¡Medio millón de visitas!

No me había dado cuenta hasta ahora, pero veo que el contador de visitas que hay en la parte derecha del blog ha sobrepasado la cifra del medio millón (que se dice pronto), totalizando ahora mismo 510410 lecturas. Estoy tan habituado a ver ahí ese contador que ya ni me fijo en lo que pone; pero hace un rato estaba repasando la portada del blog para ver si todas las fotografías estaban bien centradas y me ha llamado poderosamente la atención ese cinco inicial.

La verdad es que no termino de acostumbrarme al crecimiento del blog, pues como ya sabéis por las cifras que os doy mes a mes cada vez llega más gente a este rincón de Internet y, por lo que veo, muchos de vosotros lo hacéis para quedaros. Es algo que me sorprende muy agradablemente y que me da fuerzas para seguir escribiendo historias y mostrándoos esas fotos del día a día que siempre ando haciendo. Os aseguro que cada día me sorprendéis más con vuestra fidelidad, ya que algunos de los comentarios que me encuentro habitualmente van firmados por gente que lleva ya muchos meses siguiéndome prácticamente a diario y eso es algo que me llena de alegría.

No tengo palabras; en serio. Medio millón de visitas me parecía una cifra inimaginable durante los primeros meses de vida de este blog, pero al final se ha alcanzado y ahora esto va camino de los seis ceros. En estos momento, superando de largo las 35000 visitas al mes (mañana publicaré los datos de Febrero) y viendo la continua tendencia al alza de este número no es descabellado pensar que en aproximadamente un año podría estar ya cerca esa marca millonaria.

De cualquier modo, el número de visitas no es más que un modo de saber a cuánta gente llegan los contenidos de este blog. Lo que a mí realmente me llena son todos los comentarios y los correos que mandáis diciendo que algún artículo os ha sido de utilidad o simplemente para decir que habéis pasado un rato agradable leyendo un relato; y eso sin contar las veces que alguien me ha reconocido por la calle y se ha parado a saludarme. Esos son los pequeños detalles que hacen de los ratos que invierto en este blog algo grande.

Capirote

¡Muchas gracias por leerme!  ^__^

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Parecidos razonables entre dos portadas de discos

¿Alguien más se ha dado cuenta del evidente parecido entre las portadas de los álbumes Intimacy de Bloc Party y El Incendio de Sidonie?

¿Guiño? ¿Tributo? ¿Casualidad? ¿Plagio?… Cada uno tendrá su opinión, pero sea como sea son dos discazos como la copa de un pino. Eso sí, me gustaría comentar que Intimacy salió en Julio de 2008 y El Incendio en Agosto de 2009, por lo que los chicos de Bloc Party quedan libres de toda sospecha.

Por cierto, me di cuenta del parecido entre ambas portadas porque el otro día aparecieron una junto a la otra en el coverflow del iPod Touch. ¡Qué cosas!

De viaje por Europa. Cuarto día: Brujas (Bélgica)

El último día del viaje llegó antes de lo esperado. Puesto que no habíamos parado ni un segundo, apenas tuvimos tiempo de darnos cuenta de que la excursión a Brujas era el último de los cuatro destinos planificados. Además, tuvimos que levantarnos bien pronto porque a las nueve de la mañana había que devolver el coche en la estación de Midi y allí mismo coger el tren que nos llevaría a una ciudad con mucho encanto.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El barrio de mi hermana un Lunes a las 8 de la mañana. No se escuchaba ni una mosca en toda la calle.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mi hermana estudiando un rato en el tren que nos llevaba a Brujas (aproximadamente una hora de trayecto).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La estación de gant vista desde la ventanilla del tren. Gant está aproximadamente a medio camino entre Bruselas y Brujas, pero no fuimos a visitar la ciudad porque ahora mismo está casi toda ella en obras.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un imponente aparcamiento para bicicletas nos dio la bienvenida nada más poner el pie en Brujas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Como podéis ver, hay semáforos para peatones, para coches, para bicis... La verdad es que está muy bien organizado y por las calles se circula en paz y armonía.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Este adoquinado humedecido por la lluvia recién caída resultaba bastante bonito.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno no podía evitar levantar la vista estando a los pies de este enorme órgano presente en una de las múltiples iglesias de la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un aspecto del interior de esa misma iglesia, con su gran púlpito en la parte derecha de la imagen.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Restos de pinturas románicas en una de las salas anexas de la iglesia. Supongo que estarán restaurados, porque la pintura está en perfectas condiciones.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Brujas tiene un montón de rincones realmente bonitos, y este es uno de ellos.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una bonita mezcla de iglesias, casas y torres. Algunos norteamericanos llegan a pensar que Brujas es un parque temático, y es que hay que reconocer que el entorno es magnífico.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

