Pasado, presente y futuro

Breves pero intensas. Así han sido mis pequeñas vacaciones de este verano que ahora me tengo que conformar con recordar desde Alcalá.

La verdad es que esta última semana se me ha pasado a toda velocidad, pero si echo la vista atrás me doy cuenta de que no he parado ni media hora porque al ir a la playa durante unos pocos días el cambio de mentalidad con respecto a pasar allí un mes entero es bastante radical.

He caminado muchos kilómetros mañanas, tardes y noches (mis todavía doloridos pies pueden dar fe de ello), he llevado mi cámara por todos los rincones que he podido, he bajado a la playa todas las mañanas, nunca me he levantado más tarde de las 8:00, me he encontrado con personas a las que hacía mucho tiempo que no veía, he descubierto discos fantásticos… En definitiva, ha sido una semana muy provechosa en la que también he podido pensar mucho en mi propio futuro y darme cuenta de lo afortunado que soy en muchos aspectos.

Obviamente tengo guardados en mi memoria mil recuerdos y pensamientos muy recientes que darán para unas cuantas entradas que iré escribiendo de aquí a unas semanas; pero también hay un centenar de fotografías de las que ya os he mostrado algunas de ellas por aquí. Sin embargo, la única que hoy quería enseñaros es la que resume a la perfección estos días porque en ella se combinan soledad, nostalgia y un pequeño guiño al futuro:

Verano azul

Ninguna de las 99 fotografías restantes es capaz de expresar mejor lo que he sentido durante los últimos siete días. Una imagen que tenía en mi cabeza prácticamente desde que puse el pie en Oropesa del Mar el pasado Sabado 19 de Junio; pero que no encontré hasta anteayer de pura casualidad mientras daba un largo paseo a pleno sol después de comer.

En los próximos días os mostraré muchas imágenes que ilustrarán diversos artículos, pero ya os adelanto que ninguna de ellas me llena tanto como la de esta bicicleta varada en la playa de La Concha.

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Rincones, rincones, rincones…

Los que me conocéis de hace tiempo ya sabéis lo especial que es para mí esta localidad castellonense en la que he pasado todos los veranos de mi vida y alguna que otra semana santa. Sus rincones y sus vistas al mar suponen una tentación que no soy capaz de dejar de fotografiar, así que ahí van algunos lugares que estos días me han resultado especialmente pintorescos.

Digamos que es mi pequeño homenaje gráfico al lugar que me ha servido de escenario para mil y una aventuras y al que puede que dentro de poco tenga ocasión de devolverle con creces todo lo que me ha dado en estos años.

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Algodón

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Mañanas de sol y playa

Antes de venir aquí no tenía muy claro si iba a hacer buen tiempo o no. Sin embargo todos y cada uno de los días han sido tal que así: mucho sol, mucho calor y cero lluvias.

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Y aunque hay que reconocer que el agua está bastante fría, no he faltado a mi cita con el Mediterráneo ni una sola mañana; porque meterse en el mar cuesta un poco, pero una vez que te pones a nadar ya no quieres salir por nada del mundo de lo a gusto que se está.

¡Lástima que este mini-verano esté a punto de terminar!

Elementos cotidianos desde perspectivas diferentes

Cuando has pasado una y mil veces por el mismo lugar se hace necesario ver las cosas desde un nuevo punto de vista para conseguir que te vuelvan a llamar la atención como su fuera la primera vez; así que el otro día cogí la cámara y me propuse retratar algunos rincones de mi urbanización desde perspectivas más o menos originales, siendo estas cuatro imágenes el resultado de ello:

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Por cierto, ya arreglé mis problemas con Flickr. Resulta que me daba error al subirlas por un conflicto entre el uploader y el antivirus AVG. Gracias a ello ahora puedo ir subiendo cada día las imágenes que voy capturando; aunque ni de lejos me da tiempo a ir mostrándolas todas por aquí. A mi regreso a Alcalá ya os mostraré la mayoría de ellas en alguna que otra entrada que redactaré allí con más calma.

Y bueno, deciros también que quiero pediros perdón por no haber respondido a vuestros comentarios desde que llegué. Durante esta semana sólo toco el ordenador el rato necesario para publicar las fotografías y escribir algo por aquí de vez en cuando porque al fin y al cabo… ¡Estoy de vacaciones!  😛

De todos modos, tras mi regreso pondré todo el día; no os preocupéis  😉

Fotografías que reflejan paz y sosiego

Desde que he llegado a Oropesa del Mar noto que fotográficamente estoy bastante inspirado y mis imágenes reflejan la paz interior que siento. Y es que os aseguro que mirar a una playa y alcanzar con la vista apenas a tres o cuatro personas dispersas es toda una experiencia que me está permitiendo captar una serie de imágenes serenas y muy representativas de mi estado de ánimo.

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El haber podido desconectar completamente del trabajo y del día a día en la ciudad ha hecho que esté en un perpetuo estado de relajación que se nota en todo lo que hago: camino más despacio, apenas miro el reloj, me fijo todavía más en los pequeños detalles que me voy encontrando cada día… De hecho duermo tan bien por las noches que me levanto a las siete y media de la mañana fresco como una lechuga aunque me acueste tarde. Y claro, al madrugar tanto los días cunden una barbaridad.

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Adoro dar un paseo a las ocho de la mañana por la playa para redescubrirla desierta a esas horas. Me encanta ver cómo se van apagando los últimos rayos de sol a la hora de cenar… Estos días se me están pasando a toda velocidad, pero me están sentando de maravilla.

