Ricoh R10 a 99 euros en El Corte Inglés

Os comento en pocas líneas que ayer estuve en El Corte Inglés de Alcalá de Henares comprando una nueva mochila fotográfica (de eso hablaremos otro día) cuando en la repisa donde están expuestas las cámaras compactas me llamó la atención que tenían en promoción la Ricoh R10 a 99 euros (su precio anterior eran 279 euros) y la R8 a 89 euros, que es prácticamente igual pero con la pantalla algo más pequeña.

Después de una rápida consulta a un par de reviews de estas cámaras en uno de los iPads que hay en la sección de informática, al final no me pude resistir y decidí hacerme con una R10 viendo que las prestaciones y la calidad de imagen que da son bastante buenas.

De hecho, hoy me la he llevado en un bolsillo por la mañana para probarla un poco y me ha llamado la atención lo bien que funciona el enfoque y la buena calidad de imagen que da para ser una cámara compacta. Obviamente no tiene nada que ver con las fotografías que es capaz de hacer cualquier réflex por simple que sea; pero para ser una cámara que abulta poco más que un paquete de tabaco la verdad es que es sorprendente. En cualquier caso, os advierto que al poseer un zoom de 7x (equivalente a un 28-200 en formato de 35mm) es algo más gruesa que las compactas ultrafinas que se estilan en los últimos meses.

Esta que tenéis a continuación es una de las imágenes que he captado hace apenas un rato sin ningún tipo de postproceso y sobre la que podéis hacer click para verla a su tamaño original de 10 Mpixels:

Bueno, que me voy por las ramas: por lo que tengo entendido esta oferta es general en todos los centros de El Corte Inglés; de modo que si os interesa haceros con una buena compacta a un precio muy ajustado podéis probar suerte a ver si quedan existencias.

Por cierto, os dejo sendos enlaces a las dos reviews que consulté ayer por si os son de utilidad:

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Los eternos problemas de aparcamiento en Nueva Alcalá

Yo no sé si la construcción de los dos aparcamientos subterráneos en Nueva Alcalá (uno bajo el centro comercial y otro en el paseo de Pastrana) conseguirá aliviar uno de los principales problema de del barrio (ojalá que sí); pero de momento este es el aspecto que presenta cualquiera de sus rincones:

¿Problemas de aparcamiento?

Por la mañana se puede aparcar con relativa facilidad, pero a partir de las seis de la tarde o en fin de semana yo ya ni me molesto en intentarlo. De todos modos, hay gente que vendería su alma al diablo con tal de no caminar más de diez metros hasta el portal de su casa.

La virtud de la paciencia

Hay gente que no lleva nada bien las esperas por breves que sean. Se trata de esas personas que todos hemos visto alguna vez y que se caracterizan porque en la consulta del médico están dando paseos de esquina a esquina constantemente, en el supermercado se lanzan en pos de ser los primeros de la fila de la caja que acaban de abrir y a la hora de conducir circulan a escasos centímetros del parachoques del vehículo que les precede.

La espera eterna

A mí, sin embargo, las esperas nunca me han supuesto ningún problema: de hecho me gusta llegar a los sitios con tiempo para, una vez allí, dedicarme a observar el entorno y recrearme en algunos detalles. Cuando quedo con alguien a una hora determinada y se retrasa un rato en la mayoría de las ocasiones viene pidiéndome perdón por la tardanza; y aunque sé que mi habitual “no te preocupes, a mí no me importa esperar” le suena a forma políticamente correcta de aceptar sus disculpas, en realidad le estoy diciendo una verdad como una catedral. Para mí, una espera no es una pérdida de tiempo; sino una ocasión perfecta para detenerse por un rato, mirar alrededor y aprender todo lo posible.