LOs habituales frontales de las casas con los bordes en forma de escalera. En casi todas las calles hay este tipo de casas, pero en esta todas eran así.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La plaza principal de la ciudad, que en cierto modo me recordó a la Grand Place de Bélgica por lo variado de su arquitectura.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Como os decía antes, las bicis, los peatones y los coches conviven en armonía.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Comiendo unas patatas en un puesto frente al campanario de la plaza.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Los leones son algo muy típico en las banderas y escudos belgas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una vista típica de Brujas. ¡Qué pena que el día estaba tan nublado!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Barcas para dar un paseo a los turistas. Con la lluvia no era una buena idea, pero son sol tiene que ser toda una experiencia.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mi hermanos y yo un poco pasados por agua (aunque en ese momento todavía no había caído más que una lluvia muy fina).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno de los bonitos canales que hay en Brujas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Tiene que ser muy grande estar desayunando en la cocina y ver pasar barcas por delante de tu ventana.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un molino con la forma típica que tienen por esas tierras. Nada que ver con los clásicos molinos de piedra y forma cilíndrica que se pueden ver por la zona centro de España.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Otro canal. Éste con las casas saliendo directamente del agua. Una estampa que me gustó mucho. Es una pena que a partir de aquí comenzara a llover con mucha fuerza y no pudiera hacer muchas más fotografías.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un pato muy colorido que me miraba con bastante curiosidad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un rincón no muy conocido de Brujas al que nos llevó mi hermana para poder hacer las últimas fotos del día.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Por la noche salimos a tomar una última cerveza. Ese tranvía que cruza la calle sería el que al día siguiente nos llevaría de camino al aeropuerto a las seis de la mañana para volver a España.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La vista nocturna de la torre que corona la Grand Place sería la última fotografía del viaje y, por tanto, el último de mis recuerdos de estos cuatro días fantásticos.

Al día siguiente no hubo tiempo casi ni de pensar en que era una pena que el viaje hubiera llegado a su fin. El avión de regreso a España nos esperaba, así que con un montón de recuerdos en la cabeza y más de cuatrocientas fotografías en la cámara nos despedimos de mi hermana y emprendimos un trayecto de vuelta que duraría más de lo previsto por culpa de una huelga de controladores. De todos modos, por muy mal que se nos diera el vuelo, yo iba inmensamente feliz de todo lo vivido en cuatro días que no olvidaré.

En lo fotográfico, aunque creo que el resultado final no ha sido malo, me doy cuenta de que hago mejores fotos sólo que en compañía. No es lo mismo estar centrado en hacer una fotografía tomándose el tiempo que sea necesario, a dar prioridad a la rapidez para así no hacer esperar al resto de integrantes del grupo. Sé que podría haber captado escenas mejores si el viaje lo hubiera hecho en solitario, pero no es menos cierto que gran parte de la diversión y de lo inolvidable del viaje ha sido gracias a la grata compañía de mis hermanos y Joe; de tal modo que me tomo las fotografías como meros recuerdos de los sitios que he visitado durante estos cuatro días tan especiales.

