tipo de adaptador muy sencillo de desarrollar. Si bien es cierto que en tal caso tendremos que enfocar manualmente y que perderemos la ventaja de la ligereza de las ópticas expresamente diseñadas para estas cámaras.

El sensor

El sensor m4/3 posee una proporción 4:3 (la habitual en las cámaras compactas frente al 3:2 de las réflex) y un factor de recorte de 2x frente a una cámara con sensor full frame. Por tanto, en lo que a tamaño se refiere, se sitúa un escalón por debajo del habitual formato APS-C (factor de recorte de 1,6x) de las cámaras réflex más habituales de diferentes marcas. En cualquier caso, es cierto que su tamaño es aproximadamente un 40% inferior que los sensores APS-C a los que me refería hace un momento, pero del orden de 10 veces más grande que los sensores que equipan la mayor parte de las cámaras compactas.

Olympus E-PL1

¿Qué implica un menor tamaño de sensor? Pues básicamente una mayor profundidad de campo, una relación señal/ruido menor y un cierto “alargamiento” de las focales debido al factor de recorte (un objetivo de 200 mm cerrará su ángulo de visión para asemejarse a un 400 mm).

Sea como sea, el sistema m4/3 lleva aparejadas una serie de características interesantes. Una de ellas es la corrección de distorsiones ópticas mediante el propio firmware de la cámara. Es decir, que aunque el objetivo de turno provoque algún tipo de aberración cromática, viñeteo o deformación de la imagen, la fotografía obtenida tendrá corregidos estos defectos sin que nosotros nos tengamos que preocupar de nada.

Oropesa en soledad

Por otra parte, todas las cámaras que cumplen la especificación m4/3 emplean live view para componer nuestras imágenes, pueden grabar vídeo, poseen un sistema integrado de limpieza del sensor, pueden disparar en formato RAW e implementan el enfoque mediante contraste. La estabilización óptica también es una característica estándar, pero en el caso de Olympus va integrada en el propio sensor (con lo que cualquier óptica queda estabilizada) mientras que Panasonic lo hace en los objetivos (al estilo de lo que hacen Nikon y Canon en su gama réflex).

Oropesa al anochecer

Ópticas

En cuanto a las ópticas disponibles, a día de hoy tenemos zooms sencillos que suelen formar parte de los kits (tipo 14-42 mm), algún teleobjetivo (con focales estilo 40-150 mm) y alguna que otra focal fija muy interesante (14mm, 17mm, 20mm, 50mm…). Por el momento la totalidad de los objetivos disponibles están firmados por las dos marcas creadoras del estándar; y seguramente a corto plazo seguirá siendo así porque ya se han cuidado de que el formato no sea abierto de tal modo que si un fabricante quiere sacar al mercado ópticas compatibles con m4/3 deberá de pagar un canon a los fabricantes del estándar.

Cierto es que por el momento la oferta no es tan amplia como en otros fabricantes y que faltan teleobjetivos de apertura generosa, algún objetivo macro, ojos de pez, ópticas tilt-shift para arquitectura… pero viendo el éxito que está teniendo este sistema es de esperar que la familia de objetivos siga creciendo y, de hecho, Sigma y Tamron anunciaron hace poco que iban a empezar a diseñar ópticas para cámaras m4/3.

Olympus E-PL1

Mi experiencia

En cuanto a mi experiencia personal con la Olympus E-PL1 he de decir que aunque logra una buena calidad de imagen, no es comparable a la de por ejemplo mi Nikon D300 ya que ni el rango dinámico, ni la relación señal/ruido ni la nitidez son comparables; factores todos ellos achacables a priori a un sensor de menor tamaño y una mayor densidad de pixels.

No quiere esto decir que sea una mala cámara, porque de hecho durante los últimos meses he captado con ella algunas imágenes de las que me siento orgulloso. Lo que ocurre es que ni tiene la ergonomía de una réflex a la hora de sujetarla ni la cantidad de controles externos habitual mediante los que podemos cambiar cualquier parámetro en un par de segundos (una de las características que más valoro en mi D300).

Paseo por la playa al atardecer

Sin embargo, reconozco que en los últimos viajes que he hecho la E-PL1 ha sido mi compañera, dejando a las réflex en casa, ya que su escaso peso y la versatilidad que tiene la hacen insustituible a la hora de ir ligero de peso. Si el viaje es eminentemente fotográfico la D300 o incluso la D40 serán las cámaras que me lleve sin dudarlo ni un instante; pero si sólo pretendo llevar una cámara que me permita retratar los lugares por los que voy pasando con una calidad más que decente, las m4/3 son una opción muy a tener en cuenta. Para eso compré la E-PL1 y para eso la estoy usando desde entonces.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Marcos naturales

Normalmente, cuando colgamos una fotografía (o un cuadro) en nuestra casa tratamos de que resalte sobre la pared rodeándola con un marco cuyo estilo case con la temática y/o colorido de la imagen tratándose por tanto de un elemento que, bien elegido, puede hacer que la vista de todo el que entre a nuestro salón se dirija directamente hacia esa foto de la que tan orgullosos estamos.

Marcos torcidos

Y entonces, sabiendo que los marcos son recomendables para nuestras fotografías, ¿por qué no incorporarlo a la propia imagen aprovechando algún elemento más o menos natural presente en el momento del disparo?