Esto mismo aplicado a una escala mayor representa mi propia filosofía de vida según la cual lo importante no es tomar atajos para llegar a los sitios lo antes posible; sino elegir un itinerario que te permita contemplar paisajes desconocidos de los que poder disfrutar y aprender al mismo tiempo. Precisamente, la carretera por la que circulo desde hace meses me sigue enseñando cosas sorprendentes cada día, pero en la lejanía veo un pueblo costero en el que voy a hospedarme durante unos días para empezar a trazar mi futuro más inmediato.

Psicodelia sobre asfalto

¿Ha decidido el ayuntamiento darle un toque psicodélico a los pasos de peatones del centro de Alcalá?

Swing

Pues no; tan sólo un modo de evitar inoportunos resbalones en días de lluvia. Nos guste o no, este fin de semana tendremos ocasión de comprobar si la cosa funciona.

Fotos futboleras en Cabanillas del Campo

No sé si recordaréis que hace unas semanas estuve en un partido de fútbol en el campo Felipe de Lucas “Pipe” probando mi Nikon AF 80-200 f/2.8 en esas circunstancias. Algo que resultó una experiencia divertida y que me hizo ver la dificultad de seguir a unos futbolistas en movimiento que no paran de correr de un lado para otro por todo el campo.

Unos días después, le comenté esto mismo a un compañero de trabajo que milita como defensa en un equipo de categoría regional del que es su capitán, quedando gratamente sorprendido por las fotografías que hice en aquella ocasión.

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

El caso es que en cuanto empezó a ver aquellas imágenes me dijo que aunque llevaba tiempo ya jugando al fútbol nunca le habían hecho fotos “en serio” durante un partido, así que le dije que si un día le tocaba jugar por aquí cerca me pasaría con la cámara y trataría de hacerle un reportaje gráfico.

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

Pues bien, resulta que el pasado sábado el C.D.E. Caraquiz (el equipo de mi compañero) jugaba en Cabanillas del Campo, que se encuentra a apenas 30 Km de Alcalá por la autopista A-2; de modo que cogí el coche y me planté en dicha localidad con intención de estar allí veinte minutillos haciendo unas fotos para volverme a continuación a Alcalá.

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

Sin embargo, una vez que llegué al campo y me planté en la banda, nada más empezar a disparar me di cuenta de que me lo estaba pasando pipa moviéndome de lado a lado tratando de captar imágenes que reflejaran el dinamismo del juego y al final me quedé hasta el último minuto haciendo una extensa sesión fotográfica de la que os ofrezco un extracto ilustrando estas líneas.

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

S.P. Cabanillas - C.D.E. Caraquiz (23/10/2010)

No es que sea yo una persona especialmente futbolera; pero reconozco que este tipo de partidos son una excusa perfecta para hacer unas fotos que se salgan un poco de lo normal. En cualquier caso, la finalidad era hacerle un regalo a un compañero; pero ya que estamos, decidí algunas de las imágenes para dar forma a esta entrada.

¡Nos leemos!  😉

¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía? (IX)

Alcanzamos la novena entrada de esta serie que pone a prueba vuestro conocimiento de la geografía complutense con una imagen que seguro no tardáis en situar. Puesto que se trata de un lugar bastante conocido por todos esta vez no daré ni una sola pista; de modo que me limitaré a colocar la fotografía y formularos la pregunta de rigor:

¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía?

101023_130250

La respuesta, aquí mismo a principios de la semana que viene  😉

SOLUCIÓN: Como habéis apuntado muchos de vosotros (y Grouchoo en primer lugar) se trata de la puerta de acceso a la piscina del parque O’Donell.

Cadenas y candados

Los candados y las cadenas abandonados en rejas y puertas de todo tiempo ejercen sobre mí una hipnótica atracción. No hay vez que no vaya por la calle y me encuentre con uno de estos objetos que no comience a imaginar la posible historia que hay detrás de él.

Y claro, como todo lo que llama mi atención, esas cadenas y candados oxidados en su mayor parte tampoco se libran de ser pasto de retrato cuando se cruzan en mi camino:

Cerrajero

Lince

Doble cierre

Encadenado

El eslabón perdido