Por cierto, tengo un montón de fotografías hechas; pero sólo he podido subir a Flickr poco más de quince de las cuales os ofrezco una breve selección junto a estas líneas. Si ocurre un milagro con mi conexión a Internet os iré ofreciendo algunas más; pero de momento mis intentos están siendo infructuosos. En el peor de los casos subiré todas las restantes al regresar a Alcalá.

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Por cierto, al pasarme el día dando vueltas por la playa en apenas tres días me he puesto “como un conguito”. Si el tiempo no cambia de aquí al fin de semana y sigo pasando las horas dando vueltas bajo el sol, al llegar a Alcalá no me va a reconocer ni mi hermano  😀

Fotos veraniegas y pensamientos breves

Cuando me pongo a recordar las imágenes que capté durante las vacaciones del año pasado me doy cuenta de que mis habilidades con la cámara han mejorado bastante en los últimos meses. Y lo mejor del tema es que es algo natural y de lo que ni tan siquiera me he dado cuenta.

Cielos y palmeras

Por eso, cuando alguien me pregunta qué hay que hacer para tratar de conseguir buenas fotos, yo siempre recomiendo lo mismo: practicar, practicar y practicar. Tener una base teórica está muy bien porque nos ayudará a saber “por dónde tirar”; pero uno aprende qué fotos pueden quedar bien y cuáles es mejor ni siquiera intentar a base de hacer unos cuantos cientos de ellas.

Y ahora algunas ideas rápidas que no darían para una entrada pero sí que me gustaría comentarlas por encima:

– Mi cámara ha llegado a los 20000 disparos en aproximadamente año y medio de vida. Puede parecer mucho o puede parecer poco, pero estoy contento porque siento que cada vez que he apretado el disparador he disfrutado como un enano.

– El pan de leña que venden en el supermercado de la urbanización es delicioso. Estoy por llevarme cuatrocientas barras a Alcalá y congelarlas… Eso sí, cada barra cuesta la friolera de 85 céntimos.

Colores

– Cada verano me sienta peor el “salto” del ADSL a los 56 Kb… ¡Subir una miserable fotografía a Flickr es algo desesperante!

– Pasear a las nueve de la mañana o a las once de la noche por el paseo de la playa en completa soledad (cero personas a la vista) es algo que no conocía. Lo habitual en Julio y Agosto es que a esas horas haya que ir abriéndose paso entre la multitud.

– La temperatura es fantástica: por el día se puede ir en manga corta, aunque por la noche es recomendable coger una chaqueta fina. Lo mejor viene a la hora de dormir, porque yo que siempre paso aquí fatal las noches por culpa del calor me encuentro con que ahora duermo de un tirón y me levanto de la cama de un salto.

Cerrado

– He podido comprobar en persona que el mítico pub Roxanne ha cerrado y en su lugar han abierto un “Music club”. Bajo el nombre del mismo pone que es de la gente del anterior local, pero por la decoración me temo que es algo más que un cambio de nombre… Una pena, de verdad, porque para mí era visita obligada cada vez que me pasaba por aquí.

– El agua del mar está congeladísima. Esta mañana me di un “chapuzón express” y casi me da algo (sólo a mí se me ocurre meterme de golpe después de llevar un rato caminando). Eso sí, cuando sales tiritando del agua y nada más sentarte en la toalla sientes cómo te calientan los rayos del sol te invade una sensación de placer indescriptible.

– He descubierto un discazo titulado “A ver quién llega antes al fin” de los Mañana. Si os gustan el estilo de los andaluces Lori Meyers adoraréis este álbum, os lo aseguro.

Tarde de sol

– En Alcalá siempre voy a toda velocidad a cualquier lado, pero aquí me encuentro con que he rebajado mi cadencia de paso y no tengo prisa por nada. Creo que aunque sólo fuera por eso ya estaría justificada esta semana que estoy pasando, porque de verdad que considero imprescindible de vez en cuando “bajar un poco las revoluciones” para no acabar más quemado que el cenicero de un bingo.

– Echo de menos mi ordenador de sobremesa con su monitor Full HD para usar Lightroom a pleno rendimiento. En mi veterano Toshiba comprado en 2004 funciona correctamente y puedo hacer todo lo que hago en el sobremesa, pero tardo cuatro veces más. De todos modos, me gusta poder meter mano a los RAW pocos minutos después de captar las imágenes.

– ¡El 16-85 VR es la bomba! Gracias a él estoy logrando multitud de imágenes bastante llamativas (o al menos eso creo) por su angular de 16mm y el contraste que da en casi todas las situaciones (podéis comprobarlo en las imágenes que acompañan a estas líneas). Lo que ocurre es que de momento no os voy a poder mostrar muchas de ellas porque Flickr me está dando muchos problemas a la hora de subirlas, así que me temo que las voy a tener que ir guardando en una carpeta para cargarlas todas de golpe al llegar a Alcalá. De hecho, las cinco que podéis ver ilustrando esta entrada son las únicas que he podido subir hasta el momento después de varios intentos a diferentes horas del día y de la noche.

Pinceladas

Bueno, y hasta aquí esta entrada vacacional. Mañana aprovecharé para responder a los comentarios pendientes (no dejo pasar la ocasión para agradecer vuestro siempre fiel seguimiento) y también para llevar a cabo algún que otro “experimento fotográfico” que se me ha ocurrido en estos dos últimos días.

¡Ya os contaré!  😉