¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía? (V)

Después de la elevada dificultad de la entrega anterior hoy quisiera compensar un poco la cosa y ofreceros un reto bastante más sencillo. En esta ocasión os muestro un rincón de la ciudad mucho menos rebuscado y que a muchos de vosotros os sonará con toda seguridad; así que directamente os planteo la clásica pregunta de estas entradas:

¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía?

Rincón misterioso de Alcalá

Solución: Como bien ha apuntado Disparatado Treintañero en los comentarios, se trata de la reja exterior de la iglesia de San Juan de la Penitencia, situada en la calle Santiago. ¡Gracias por participar!  😉

Hoy he cumplido uno de mis sueños fotográficos

Cuando me planteé los requisitos que debería de cumplir la sustituta de mi fiel D40, uno de los más importantes (tal vez el que más) era que contara con motor de enfoque en el cuerpo para mantener plena compatibilidad con ópticas de tipo AF y así abrir mi abanico de objetivos a modelos antiguos pero muy efectivos.

Como ya sabréis, todo lo que hago tiene un fin. No sé si es mentalidad ingenieril o se trata simplemente de mi manera práctica de ver las cosas; pero nada es casual y hoy por fin ha llegado a mis manos una óptica que ya tenía en mente cuando di el salto a la D300.

Creo recordar que hace ya tiempo comenté algo acerca de que uno de mis “sueños fotográficos” era tener un teleobjetivo Nikon f/2.8; pero también es verdad que no estaba dispuesto a dejarme 2000 euros en un 70-200 VR II y el resto de marcas (Sigma, Tokina, Tamron) nunca me han dado tanta confianza como la propia Nikon a la hora de fabricar ópticas. Por eso, ya con la nueva cámara en mis manos, comencé a buscar sin prisa pero sin pausa un objetivo mítico dentro del catálogo del fabricante japonés al que tenía unas ganas tremendas: el AF Nikkor ED 80-200mm f/2.8 D que os presento en esta imagen tomada rápidamente con mi móvil junto al veterano Nikon AF 50mm f/1.8 D para que os hagáis una idea de sus dimensiones:

Se trata de un teleobjetivo de gama profesional fabricado a mediados de los años 90 y antecesor de los actuales 70-200 f/2.8. No cuenta con sistema de estabilización ni enfoque por motores ultrasónicos, pero tiene una construcción a prueba de bombas (cuerpo completamente metálico), una luminosidad que me vendrá de perlas la próxima vez que vaya a fotografiar una obra de teatro y una capacidad de desenfocar los fondos que me permitirá retratar de un modo muy especial los rincones por los que vaya pasando.

Obviamente se trata de un objetivo que también tiene sus defectos; y es que el enfoque no es tan rápido como en los modernos teleobjetivos AF-S y no se trata de una óptica para llevar todo el día montada en la cámara debido a sus 1450 gramos de peso y lo mucho que llama la atención de la gente con sólo sacarlo de su estuche. Sin embargo, para el tipo de fotografía tranquila que me gusta hacer estoy seguro de que será un fiel compañero que me dará muchas imágenes inolvidables.

Pero todo esto es sobre el papel; porque ya os digo que el objetivo acaba de llegar a mis manos y todavía no he tenido ocasión de probarlo. Será a lo largo de las próximas semanas cuando vaya haciendo uso de él y saque mis propias conclusiones que, antes o después, os contaré por aquí. De momento voy a pedir prestada una carretilla para poder meterlo en el maletero del coche y llevarlo hasta mi casa…  😀

Excursión fotográfica a Torija (Guadalajara)

Hoy me gustaría mostraros la última parada en mi viaje de tres etapas por tierras alcarreñas. Tras visitar el pequeño pueblo de Fuentes de la Alcarria y la pintoresca Brihuega, Torija (localización en Google Maps) me pillaba de paso para volver a Alcalá porque, de hecho, la autopista que me conduciría a casa se toma a los pies de esta localidad.

Torija

Torija es un municipio de unos 1200 habitantes con dos elementos muy característicos: su imponente castillo (que tenéis en la fotografía que hay sobre estas líneas) y una amplia plaza a los pies del mismo en la que siempre hay niños jugando en cuanto se asoma un rayo de sol en el cielo.

La visita a esta localidad fue la más breve de todas, durando unos tres cuartos de hora debido a que ya he estado un par de veces por allí y más o menos sabía por dónde moverme. Además de los dos lugares antes mencionados, mi cámara también dio cuenta de la bonita iglesia que hay a escasos metros del castillo, de alguna calle con un encanto especial así cómo de otros rincones que llamaron mi atención y a los que no me quedó más remedio que inmortalizar en forma de fotografías.

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Como os adelantaba en la entrada anterior, esta visita a Torija cierra mi particular “viaje a la Alcarria”. Una diminuta aventura que quise llevar cabo desde que leí hace ya unos años la conocida novela de Camilo José Cela y me di cuenta de que, en el fondo, yo también deseaba ser el viajero y adentrarme en soledad en unas tierras cercanas a la gran ciudad de Madrid pero muy alejadas de la capital en cuanto a su forma de entender la vida. Quise mezclarme con sus gentes, pasear por sus calles y poder plasmar todo ello en forma de fotografías que perduren al paso del tiempo; y eso es algo que, como habéis podido comprobar a lo largo de estas tres entradas, me siento feliz de haber hecho.

Si todo va bien, dentro de unos meses podría dedicar muchos fines de semana a explorar otros lugares, otros pueblos y otras sendas para compartir con vosotros rincones de España no tan conocidos como puedan ser Barcelona, Sevilla o los picos de Europa pero que seguro también estarán plagados de detalles que no pienso dejar pasar por alto. Sin embargo, eso de momento es un proyecto de futuro que llegará cuando tenga que llegar.

