Volando aviones con Joe

Hacía tiempo (bastante, además) que no me lo pasaba tan bien cómo esta tarde. Ahora mismo me duelen los pies de correr entre pedregales, tengo un corte en un dedo de la mano derecha que me escuece bastante y he pasado más calor que si hubiera estado una semana en el Sahara; pero he de reconocer que lo que ahora os voy a contar ha merecido la pena y ha sido toda una experiencia.

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

Todo comenzó ayer, cuando Joe me llamó por teléfono a primera hora de la tarde para proponerme comprar un avión de aeromodelismo a medias y así comprobar qué tal se nos daba el tema. El caso es que me pareció una idea bastante buena, de modo que nos acercamos a una tienda especializada en estas cosas y salimos de allí con un modelo muy sencillo impulsado por un par de motores eléctricos y, se supone, bastante sencillo de manejar. Por cierto, hemos decido bautizarlo con el nombre de Diploya.

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

De vuelta a casa de Joe lo montamos en poco menos de una hora y dejamos las baterías cargando, lo que nos obligó a postergar al día de hoy el estreno del avión. Y claro, con lo deseosos que estábamos los dos de probar qué tal iba “nuestro nuevo juguete” nada más terminar de comer pusimos rumbo al Cerro del Viso con el avión en el maletero y un montón de dudas e hipótesis sobre su manejo.

En teoría teníamos muy claro lo que había que hacer para que el avión despegara, volara y aterrizara; pero pronto comprobaríamos que sobre el terreno las cosas no iban a ser tan sencillas.

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

El caso es que tras unos vuelos de prueba sin motores para ver si las alas y demás elementos aerodinámicos estaban más o menos equilibrados, comenzamos a degustar ese extraño sabor de controlar un aparato en el aire. Los vuelos iniciales fueron básicamente dando tumbos de un lado a otro, pero poco a poco parece que le fuimos cogiendo el truco de tal forma que al final logramos trazadas cada vez más elaboradas y acrobacias dignas de la patrulla águila (bueno, puede que esté exagerando un poco  xD ).

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

Volando aviones en las cercanías del cerro del viso

Fin de semana castellano-leonés (3ª parte)

Tras la función de teatro del Sábado por la noche, al día siguiente a mediodía tuvo lugar una misa castellana en la ermita del Val a la que no pude asistir por incompatibilidad de horarios. Sin embargo, llegué con mi cámara justo cuando la gente del centro regional de Castilla-León salía de la iglesia y se dirigía a la bolera donde ya había estado el día anterior para celebrar allí unos bailes típicos de la tierra vestidos con los trajes regionales y para tomar un vino sentados a la sombra de los árboles.

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

La verdad es que me sorprendió el colorido y a la vez la sobriedad de los trajes que llevaba la gente; especialmente las mujeres. Si bien la parte superior de los trajes era completamente negra, las faldas eran de vivos colores que destacaban con fuerza.

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Además también estaban allí unos músicos que tocaban el tambor, la dulzaina y otros instrumentos que rememoran a una España que parece lejana, pero que en realidad está a apenas unos kilómetros de carretera y que sorprende a cualquier persona que no haya querido conocer una vida más allá de lo que le ofrece la gran ciudad.

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Por último, y ya que esta es la última entrada basada en los actos celebrados por la casa regional de Castilla-León, me gustaría dar las gracias a toda la gente de la casa regional por haberme hecho pasar un fin de semana divertido y original.

Son cosas que a uno le sacan de la rutina y que le dan una perspectiva de las cosas a la que no está acostumbrado; pero lo que más me agrada es que aunque mi única relación con esta comunidad autónoma consiste apenas en haber vivido en la ciudad de León durante unos meses en mi más tierna infancia, me han acogido en sus fiestas como uno más; y para mí eso es algo muy de agradecer.

Fiestas de Castilla-León 2010 (bailes regionales)

Sirvan estas fotos como prueba de mi agradecimiento y mi cariño para todos/as ellos/as.