¡Un abrazo y muchas gracias por dejarme compartir este viaje con vosotros!

De viaje por Europa. Tercer día: Amsterdam (Holanda)

Después de dormir como unos bebés durante algo menos de siete horas llegó el tercer día: en la puerta de casa nos esperaba el Megane alquilado y a 215 Km estaba la ciudad de Amsterdam, que era nuestro destino para la jornada de hoy.

Aunque salimos con sol, según nos adentrábamos en tierras holandesas la niebla y el hielo empezó a cubrirlo todo, así que cuando llegamos a las afueras de Amsterdam con idea de dejar allí el coche y coger un metro que nos llevara al centro nos encontramos un paisaje casi polar.

Sin embargo, el día cundió muchísimo y dio lugar a numerosas fotos. El frío no era un gran problema porque íbamos bien abrigados, pero con lo que no contábamos es con que a última hora de la tarde nos caería una nevada encima que me obligaría a guardar la cámara y emprender la vuelta a casa.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El paisaje que se divisaba nada más poner un pie en el suelo. Esto está muy cerca del Amsterdam Arena; el estadio donde juega el Ajax.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El riachuelo de la izquierda estaba tan congelado que Joe se puso en pie sobre él. Ese polvo verde que veis sobre la acera es la "sal" que echan allí para evitar resbalones.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Este lago estaba tan helado como el pequeño río de antes.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La estación de metro donde el tren que entraba por el andén nos llevaría al centro de la ciudad

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Los tejadillos de los andenes para resguardarse de la lluvia parecían más bien un frigorífico de tamaño familiar.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El edificio rojo es la estación central de Amsterdam, y desde esta zona salen diversos barcos que te dan una vuelta por los canales de la ciudad; pero como somos más de caminar que de navegar, emprendimos rumbo "a pie" hacia el centro urbano.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Holanda el uso de la bicicleta es muy habitual. Hay toda una red de carriles bici donde tienen total prioridad sobre los peatones y los coches.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Esta curiosa bicicleta llevaba incorporado un portababés y un compartimento para llevar un paraguas (por cierto, aluciné al ver la habilidad de la gente para conducir una bici con una mano mientras lleva un paraguas en la otra).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Canales y edificios: una constante en Amsterdam allá donde mires.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Más bicicletas (no serán las últimas que veremos, os lo aseguro).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Hay zonas de la ciudad donde los canales tienen un ancho considerable.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

¿Querrá decir "los hermanos de Luis"? ^__^

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La calle principal del barrio rojo: llena de sex-shops, cofee-shops y prostíbulos donde las chicas se exhiben en los escaparates como una mercancía más (está prohibido hacer fotos, así que poco más os puedo enseñar sobre eso).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En el barrio rojo los canales son realmente bonitos, pero es una pena que la mayoría de la gente sólo se fije en las fachadas de los edificios por los motivos anteriormente descritos.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

A veces me pregunto si estas casas no tendrán problemas de humedad en las paredes...

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Cúpulas, pájaros, puentes, barcas... son elementos habituales en esta pintoresca ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno de los canales más apacibles de toda la ciudad. Me gustó mucho la paz que se respiraba en este rincón.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno de los barcos turísticos que os comentaba al principio de la entrada. Como veis, iba al completo.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Las barcas no son los únicos ocupantes de los canales.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Amsterdam uno se encuentra bicicletas aparcadas en cualquier parte. Allí donde se pueda enganchar una cadena, habrá una bicicleta.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El coche de un fumeta. Tremendo lo del espejo con marco que lleva adosado a la parte trasera de la... ¿furgoneta?