¡Muchas gracias por acompañarme en el camino!  😉

Excursión fotográfica a Brihuega (Guadalajara)

En principio tenía intención de regresar a Alcalá después de visitar el pueblo de Fuentes de la Alcarria; pero al hacer una mañana relativamente fresca y no haber dado siquiera las diez en el reloj cuando volvía al coche, me animé a improvisar un poco y pasarme por una localidad cercana que tenía ganas de ver algún día con mis propios ojos: Brihuega (localización en Google Maps).

Brihuega

De Brihuega me gustó su especial emplazamiento en una depresión del terreno (todo lo contrario a Fuentes de la Alcarria), sus muchas tiendas de aspecto clásico que ya apenas se ven por las ciudades, las calles del barrio antiguo y, sobre todo, la espectacular vista que se divisa desde el llamado Balcón del Tajuña.  Comparado con el lugar en el que había estado apenas un rato antes, Brihuega parecía una capital de provincia; pero en realidad no deja de ser una pequeña localidad de tan sólo 2200 habitantes con el sosiego, la cercanía con la gente y ese ambiente tan especial que uno sólo encuentra en lugares como éste.

Por cierto, si pasáis por Brihuega os recomiendo que compréis miel artesanal en alguna de las tiendas que os encontraréis por sus calles, ya que un bote de kilo cuesta entre cinco y seis euros y no tiene nada que ver con las mieles que podéis comprar en el supermercado de vuestro barrio. El color, la textura y especialmente el sabor están a años de luz de cualquier marca comercial por mucho renombre que tenga; os lo aseguro.

Y bueno, ya sin más preámbulos os dejo con una tanda de imágenes que pretenden mostrar detalles y rincones de esta localidad que captaron mi atención mientras deambulaba como un completo desconocido con mi mochila a la espalda y la cámara en la mano.

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Tras algo más de una hora recorriendo las calles de Brihuega cogí de nuevo mi coche; pero antes de regresar a Alcalá todavía haría una parada más que dará lugar a una tercera entrada con la que cerraré este pequeño viaje a la Alcarria que os estoy contando en imágenes.

Excursión fotográfica a Fuentes de la Alcarria (Guadalajara)

El obligado reposo causado por aquella tendinitis de la que os hablaba hace unos días ha logrado recuperar en buena medida mi maltrecha muñeca en menos tiempo de lo esperado, así que hoy me he ido de excursión con mi cámara por tres pueblos de Guadalajara que darán lugar a otras tantas entradas de carácter eminentemente fotográfico.

Aunque reconozco cierta influencia no es que pretenda emular a Camilo José Cela, quien hace más de sesenta años recorrió estos mismos parajes dando lugar a su archiconocida obra “Viaje a la Alcarria”; pero sí que me atrae la idea de recorrer en soledad algunos pueblos desconocidos para mí retratando sus rincones y que suponen un contraste muy grande frente a la vida en la ciudad. De hecho, después de mi escapada a Villar del Olmo hace un par de semanas me he planteado hacer este tipo de cosas con relativa frecuencia, ya que representan para mí un oasis de placer y además me permiten contaros historias cotidianas a través de mis fotografías.

Del mismo modo que Don Camilo retrato los usos y costumbres de diferentes lugares de esta comarca de Guadalajara mediante el uso de la palabra, a mí me gustaría mostraros a través de mi cámara aquellas cosas que me han llamado la atención de los lugares que voy recorriendo. Y os puedo asegurar que habrá muchas excursiones de este tipo en el futuro porque es algo que me gusta hacer y porque puede que dentro de poco tenga la oportunidad de recorrer algunos rincones de España bastante más alejados de Alcalá.

Las imágenes que ilustran la entrada de hoy están tomadas en Fuentes de la Alcarria (localización en Google Maps). Un apacible pueblecito de apenas 31 habitantes situado en una elevación del terreno y flanqueado por el meandro de un río; lo que da lugar a un paisaje pintoresco en el que la naturaleza parece envolver a una encrucijada de calles en las que el tiempo se ha detenido. Y os aseguro que descubrir este lugar ha sido toda una sorpresa, ya que en mi vida había escuchado ni tan siquiera hablar de él y reconozco abiertamente que me ha encantado. Sus rincones, la tranquilidad de sus calles y su especial emplazamiento hacen de este pueblo un lugar único que os recomiendo visitar si tenéis la oportunidad.

¡Os dejo con las fotos!

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Fuentes de la Alcarria

Parón fotográfico y bloguero por tendinitis

Hola a todos/as:

Ando desde hace tiempo con una tendinitis en la muñeca izquierda que se me ha agravado bastante en los últimos días por culpa de un sobreesfuerzo, por lo que para tratar de recuperarme lo más rápido posible he decidido ponerme una muñequera, no emplear dicha mano absolutamente para nada y teclear con la derecha para temas de trabajo hasta que baje la inflamación. Esto implica también aparcar la cámara de fotos hasta que la cosa mejore considerablemente, ya que la postura que adopta la zurda para sujetarla correctamente me provoca unos pinchazos que no me gustan nada.

Ya os imaginaréis que redactar en estas condiciones un texto medianamente largo es de lo más tedioso de modo que, lamentándolo mucho, de aquí a unos días no responderé a los comentarios pendientes y de publicar algo  será únicamente material gráfico que tengo ya subido a mi Flickr pero que no os he mostrado todavía por aquí como es el caso de la fotografía que tenéis a continuación. Una vez recuperado ya pondré todo al día.

Camión con aire clásico

Por cierto, si queréis saber algo más acerca de la tendinitis os dejo un enlace a Medline Plus y otro a un artículo de Sport Life con algunos consejos para la recuperación de una tendinitis de muñeca.

¡Un saludo y hasta muy pronto!