Fin de semana castellano-leonés (2ª parte)

Tal y como os dije en la entrada anterior, el de los juegos típicos no fue mi único encuentro con la gente del centro castellano-leonés. De hecho, esa misma tarde asistí a la obra de teatro “Maribel y la extraña familia” original de Miguel Mihura e interpretada por el grupo de teatro Alharaca perteneciente a dicho centro regional. Sí, el mismo grupo de teatro que el año pasado hizo la obra “De profesión sospechoso” en la que también estuve captando algunas imágenes.

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Fue una pena que me perdiera el comienzo del primer acto, pero esa tarde me acerqué a la presentación de un libro del que os hablaré en breve y era físicamente imposible poder estar en ambos sitios a la vez. A veces hay fines de semana en los que no ocurre nada interesante, pero de repente hay alguno en el que se juntan todos los saraos en los que merece la pena estar.

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Bueno, pues aun llegando con la obra ya comenzada he de reconocer que pasé un buen rato allí tanto por la propia obra en si como por la diversión que me supone el tratar de captar con mi cámara lo que ven mis ojos. Además, en todo este tipo de cosas también me gusta dejar de mirar por unos momentos al escenario y fijaarme en todas esas cosas que ocurren entre bambalinas; como el ir y venir de los actores a los vestuarios, el trabajo del técnico de sonido…

Y aunque he de reconocer que debido a la desigual iluminación del escenario no estoy muy contento a nivel técnico con la mayoría de las fotografías que realicé, al menos sirven como recuerdo de una noche muy agradable para todos los presentes en la sala y espero que cumplan como un pequeño homenaje a esas personas que invierten una buena parte de su tiempo en hacer disfrutar al público durante un par de horas.

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Por cierto, me resulto especialmente curioso comprobar cómo durante el breve entreacto bastantes personas se levantaron de sus asientos y se acercaron rápidamente al bar que hay anexo a la sala para ver cómo iba el partido que estaban retransmitiendo en ese momento. De hecho, según volvía la gente, entre los habituales murmullos se escuchaba como algunos comentaban con alivio que el Madrid iba ganando.

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

Además de la obra como tal (comedia de enredo pero con un trasfondo algo filosófico) me gustó mucho el ratito que pasé una vez terminada la interpretación entre algunos de los componentes del reparto, quienes me agradecieron que me acercara a hacer unas fotos al tiempo que les felicitaba porque me parece que memorizar e interpretar una obra de dos horas de duración sin dudar ni en una sola frase es algo que tiene un mérito enorme.

Fiestas de Castilla-León 2010 (teatro)

A continuación quedé con Joe para ir a tomar algo, pues después de varias peripecias por fin logró regresar de Bruselas con cinco días de retraso a causa de la erupción del volcán Eyjafjalla. Sin embargo, al día siguiente todavía quedaba el último asalto de este fin de semana tan castellano; pero eso lo dejo para una tercera entrada.

Fin de semana castellano-leonés (1ª parte)

El pasado fin de semana fue intenso y agotador. Paré muy poco por casa y la cámara de fotos casi echó humo de lo mucho que la usé; pero gracias a ello durante los próximos días voy a tener bastantes cosas que contaros y un un montón de imágenes por mostrar.

Rasgos inconfundibles

Gran parte del protagonismo tanto el sábado como el domingo se lo llevó la gente de la casa regional de Castilla-León, que me invitaron a los festejos celebrados en honor al día de su comunidad y allí pude captar unas cuantas fotografías bastante curiosas. La verdad es que me lo pasé como un enano e incluso me encontré con gente a la que no veía desde hace años; siendo esto algo con lo que disfruto enormemente cada vez que me ocurre.

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Pero como os digo, las fotografías han sido las protagonistas de estos actos castellano-leoneses, y de hecho, las que os voy a mostrar ahora corresponden a una primera sesión realizada durante la celebración de unos juegos típicos castellanos que tuvo lugar el sábado por la mañana y que contó con la presencia de numeroso público.

El evento (informal, entrañable y familiar) tuvo lugar en la bolera leonesa situada a escasos metros de la ermita del Val y allí tuve la ocasión de ver con mis propios ojos la puntería que tiene esta gente a la hora de lanzar un disco de metal contra un pequeño palo situado a unos quince metros de distancia además de otros muchos juegos típicos de la región castellana.

