¡A mi portátil le ha dado un calentón!

Ayer me ocurrió algo muy raro con mi portátil. No me refiero al pequeño Asus EeePC 701 que tánto ha hecho por la popularidad de este blog, sino a mi ya veterano Toshiba comprado en otoño de 2004.

El caso es que había estado usándolo como tantas otras veces. Era más o menos mediodía y me daba un poco de pereza encender el sobremesa, de modo que cogí el maletín del Toshiba, lo saqué, me lo puse sobre las rodillas y estuve mirando unos ficheros del proyecto de fin de carrera para ordenar unas tablas.

Toshiba A50

En un momento determinado me di cuenta de que casi era la hora de comer pero aún no había terminado con mi labor. Como estaba usando el portátil con su batería opté (como había hecho muchas veces en el pasado) por simplemente cerrar la tapa para que se pusiera en modo suspendido y meterlo en la maleta para no dejarlo “por ahí tirado” con el consecuente riesgo de arañazos o golpes, así que, como os digo, metí el ordenador en su maletín, lo cerré y me fui a comer para continuar un poco más tarde con aquello.

Un par de horas después me acordé de que tenía lo del proyecto a medias, de modo que fui a coger de nuevo el maletín y cuando me senté y me lo puse sobre las piernas para abrirlo y sacar el ordenador me di cuenta de que el exterior de dicho maletín estaba bastante caliente. Me extrañó mucho; era como si lo hubiera dejado pegado a un radiador en funcionamiento, pero en realidad estuvo encima de la cama todo el tiempo.

Temiéndome lo peor abrí la cremallera y saqué el ordenador, cuya carcasa estaba tan caliente que apenas se podía sujetar en las manos. Lo dejé sobre la cama al tiempo que soltaba un palabro malsonante, miré los leds del frontal y me fijé que en vez de estar encendido el naranja parpadeante del modo suspendido sólo estaba iluminado el que indica que el ordenador está en funcionamiento. Mi estimado Toshiba había estado encendido a plena marcha durante dos horas embutido en un habitáculo completamente cerrado y sin apenas espacio para que se mueva el aire que saca por un lateral (el maletín está hecho para que el portátil encaje y no se mueva en su interior); algo nada recomendable para su integridad.

Al mismo tiempo me fijé que el ventilador, que apenas se escucha durante el funcionamiento normal del portátil, estaba dando vueltas a una velocidad mucho mayor de lo habitual, indicando que la temperatura interna del equipo debía ser más o menos como la del infierno. Abrí la pantalla y vi que no encendía, cosa que no me hizo mucha gracia, así que opté por apagar el ordenador lo más rápidamente posible mediante la pulsación prolongada del botón de encendido.

Un instante después, el disco duro se aparcó con un suave “clack” y todo quedó en silencio, así que dejé el ordenador en la mesa de la terraza aprovechando que hacía fresquito en la calle con objeto de que su temperatura se normalizara lo antes posible. Durante los eternos diez minutos que lo dejé allí “ventilando” empecé a temer que podría haber perdido todo el avance de la última semana en el proyecto de fin de carrera, pues suelo hacer backups cada Domingo y estábamos justamente a Sábado (la omnipresente Ley de Murphy). Empecé a imaginar la pantalla medio derretida internamente por la acumulación de calor, y deseé que se enfriara rápido para ver las consecuencias del desastre.

Haciendo tiempo empecé a hacer conjeturas sobre lo que podría haber ocurrido. Yo cerré la tapa, y durante los últimos cuatro años y medio esto implica que el ordenador pasa a modo suspendido sin más problemas. Se me ocurrían dos posibles explicaciones: que el ordenador no se hubiera suspendido por un problema de software o que, al ser un sistema magnético el que le dice a la BIOS si la tapa está abierta o cerrada, algún inusual campo magnético lo hubiera “despertado” dentro del maletín sin que yo lo supiera.

Toqué el ordenador, vi que ya estaba frío y procedí a encenderlo pensando que no arrancaría o que si lo hacía algo no funcionaría. Sin embargo, me equivoqué: Windows XP arrancó como de costumbre y la pantalla se mostraba tan nítida y brillante como siempre. El calentón no parecía haber afectado al ordenador y la verdad es que respiré aliviado al comprobarlo.

De hecho hoy he estado usando el equipo por la mañana y, sin ir más lejos, este post lo estoy redactando desde él; pero ahora, cada vez que lo suspendo, me quedo mirando los LEDs hasta que veo que el naranja empieza a parpadear. La verdad es que no me quiero volver a pegar un susto como el de ayer, porque no se pasa demasiado bien que digamos…

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4 pensamientos en “¡A mi portátil le ha dado un calentón!

  1. Buenas , pues yo tengo un ordenador personalizado que me costó 1500€ que no tiene ni un año , el caso es que me puse a jugar a un juego en el pc sobre hora y media en la cama , lo tenia encima de mis piernas pero ya cansado pense ponerlo encima de la cama (simplemente ignorancia) al llebar un rato sobre la cama jugando se me apagó en seco y al tocar debajo en la parte del ventilador y todo eso estaba ardiendo , por lo que pensé que ha sido un calenton por mi mala cabeza . Lo vuelvo a encender y se vuelve a acabar , pero pasados unos minutos haciendole aire con un cuaderno y con los webos en la boca lo volvi a encender y me sale la pantalla esa de…iniciar windows como normalmente . En fin , que le doy a iniciar normalmente y eso ha hecho reiniciar como siempre , mi pregunta es ¿Me puede pasar factura? ¿ O el riesgo está ya superado? Si ha pasado ha sido por error mio de ponerlo encima de la cama sin dejarlo respirar ¿no? si nolo vuelvo a hacer no volvera a pasar? Muchas gracias de ante mano

  2. Si el ordenador ha vuelto a arrancar es que no se ha dañado nada; en caso contrario se habría negado a hacerlo o te hubiera dado algún error extraño. Lo normal es que lo que primero se estropea con el calor sea el microprocesador, y sin micro el ordenador está muerto, así que en ese sentido no te preocuopes.

    Lo de la ventilación de los PCs es algo que yo llevo a rajatabla. Si pongo un portátil en una cama o sofá lo que hago es poner algo plano debajo (un libro o cuaderno) para que el acolchado de la superficie no obstaculice la entrada / salida de aire. Si lo pones sobre las piernas no hay que poner nada, pero al cabo de un rato empezarás a notar un calor de lo más desagradable en verano XD

    Tómate ese “calentón” como un aviso. Esta vez no ha ocurrido nada, pero podría haber pasado, así que alégrate de tu suerte e intenta que no te ocurra más, que 1500€ de portátil es bastante dinero.

    ¡Un saludo!

  3. Hola..

    En lugar de suspenderlo, configúrale las opciones para que Hiberne, cuando el portátil se suspende, está consumiendo energía y en cierta forma está trabajando.

    Al estar Hibernando, la corriente se interrumpe por completo y corres menor riesgo de que esto te vuelva a suceder.

    Lna p.

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