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Amsterdam es habitual vivir en casas flotantes. De hecho, ese cartel indica que esta está en venta.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una bonita torre que hubiera quedado mucho mejor si el cielo no hubiera estado tan blanco. Me resulta curioso que en muchos edificios de la Europa occidental se suele grabar en la fachada el año de construcción.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Barcas, coches y bicicletas: los medios de transporte privados más habituales en Amsterdam.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Casas flotantes y barcos en uno de los canales de la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Quitando las zonas más turísticas (la calle que va de la estación al centro y el barrio rojo) hay que reconocer que Amsterdam es una ciudad bastante apacible.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mi hermana en pose glamourosa.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

¡Más bicis!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un templo chino en medio de Amsterdam (lo que representa un contraste bastante grande). Esta fue la última fotografía del día, porque a partir de este momento comenzó a nevar con fuerza y preferí no sacar la cámara de la bolsa para evitar humedad y posibles condensaciones.

Después de visitar Amsterdam me quedó una sensación agridulce: me gustaron mucho los canales y toda la infraestructura que hay montada para el uso de la bicicleta. Sin embargo, el barrio rojo me resultó tan sumamente comercial que no pude verle el encanto por ningún lado (en el caso de que lo tenga). Además, mucha gente que anda por sus calles va allí únicamente por la prostitución y el consumo de marihuana; siendo este tipo de turismo algo que ni siquiera los propios residentes de la ciudad ven con buenos ojos.

Después de algo más de dos horas de carretera con un tiempo malísimo regresamos a Bruselas, donde salimos a dar una vuelta después de cenar. A eso de las doce de la noche nos acostamos bastante cansados, pero ya con la mente puesta en el madrugón del día siguiente, pues nos esperaba la ciudad de Brujas llena de canales y rincones inolvidables.

De viaje por Europa. Segundo día: Colonia (Alemania)

En la noche del primer al segundo día todos dormimos como niños, pero aquello no duró mucho porque el sonido del despertador a las ocho menos cuarto de la mañana fue como una metralleta que nos obligaba a salir de la cama. Sin embargo, por mucha pereza que nos entrara, la ciudad de Colonia (Köln en alemán) nos esperaba a unos 200 Km de distancia, y para ello antes debíamos pasar por la estación de Midi para recoger el coche que habíamos alquilado.

La primera sorpresa del día nos la llevamos al recoger el vehículo, pues lo que debía ser un VW Polo se convirtió por arte de magia (bueno, más bien porque en ese momento no estaba disponible) en un Renault Megane familiar último modelo con bastante más potencia y considerablemente más amplio, lo que nos vino muy bien para los viajes que hicimos en los dos días que dispusimos de él.

Y ya sin más, os dejo con las fotografías y sus pies de página para luego escribir otro par de párrafos al final de la entrada a modo de conclusión del día. Por cierto, aprovecho para comentaros que fotográficamente es el día que más inspirado estuve, así que espero que os gusten las imágenes.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En muchas calles de Bruselas las líneas del tranvía y el carril bici comparten la misma franja de asfalto... ¡Hay que ir con mil ojos!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Tranvías y coches suelen convivir sin demasiados problemas, aunque es lógico teniendo en cuenta que en caso de accidente el tranvía lleva las de ganar.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Echando un vistazo al coche recién alquilado. ¡Todavía olía a nuevo!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una foto dentro del coche por las carreteras de Bruselas (fijaos en el velocímetro digital).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El preciso instante en el que cruzamos la frontera de Alemania.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Alemania hay un límite de velocidad genérico de 130 Km/h, pero cuando te encuentras un tramo de autopista (Autobahn) marcado con esa señal puedes circular a la velocidad que quieras por los carriles indicados.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Y, por supuesto, quisimos comprobar qué es eso de circular casi a 200 Km/h de forma completamente legal.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Ya en Colonia me llamó la atención que había edificios con muchas líneas rectas y amplios ventanales. Éste en concreto me gustó mucho por lo luminoso que era.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Es impresionante caminar por el centro y de repente encontrarte con dos mastodónticas torres que se elevan por encima de cualquier otra cosa que pueda haber en la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mis dos hermanos y yo a los pies de la catedral.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

No hay forma de captar en fotografía la grandiosidad del templo. No es que no entre en la imagen; sino que tampoco es posible abarcarla con la vista.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Las velas; algo típico en toda iglesia que se precie.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Dentro de la catedral se encuentra la vidriera más original que he visto nunca: ¡Está pixelada!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El Río Rhin a su paso por Colonia. No es uno de los tramos más anchos, pero da una idea de su inmensidad. La catedral la hemos dejado a unos 100 metros detrás de nosotros.