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Sea como sea, una de las cosas que más me llamó la atención es todo lo referente con el bolo leonés: un deporte mucho más complejo que los bolos americanos que todos conocemos y que os recomiendo ir a ver si queréis pasar un rato divertido y diferente. Además, en esta misma pista se celebran campeonatos regionales y competiciones diversas en las que participa gente con un nivel muy alto y cuyo ganador pasará a una final nacional; dando lugar del alto grado de organización que tiene este curioso deporte.

Por si os pica la curiosidad os comento que las próximas competiciones se celebrarán en este mismo lugar en las fechas y horas señaladas a continuación:

  • 6 de Junio, Domingo (10:00) – Campeonato oficial territorial
  • 28 de Agosto, Sábado (10:30) – Campeonato de ferias
  • 19 de Septiembre, Domingo (10:00) – Campeonato “Fiestas del Val”
  • 17 de Octubre, Domingo (11:00) – Campeonato fin de temporada

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Por cierto, para recuperar fuerzas una vez terminados los juegos, tuvo lugar allí mismo una paellada a la que no pude asistir pero a la que estaba igualmente invitado. De todos modos, todavía me encontraría dos veces más a lo largo del fin de semana con la gente de la casa regional de Castilla-León, así que ya os iré mostrando más fotografías.

Fiestas de Castilla-León 2010 (juegos típicos)

Aquellos maravillosos años de la infancia: 1988

Pocos meses antes de estrenar el año 1988 entró en casa mi primer ordenador: un ZX Spectrum +2 con sus 128 KB de memoria y su unidad de cassette integrada para la carga y grabación de programas.

En la primera de las dos fotografías que ilustran esta entrada podéis verme a mi a los mandos del aparato jugando a lo que parece un título de plataformas tan habitual en aquellas épocas (algo estilo Mario Bros, Bomb Jack o similares) mientras mi hermano se dedica a mirar la acción en pantalla poniendo una cara bastante “peculiar”.

Enero de 1988

Por lo demás, bajo el televisor en blanco y negro al que estaba conectado mi querido Spectrum podéis ver algunos de los juegos que tenía por aquella época. Recuerdo que con el ordenador venía de regalo un pack de doce títulos y que por comprarlo en El Corte Inglés me regalaron cuatro más. Por lo tanto, desde el primer día tenía ya diversión asegurada; aunque bien es cierto que poco a poco mis padres y abuelos fueros regalándome otros títulos cuyos precios variaban entre las 875 pesetas de las novedades en caja de plástico hasta las 1200 que solían valer las ediciones especiales en caja grande de plástico (como ese Bomb Jack II que destaca entre el resto de juegos).

De cualquier modo, reconozco que ahora me da un poco de pena no haber usado aquel Spectrum para otra cosa que no fuera jugar. Programar aquella sencilla máquina no era nada complicado, y mucha gente consiguió hacer cosas realmente interesante con aquellos limitados recursos que la máquina ponía a su disposición. Aun así, gracias al Spectrum aprendí muchos conceptos informáticos que se mantienen vigentes hoy en día como la diferencia entre bits y bytes, el modo de acceder a las posiciones de memoria y cosas de ese estilo; por lo que siempre tendré presente su recuerdo.

En cuanto a la segunda imagen, esta me muestra en la terraza de mi casa posando delante de la cámara según las indicaciones de mi madre, a quien se adivina vestida con una camisa roja en el reflejo del cristal que queda a mi espalda. Por lo frondoso de los árboles que también se aprecian en la fotografía así como por mi vestimenta se confirma que fue tomada en Mayo de ese año.

Mayo de 1988

Todavía me acuerdo de esas sillas que se ven en la parte inferior derecha de la fotografía que desplegábamos cuando llegaba la primavera y los primeros rayos del sol pegaban de lleno en la terraza. Al ser de tela y estar a la intemperie se echaron a perder con los años y las sustituimos por unas de plástico; pero he de reconocer que eran realmente cómodas. También me acuerdo de ese horrible cinturón rojo que llevo puesto, y aunque es verdad que estéticamente es de lo peor que he visto, al menos el sistema de enganche funcionaba mucho mejor que el de los clásicos cinturones “de agujeros”.

