La huelga de transportistas destapa la hipocresía de la sociedad

En general suelo pensar que España no es un mal lugar para vivir, pero hay cosas que a veces me hacen sentir vergüenza ajena de este país, y es que el pánico generalizado de la gente ante la huelga de transportistas me ha hecho darme cuenta, no sin preocupación, de una serie de cosas.

Vamos por partes: el hecho de que los transportistas se hayan puesto en huelga me parece de lo más lógico teniendo en cuenta que el precio de los carburantes está por las nubes y lleva camino de posicionarse en la estratosfera. Es cierto que la culpa de esto no es achacable directamente al gobierno ni a nadie de este país, pues si vemos la escalada de los precios del petróleo comprenderemos que el origen de la subida del gasóleo está muy lejos de nuestras fronteras y tanta culpa hay mirando hacia oriente como hacia occidente, pero creo que están en su derecho y hacen muy bien en revindicar su postura.

Partiendo de la base de que los transportistas están en pleno derecho a la huelga (otro tema es de los piquetes informativos, pero eso lo dejo para otra entrada) lo que no me parece normal es que cunda el pánico de la manera que está cundiendo por gasolineras y supermercados cuando desde todos sitios nos dicen que se han tomado medidas preventivas y el suministro de bienes está garantizado.

Claro, ¿qué ocurre? Que en principio se dijo que las gasolineras tendrían combustible hasta el Jueves como mínimo, pero como la gente se ha lanzado en masa a llenar el depósito hoy Martes tenemos ya la mayoría de las gasolineras cerradas por falta de materia prima; y si nos pasamos por el supermercado (que es lo que me ha ocurrido a mí esta mañana cuando he bajado a comprar unas magdalenas y un kilo de tomates) veremos que reina una especie de caos que hace que todo bicho viviente esté atacado de los nervios y acaparando todo tipo de productos neuróticamente como si meses de muerte y destrucción se abalanzaran sobre nuestras cabezas.

Y digo esto porque no me parece ni medio normal que en el supermercado de mi barrio la gente se empuje por coger barras de pan congelado, que la zona de la carne esté completamente arrasada, que los pocos bricks de leche que quedan estén espachurrados y chorreantes, que no quede ni un mísero paquete de arroz o pasta en todo el establecimiento… No me parece lógico que la gente se lleve dos carros llenos hasta los topes de todo tipo de latas, no me parece coherente que una mujer recomiende a otra a gritos que “coja todo el vino que pueda porque no va a haber más” (sí, el vino como producto de primera necesidad, con dos cojones).


Imagen por cortesía de El País.

Por suerte me llevo bastante bien con un par de cajeras de este supermercado y aproveché para preguntar por el tema, a lo que me respondieron que en la vida habían visto algo así: gente histérica llevándose carros y carros de productos. Llenaban los maleteros de los coches con un montón de cosas, iban a casa, descargaban y volvían al supermercado a por más.

¿Es esta la solidaridad de la gente? ¿Es esta la misma gente que luego dona algún que otro euro para cualquier causa benéfica cuando les asaltan hucha en mano por el centro de la ciudad? La verdadera solidaridad consiste en mirar un poco por todos y menos por uno mismo: consiste en comprar lo necesario y no pensar en “yo arraso con todo lo que pueda y que se jodan los demás”. Me parece alucinante que la gente se de empujones por coger una barra de pan congelada cuando en su carro ya tienen unas cuantas acumuladas, y lo que más me llama la atención de todo esto es que en realidad no sucede nada grave.

El día que pase algo de verdad grave y complicado (entiéndase un terremoto, inundaciones, una guerra o un envenenamiento masivo) sé que no podré esperar nada de la gente. Cada uno mirará por sí mismo y la consigna será “sálvese quien pueda”. Si ante una “simple” huelga de transportistas la gente se deja llevar por el pánico de esa manera en gasolineras y supermercados, el día que el peligro de desabastecimiento sea real más vale que salgamos con chaleco antibalas a la calle. Menuda hipocresía de sociedad.

ACTUALIZACIÓN (11-06-08 11:20): He subido del supermercado de mi barrio (un Ahorramás bastante grande) hace un momento y este es el panorama que hay en la zona de la carne:

Supermercado arrasado

Y del mismo modo está la pescadería, los lácteos, las conservas… La cosa va de mal en peor.