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Puente sobre el Rhin. ¿Sabéis qué son esas cosas que hay en la verja?

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Candados. Son candados colocados ahí por una tradición que ahora os contaré.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Al parecer, las parejas graban sus nombres en un candado, lo colocan en el puente y a continuación tiran la llave al río, significando esto que siempre estarán juntos. Como veis, algunos de ellos están muy elaborados.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El puente es larguísimo, y a lo largo de todo él se encuentran literalmente miles de candados, llamando la atención de todo el que pasa por allí.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un pequeño castillo a orillas del Rhin. Me encantó la vista desde el puente con esas nubes que pocos minutos antes habían descargado granizo sobre nuestras cabezas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Este tejado me recordó a la piel de un lagarto. Curioso, ¿verdad?

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

No hacíamos más que preguntarnos por qué los semáforos de Colonia tienen dos muñecos rojos y sólo uno en verde. Suponemos que es para que se vean mejor, porque uno es una copia del otro y realizan exactamente la misma función.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una iglesia muy "geométrica" con una bonita estatua en sus jardines. Me encantó la tranquilidad del lugar.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Alemania hay bastante costumbre de usar la bicicleta, pero vimos muchas más en los dos días posteriores. A mí particularmente esta estampa me gustó mucho.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

¿Cómo resistirse a apretar un botón en el que dice "Atención, no apretar nunca"? EDITO: al parecer el botón dice "Atención, nuevo precio". Yo de alemán no sé ni media palabra, ¿se nota? 😀

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Como veis, toda ciudad tiene una calle igual que Preciados en Madrid (gente a punta pala y comercios sin fin).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un vistazo a la catedral de Colonia a media distancia. Fijaos en el tamaño de la gente que hay en la puerta del templo (apenas unos píxels).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Todavía tendremos que alejarnos un buen trecho para conseguir una imagen que nos permita hacernos una idea clara del tamaño de la catedral.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Aquí podéis comprobar la enormidad de la catedral, que fue construida entre los siglos XIII y XIX y que fue prácticamente lo único que quedó en pie de toda la ciudad durante la segunda guerra mundial.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un museo alemán, con las ventánas típicas de esta región.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Restos de una muralla romana, y a modo de "bonus" una preciosa casa anexa.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un auténtico Trabant; coche icónico de la República Democrática Alemana y que tenía un motor de dos cilindros y carrocería de resina mezcla de plástico y serrín (parece increíble, pero se ablanda con la lluvia).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Unos edificios con forma curiosa en las afueras de la ciudad parecen despedirnos al final de la tarde justo antes de coger de nuevo la autopista hacia Bruselas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

De vuelta a Bruselas nos detuvimos a los pies del Atomium. Un lugar mítico en mi infancia que me encantó visitar. (NOTA: fotografía retirada por prohibición de http://www.atomium.be/ ).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La última foto del día fue esta de la estructura del Atomium, y mientras la hacía no paraba de recordar lo mucho que me fascinaba este monumento cuando era pequeño y lo extraño que se me hacía pensar que ahora estaba justo debajo de él. Para mí fue un momento muy especial. (NOTA: fotografía retirada por prohibición de http://www.atomium.be/ ).

Fue un día impresionante, os lo aseguro. Los dos días restantes fueron intensos e interesantes por todo lo que vimos, pero para mí éste fue el día más inolvidable del viaje. La Autobahn, la visión de la catedral, el puente sobre el Rhin, todos esos candados, la vista del Atomium… Fueron un montón de cosas que me impresionaron mucho y que consiguieron que, pese a estar muy cansado, esa noche me costara bastante conciliar el sueño.

