Primera hora (microrelato)

Primera hora de la mañana. Suena el despertador, una ducha, el desayuno, las escaleras desiertas… nada emocionante, la verdad. La playa espera su habitual desfile estival de gente cargada con sombrillas, sillas y demás aparejos dispuestos a no dejar un centímetro de arena sin colonizar.

Primera hora

El sol pegando con fuerza, los termómetros disparados, las marujas cotorreando bajo las sombrillas, una jauría de niños en las proximidades… nada propicia el relax ni el descanso, así que la mejor opción parece la de irse al agua a nadar cuanto más lejos mejor.

Ninguna de las cosas que le habían pasado durante aquella mañana parecía prever que acabaría saliendo en todos los periódicos:

Un hombre muere ahogado en Chipiona.

«Que mierda -pensó mientras se hundía- Para un día que me pasa algo fuera de lo común no lo voy a poder contar…»

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.