7 pensamientos en “La huelga de transportistas destapa la hipocresía de la sociedad

  1. Luiper (ya me dirijo cariñosamente, no se si por afecto o por vagueza, pero bueno ;D)

    Estoy de acuerdo contigo en casi todo lo que comentas en esta entrada si dejamos de lado que conociéndo tu traectoria estoy seguro de que podrías haberle dado mucha mas profundidad a la reflexión.

    Pero ya te comento, con casi todo, puesto que cuando dices: “Es cierto que la culpa de esto no es achacable directamente al gobierno ni a nadie de este país, pues si vemos la escalada de los precios del petróleo comprenderemos que el origen de la subida del gasóleo está muy lejos de nuestras fronteras”, estás arriesgando demasiado puesto que según datos que he podido escuchar últimamente y recabar al comenzar a escribir este comentario el 60 % del precio de los carburantes en España se debe a impuestos. Impuestos que recaba Nuestro Estado y que revierten en Nuestro estado. ¿No es posible una bajada de impuestos para los profesionales del sector hasta que encuentren una salida mas “digna”?.

    Lanzo la pregunta…

    salu2 y felicidades.

    Links: http://www.elmundo.es/mundodinero/2004/10/20/Noti20041020132619.html
    http://www.finanzas.com/noticias/finanzas.php?id=7785107
    http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/2004/10/17/110432.php

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  2. No creo yo que una bajada de impuestos sea la solución, estoy convencido de que el precio no bajaría y el margen iría del Estado a las petroleras (y prefiero que el dinero vaya al Estado).

    El ejemplo se ve claramente con las ayudas al alquiler, los caseros han subido los precios para “absorber” las ayudas, y nos quedamos como estábamos.

    Muchas veces le echamos la culpa al Gobierno de cosas que pasan (y parte de culpa tienen), pero en este país de pandereta, los peores somos nosotros mismos.

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  3. LA diferencia estriba en que las petroleras son empresas y tienen que mirar como empresas sacando el máximo beneficio, y el estado ha de mirar por la comodidad de las personas que viven a su amparo.

    Y no se quien es mas ladrón, si las petroleras o el estados. ¿60 % por que?, ¿Solo por pasar la frontera?. ¿Por que he de pagar al estado a parte de mis impuestos laborales, los de mi piso, los del alcohol que compre etc… 65 céntimos por cada litro de gasolina que yo compre?. Y yo mal que mal puesto que la compro por “gozo”, ¿Pero los profesionales que dependen de su precio para que salgan las cuentas?.

    Una bajada general y otra “hasta que encuentrn otra salida mas digna” es posible.

    salu2

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  4. Si has leido mi blog podras ver que por mi pueblo tambien pasa lo mismo.

    Yo ayer fui al mercadona y tio no quedaba ya de casi nada,increible!! Lo que yo pienso es que vale que alomejor compres alguna cosa mas por lo que pueda pasar,pero ya eso de llenar carroes y carros de comida como si fuera esto el findel mundo…no lo veo muy normal.Yo ayer fui a comprar 3 cosillas leche,azucar y aceite pero iba a por una cosa de cada ,y fijate que me vie sin azucar,sin aceite y tuve que comprar de la leche que quedaba………asique imaginate.

    Hoy ha ido mi madre a comprar un bote de tomate y dice que estaba todo pelado,digo no me extrña si ya ayer estaba que no quedaba casi nada hoy peor aun.Y lo peor es que no dejan nada para los demas,ahi a saco para ellos.

    Solo espero que no dure mucho por que los que hemos comprao normalmente nos vamos a quedar a dieta jajaja

    Y en cuanto a que no es cosa del gobierno……yo no estoy muy enterada,pero lo que veo es que este gobierno esta empeorando todo en general no solo por esto,sino en otros muchos asuntos sociales.y esto pues ha sido la gota que ha colmado el vaso y a la calle a protestar.

    En fin,solo confio en que esto se soluione por que da hasta miedo como se estan poniendo las cosas.

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  5. Pingback: ¡Nuevo cacharrín a la vista! « No sé ni cómo te atreves 2.0

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