De todos modos había que dormir, porque al día siguiente nos esperaba un nuevo madrugón para ir a Amsterdam y descubrir un paisaje muy diferente al de Colonia.

NOTA IMPORTANTE: he retirado las dos fotografías donde aparecía el Atomium debido a que según la web oficial del monumento éste tiene copyright, de tal modo que la sociedad encargada de gestionarlo podría adoptar algún tipo de medida si, por lo que sea, acaba viendo estas fotografías algún día. Me parece fatal, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un lugar público, que la enorme estructura se puede fotografiar desde fuera de su recinto y que prohibiendo la publicación de las imágenes se le hace un flaco favor al turismo en esa zona; pero como no tengo ganas de futuros problemas, he optado por eliminar las fotografías y publicar esta nota aclaratoria. De todos modos, dejo los pies de foto para que quede constancia de que estuve en ese lugar y que así se vea más claramente que las fotografías han sido eliminadas con posterioridad. Por cierto, gracias a Carpo por el aviso.

De viaje por Europa. Primer día: Bruselas (Bélgica)

Tras un vuelo de dos horas, la llegada a Bruselas fue de lo más tranquila: con un aterrizaje bastante suave y un tiempo no tan malo como esperábamos, mi hermano Álvaro, el novio de mi hermana (Joe) y yo pusimos los pies sobre suelo belga, donde mi hermana nos estaba esperando con una sonrisa en la cara y un plan en la cabeza.

Nuestra idea para lo que quedaba de mañana era recuperar horas de sueño; pero Estela (que así es como se llama mi hermana) no nos lo permitió: había preparado un recorrido turístico por la ciudad y nos dio apenas media hora para dejar las maletas en su casa, comer algo y salir zumbando hacia el centro de la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La calle principal del barrio de mi hermana. Esto fue lo primero que vimos nada más llegar, pues aquí es donde nos dejó el autobús.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Las calles principales de las ciudades de esta parte de Europa están llenas de cables de los tranvías.

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Gofres y edificios pintorescos: una combinación típicamente Belga.

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Eso rojo y amarillo es una pagoda que han montado donde se puede tomar un té. La torre que se ve más al fondo está en pleno centro de la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Los troncos de muchos árboles en la ciudad están pintados de blanco. No sé muy bien con qué intención, pero quedan muy fotogénicos.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mirando hacia la torre de la Grand Place.

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Un curioso reloj con diversos monarcas, entre ellos el omnipresente Carlos V.

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Mercado ultra-mega-pijo-fashion. No me atreví a mirar mucho los escaparates por si cobraban por ello.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La catedral de Bruselas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Joe y Estela dirigiéndose hacia la entrada...

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Las vidrieras eran impresionantes por su tamaño y nivel de detalle.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una vista del interior del templo.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Cuando sale un rato el sol (cosa rara en Bruselas) la gente se suele echar en tumbonas como esta.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Esta pequeña escultura me gustó mucho por la pose de sus tres integrantes.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Zampando unas patatas fritas (junto con los gofres y el chocolate, lo más típico de Bélgica) ¡Estaban deliciosas!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Posando delante de un cruce entre Bob Esponja cabreado y un gofre de chocolate.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La Grand Place: el lugar más visitado y fotografiado de Bruselas.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La bonita torre que preside la plaza.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Lo más curioso de la Grand Place es la arquitectura que se pude ver en ella, ya que es de lo más variada.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Como podéis ver, el color dorado aparece en varios edificios de la plaza.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El famoso Manneken Piss; una escultura de dos palmos de alto que a mí me dejó bastante indiferente.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una de las calles del barrio de mi hermana.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

También en Bruselas tienen bastantes problemas para aparcar.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En el interior de otra iglesia (lo siento, no recuerdo su nombre).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Vidrieras alargadas, luz verdosa y una gran cruz que cuelga del techo.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una de las calles principales del centro de la ciudad. A mi espalda quedaría el enorme palacio de justicia.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Hay muchas esculturas por las calles. Esta en concreto me gustó por su expresividad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Nuevo paso por la Grand Place; esta vez observando el perfil de los edificios más pequeños.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una muñeca realmente terrorífica que había en el escaparate de una tienda donde todo lo que había era de un estilo parecido.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Si bien el Manneken Piss no me dijo nada, este "perro meón" me pareció mucho más original.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Vista de una de las calles del centro de Bruselas desde el último piso de un edificio.