Bajo la puerta del COIE

La cosa consiste básicamente en “adornar” los bordes de la imagen a la hora de apretar el disparador con algún elemento que consiga resaltar el motivo retratado. Y no hace falta que sea algo geométrico, perfecto y regular; sino tan sólo algo que resulte visualmente interesante y consiga dirigir nuestra vista al elemento principal de la imagen.

Por descontado, se trata de que el “marco” no adquiera ningún tipo de protagonismo en la fotografía; sino que sólo sea un recurso muy poderoso al que podamos recurrir a la hora de componer nuestras fotografías y así darles mayor dinamismo.

De incógnito

A nivel psicológico podemos decir que el marco sitúa al espectador en la fotografía. Como si éste estuviera mirando la escena al otro lado de una puerta, oculto tras unos árboles… y por tanto dándole a la imagen una mayor naturalidad y cercanía.

Sagunto

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Recuerdos de la universidad

Será por la época en la que estamos o porque ya me empiezan a quedar lejos los años de la universidad; pero cuando voy por la calle y escucho a la gente hablando de exámenes no puedo evitar que a mi mente vengan un montón de recuerdos.

Visita a la escuela politécnica de Alcalá de Henares

Si os hablo desde mi punto de vista, he de decir que me acuerdo del primer año de carrera; y más concretamente del primer examen. Ese que, acostumbrado al ritmo del instituto, te pilla con la guardia cambiada y el dos y medio que sacas duele como una patada en la espinilla. Sin embargo, ese primer batacazo es necesario (y casi diría que hasta obligatorio) porque en ese momento te das cuenta de que lo que necesita un ingeniero es afrontar las cosas de otro modo.

Y es verdad que de ese primer examen al que me refería antes sales cabreadísimo porque te pidieron contar hasta un millón cuando sólo te han enseñado los números del uno al diez; pero es que ese será el plan durante toda la carrera. Y el segundo batacazo sabe todavía peor porque esta vez habías pasado decenas de horas pegado a los apuntes, y en el tercero te llegan las dudas, el “tenía que haber ido por letras”, el “con lo bien que estaría yo siendo jardinero” y el “esto no es para mí”

Pulcritud

Muchos abandonarán en ese punto; otros más adelante. Pero si perseveras verás como poco a poco y casi sin darte cuenta vas cambiando tu mentalidad y empiezas a ver el mundo de otro modo, porque es verdad que en la universidad se imparten una serie de materias; pero por encima de todo se enseña un modo de pensar: a dividir un gran problema en pequeños problemas más sencillos de resolver y que al final hemos de encajar como si de un puzzle se tratara.

Obviamente, dar una materia es algo sencillo cuando se tienen los conocimientos de la misma; pero ahí es donde fracasan muchos profesores, que parecen estar ahí porque alguien les ha obligado a ello sin mostrar en ningún momento ganas de instruir o pasión por la asignatura impartida. Por supuesto, os enseñarán a hacer integrales, a calcular un campo magnético o a diseñar un circuito sumador; pero esto es algo que también podemos hacer nosotros mismos en casa con la ayuda de un buen libro y una pizca de curiosidad innata. Estos profesores que os digo (y me encontré con unos cuantos a lo largo de la carrera) eran personajes de la facultad que iban a de un aula a otra, se subían a la tarima y daban clase mirando al extintor de la pared del fondo esquivando así las miradas de todos los presentes.

Fin de curso

Sin embargo, había otros profesores que se apasionaban con su trabajo: que se sentaban en la mesa del laboratorio para contarte que cuando eran pequeños la tensión en su casa era de 110 voltios, que te explicaban que cuando se acerca una tormenta los caballos agachan las orejas para evitar atraer los rayos, que se les iluminaba la mirada cuando ibas a su tutoría a plantear alguna duda… De esos son de los que más me acuerdo y también de los que más cosas aprendí.

De nada sirve tener muchos conocimientos metidos en la cabeza si uno no es capaz de transmitirlos a su audiencia de un modo ameno e interesante. Tal vez una de tantas revoluciones que necesita la universidad ahora que corren tiempos complicados sea tener un profesorado capaz de mostrar a sus alumnos algo de pasión por lo que hacen.

Mirada felina

Una vez más, no me queda más remedio que maravillarme ante la expresividad de los felinos domésticos

Maine coon

Éste en concreto es el Maine Coon de mi hermana que aunque por lo general no se está quieto ni cinco segundos en esta ocasión pude retratarle mientras contemplaba extasiado el atardecer a través de la puerta de la terraza.

Y es que, en ocasiones, los gatos parecen más humanos que muchos de nosotros…

Estadísticas: Mayo de 2012

El recién finiquitado mes de Mayo ha supuesto un nuevo récord de visitas en el blog. Dado que el buen tiempo y la proximidad del verano hacen que muchas personas se interesen por temas fotográficos, me imagino que eso explica el incremento de vuestras visitas; sobre viendo que las entradas técnicas sobre esos asuntos siguen siendo, con diferencia, las más visitas de este rincón de internet.

En total, durante el mes de Mayo ha habido 72418 visitas al blog, lo que representa un incremento del 8,4% con respecto al mes anterior. Del mismo modo, el promedio diario durante este periodo de tiempo se sitúa en 2336 visitas (récord absoluto), siendo el máximo mensual el correspondiente al día 28 con 2670 y el mínimo al 12 con 1846.

Ya veremos qué nos depara el mes de junio. Fotográficamente parece que vuelvo a estar más activo y me he propuesto llevar al día el tema de los comentarios (es la labor que más desatendida tengo); pero me gustaría desde ya daros las gracias por prestarme vuestro tiempo.

¡Nos leemos!