Y así, entre recuerdos y aberraciones estéticas, terminan estas líneas correspondientes al año de los juegos olímpicos de Seúl. Dentro de unos días avanzaremos un poco más y nos plantaremos en 1989; pero eso ya será en otra entrada.

Un viaje a la América de los 50 en pleno centro de Alcalá

Supe del Buddy Holly’s por una entrevista que hicieron a su dueño a primeros de año en Diario de Alcalá. En aquel momento me pareció un lugar bastante original y una propuesta valiente dentro de la tónica habitual de los bares complutenses, pero no me pasé por allí en aquel momento y la cosa pareció caer en el olvido.

Sin embargo, cuando hace algo menos de un mes mi hermana volvió a Alcalá para pasar unos días y me preguntó si sabía de algún sitio novedoso para tomar algo tranquilamente, por obra y gracia de esos desconocidos mecanismos de la memoria salió a relucir aquel bar inspirado en la América de los años 50 y fuimos allí a tomar un café con tortitas.

Mi hermana tomando un café en el Buddy Holly

Desde aquella tarde me di cuenta de que sentía una cierta atracción por el lugar, ya que además de reinar un ambiente bastante relajado con predominio de tonos pastel en sus paredes, a la hora de “amueblarlo” se ha prestado especial atención a esos pequeños detalles que tanto admiro: los carteles que pueblan las paredes, los taburetes rojos, la guitarra colgada cerca de la entrada, el olor a café recién hecho… Iconos todos ellos de esa América de mediados del siglo pasado que hemos visto en multitud de películas.

Además de todo esto, el Buddy Holly’s tiene otras cosas a su favor: los precios son muy asequibles, el trato es excelente y está situado en pleno centro de la ciudad; concretamente en la calle Tercia, justo enfrente del Copy Henares y a un paso de la plaza de los Santos Niños. Si vais por allí os sugiero que pidáis un batido y unas tortitas (la especialidad de la casa) y ya veréis lo que mucho que disfrutan vuestros sentidos sin tener que realizar un gran desembolso a la hora de pagar.

Pin-up calendar

Bueno, pues poco más os puedo decir, ya que lo más recomendable es que os acerquéis un rato y veáis esto que os estoy contando con vuestros propios ojos. Y por cierto, por si alguno de vosotros está pensando que esto tiene pinta de ser una “entrada patrocinada”, os aseguro no es así y que el artículo está basado (como todo en este blog) exclusivamente en mis propias impresiones y en mi filosofía de dar a conocer las cosas que merecen la pena.

De hecho me ha gustado tanto el Buddy Holly’s que aunque yo nunca he sido muy de ir a tomar un café sólo, desde que descubrí este sitio confieso que casi todas las tardes que salgo a dar una vuelta procuro que mi ruta pase por su puerta y así tener una excusa para detenerme a tomar un café en la barra. Si un día pasáis por allí a eso de las seis y media o las siete es posible que me veáis sentado en uno de sus taburetes con una taza de café en la mano.

Un rincón del Buddy Holly

Por cierto, el nombre con el que han bautizado al lugar no es ni mucho menos casual… 😛

Las pequeñas decisiones son las que marcan el camino

La vida es una interminable sucesión de acontecimientos cuya combinación no es otra cosa que el producto de nuestras pequeñas decisiones de cada día.

Sucesiones

Puede que no nos paremos a reflexionar sobre ello, pero siempre he pensado que lo que tenemos y lo que hacemos hoy es la consecuencia de todas las decisiones que hemos ido tomando hasta el momento. Y no hablo de las grandes disyuntivas como optar por ciencias o por letras a la hora de estudiar; sino de todas esas acciones que realizamos a diario casi sin darnos cuenta porque en realidad forman parte de nuestra forma de ser.

Todavía no sé con certeza cuál será el próximo término de mi sucesión particular, pero las cosas apuntan a algo bueno. Ojalá sea así porque es algo que me ilusiona enormemente.