En este primer día vimos buena parte de la ciudad de Bruselas, quedando pendiente una visita al barrio europeo (donde está al parlamento) así como alguna que otra excursión rápida a otros lugares no tan conocidos pero igualmente pintorescos.

De todos modos, ese día nos fuimos a dormir pronto porque además de habernos dado la paliza del siglo pateando la ciudad de arriba a abajo durante todo el día, Álvaro, Joe y yo nos habíamos levantado a las 3:20 de la mañana para coger el avión, de modo que estábamos cansadísimos. Además, al día siguiente nos esperaba la ciudad de Colonia, y había que levantarse bien pronto para ir a recoger el coche que habíamos alquilado.

Apuntes breves de un viaje inolvidable

Después de tanto hablar del viaje a Bruselas ya estoy de vuelta; y he de decir que estos días se me han pasado a velocidad de vértigo. Han sido unas mini-vacaciones de lo más intensas durante las que he vistado un montón de lugares que no conocía y me he dado cuenta de una serie de cosas que seguiría ignorando por completo si no las hubiera experimentado por mí mismo.

Si el viaje de ida fue como quien dice apenas un rato, el de vuelta ha sido largo y pesado por culpa de una inoportuna huelga de controladores aéreos en Francia que ha retrasado todos los vuelos que pasaban sobre el país galo. Nuestro avión en concreto ha sufrido un retraso de dos horas largas y gracias a ello mi hermano y yo hemos estado sentados en el aeropuerto como dos panolis desde las 8:30 de la mañana hasta las 12:00, que es la hora a la que ha salido el avión para luego seguir sentados durante las dos horas que dura el trayecto.

Como comprenderéis hoy estoy bastante zombie, tanto por las palizas de estos días como por el madrugón de hoy para ir al aeropuerto; de modo que en esta entrada me voy a limitar a enumerar algunas cosas que me han llamado la atención durante estos días y que he ido apuntando mentalmente para irme a la cama a continuación a recuperar energías y horas de sueño:

  • En los paises que hemos visitado absolutamente todo el mundo habla inglés y son tremendamente educados, lo cual es muy de agradecer cuando te acercas a una ciudad como Colonia sin tener ni idea de alemán. Hemos preguntado mil cosas a paseantes, tenderos, policías… y en todas y cada una de las ocasiones nos han respondido con una amabilidad a la que no estamos acostumbrados aquí. En serio, el trato es exquisito y es un detalle que me ha encantado.
  • Del mismo modo, cuando vas por la calle en Bélgica o entras a un bar te das cuenta de que la gente no grita. De hecho, cuando ves a un grupo de gente que va hablando a voces por la calle nunca falla: son españoles o italianos. Triste pero cierto, os lo aseguro.
  • En Bélgica, Holanda, Alemania… ponen la música en los bares nada más que de fondo, de tal modo que puedes hablar con tus acompañantes sin dejarte la voz en ello. Incluso en los pubs, el volumen está algo más alto, pero en ningún caso te impide hablar con total normalidad. Eso es un detalle que me gustó mucho.
  • De todo lo que visité, tal vez Amsterdam es lo que menos me gustó por ser excesivamente turístico. No digo que me disgustara, porque los canales son chulísimos; pero no me entusiasmó tanto como el resto de excursiones. Obviamente pasamos por el barrio rojo para verlo con nuestros propios ojos, pero el caso es que no le acabo de ver la gracia al asunto del sexo por todas partes y los cofeeshops. Sin embargo, viendo la de gente desfasada que había por allí me queda claro que hay mucho turismo que va a esta ciudad nada más que por esos dos temas (algo que no gusta a los residentes tal y como nos dijeron ellos mismos).
  • La vida Erasmus es un mundo aparte: se rige por sus propias normas y principios. Me hace especial gracia el delicado equilibrio entre los miembros de una casa con el tema de la limpieza, ya que cada uno se friega sus propias cosas (como es lógico) pero si alguien hace la jugada de dejar un montón de platos en el fregadero tampoco se le dice nada por muy mal que siente. Del mismo modo, por mucho ruido que haya cuando alguien monta una fiesta y tú quieres dormir, tampoco se dice nada porque a lo mejor al día siguiente la situación se invierte. Digamos que es una especie de status-quo entre todos los Erasmus de la casa por el bien de la convivencia.
  • Cuando nieva y hay dos grados bajo cero un tren puede ser el mejor lugar del mundo. Es genial la sensación de calor que hay dentro del vagón, porque acompañada del suave traqueteo del tren consigue que te quedes de lo más relajado después de un largo día de caminatas hasta el punto de quedarte dormido casi sin quererlo.
  • Mi nikon D40 se ha mojado en varias ocasiones por culpa de la lluvia así como los objetivos que llevaba montados, pero ha aguantado el tipo perfectamente. De todos modos, la funda de lluvia que lleva integrada la mochila Lowepro Slingshot AW100 ha sido una bendición cuando caía agua a lo bestia y no había lugar donde meterse. La bolsa ha permanecido completamente seca lloviera mucho o poco, aunque cuando entrabas a un lugar caliente y tocabas la cámara parecía de hielo. Por suerte no condensó la humedad en el interior; sólo en el frontal del objetivo y en la superficie de la pantalla LCD.
  • Me tengo que autofelicitar por haberme comprado las Chiruca y el abrigo impermeable de los que os hablaba hace unos días. Con todo lo que nos ha llovido y el frío que ha hecho en algunos lugares ha sido todo un acierto. Acerté de pleno cuando decidí comprarme esos dos elementos, porque tras pasar varias horas sin paraguas bajo una lluvia intensa sentir que tanto el cuerpo como los pies están secos y calientes es una auténtica maravilla.
  • El nuevo Renault Megane anda bastante bien. Alquilamos un VW Polo para ir a Colonia y Amsterdam, pero cuando fuimos a recogerlo no lo tenían disponible en ese momento y nos dieron el coche que os digo con apenas 9000 kilómetros. Fue una pasada ir por la autobahn alemana en los tramos sin límite de velocidad porque se ponía casi a 200 Km/h y era completamente estable incluso a esas velocidades. Durante los dos días que lo tuvimos hicimos más de mil kilómetros, así que le sacamos bastante partido.
  • El iPod Touch ha sido un buen compañero durante estos días: lo he llevado todo el día encima y no he necesitado otra cosa para estar al día del correo electrónico, el tiempo, las noticias y actualizar Twitter. Además, no he tenido que cargarlo ni una sóla vez, así que si antes estaba contento con él, ahora todavía más.

Bueno, creo que ya está bien por hoy. Sobre las fotografías que he hecho durante estos días os tengo que decir que he realizado más de 400 fotos y que ahora mismo se están “cocinando” en Adobe Lightroom. Una vez que las haya subido a Flickr empezaré a redactar una serie de entradas narrando lo que vi en cada uno de los sitios que he visitado organizándolas cronológicamente para no dejarme nada en el tintero. ¡Espero que os resulte interesante!

Un saludo a todos y muchas gracias por el seguimiento de estos días, pues viendo las estadísticas veo que habéís estado bastante atentos al post anterior a éste donde fui dando cuenta de mis pasos por Europa mediante el uso de mi cuenta de Twitter.