Hoy os voy a hablar largo y tendido (más que en aquella primera toma de contacto, ya os lo advierto 😛 ) de las posibilidades que brinda un teléfono como el Nokia 6630. A día de hoy ya llevo un par de semanas de “trasteo” con él y creo que me he podido hacer una idea bastante global de las posibilidades que ofrece este móvil. De todos modos, antes de entrar en faena vamos a hacer un pequeño repaso histórico de este modelo en particular así como de su antecesor y predecesor.
UN POCO DE HISTORIA
Cuando Nokia sacó a la venta el 6630 la firma finlandesa ya tenía un teléfono de similares características en la calle: el 6600, que gozó de una gran popularidad en aquella época (apareció en el año 2003) y fue uno de los principales responsables de la gran expansión del sistema operativo Symbian y los smartphones en general.

El 6600 había dejado el listón bastante alto gracias a las posibilidades de expansión que poseía (6 MB de memoria interna, slot para tarjeta MMC, Bluetooth, puerto de infrarrojos…) y de hecho estuvo a la venta durante más de tres años contando con los favores del público; todo un record para un producto de electrónica de consumo. Sin embargo, el 6630 que saldría pocos meses después de éste intentaría llegar todavía un poco más lejos.
Si bien la forma del 6600 era bastante peculiar, la del 6630 es de las más fácilmente distinguibles de todo el catálogo de Nokia. Su diseño ovalado en la parte inferior y sus líneas rectas en la superior lo hacen perfectamente reconocible incluso en la distancia. No era la primera vez que Nokia realizaba un diseño como éste, pero en esta ocasión se buscaba la elegancia en sus formas más allá de estridencias y diseños juveniles.
Por supuesto, el tema de la belleza o fealdad del modelo comentado es algo completamente subjetivo, pero en lo que a mí respecta me parece uno de los teléfonos móviles más bonitos que han pasado por mis manos (con permiso del Motorola RAZR V3, que me sigue pareciendo un ejemplo perfecto de diseño industrial). Sus formas son armoniosas, sus carcasas intercambiables tienen todas las esquinas redondeadas y el gran objetivo de la cámara en la parte posterior termina de definir las peculiares formas de este terminal.


El 6630 fue sustituido con el tiempo (apareció a mitad del 2005) por el 6680; de un diseño más convencional y unas características algo superiores; si bien no logró el éxito y la popularidad de sus dos antecesores.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
Las principales características del 6630 son las siguientes:
- Smartphone 3G con capacidades de videollamada operando bajo el S.O. Symbian serie 60
- CPU ARM9 a 220 MHz: la CPU más potente incluida en un teléfono en el momento de su lanzamiento
- Cobertura global en todo el mundo (Japón incluído)
- Aplicaciones incorporadas para lectura de email, navegador web, reproductor de MP3 y visor de archivos de MS Office
- Cámara digital de 1.3 Mpixels (1280 x 960) capaz de grabar vídeo a una resolución de 176 x 144
- Pantalla TFT-LCD de 176 x 144 píxels a 65000 colores
- Conectividad por Bluetooth
- 10 MB de memoria de serie. Ampliación de la misma mediante tarjetas DV-RS-MMC de hasta 2 GB de capacidad
- Medidas de 110 x 60 x 21 mm con un peso de 127 gramos
Pero más allá de las pesadas y espesas especificaciones de los fabricantes, lo que pretendo es daros a conocer mi punto de vista sobre una tecnología a la que hasta el momento no había puesto la mano encima y que me está haciendo pensar muy seriamente que en el futuro no querré otro teléfono que no corra bajo Symbian, así de claro 😉
IMPRESIONES Y SENSACIONES
Bueno, pues como os decía, voy a intentar transmitiros las sensaciones de estos primeros días con el teléfono: en primer lugar he de decir que cuando lo tuve por primera vez en las manos pensé que era un teléfono bastante grande, pero no tanto como lo había imaginado. Ya se lo había visto alguna vez a alguna persona por la calle, y también en escaparates y tal, pero no lo había tenido nunca en mis manos hasta la tarde del pasado 10 de Enero.
Claro, si comparamos el 6630 con un teléfono “microscópico” como lo era mi antiguo LG KG275, sí que nos va a parecer un móvil de generosas dimensiones y peso, pero al lado de mi habitual Motorola RAZR V3 la verdad es que este Nokia no destaca demasiado en este aspecto. De cualquier modo os comentaré que el 6630 mide 110 x 60 x 21 mm y que tiene un peso de 127 gramos.
Otro punto a comentar es el de la curiosa parte inferior del teléfono: una zona redondeada con unas teclas dispuestas en ángulo y que están todas muy próximas entre si, no existiendo en la práctica separación entre ellas. No es un teclado incómodo para escribir algún SMS una vez que se le ha “pillado el truco”, pero viniendo del V3 la verdad es que las teclas pueden parecer un poco pequeñas para nuestros dedos.
El volumen que escuchamos a través del auricular es algo escaso, pero en entornos ruidosos podemos activar el altavoz manos libres y así escuchar con claridad a nuestro interlocutor. No sé si será problema del modelo que tengo yo o de todos los 6630 en general, pero me da la sensación de que el sonido que se escucha a través del auricular es demasiado grave; aunque también hay que tener en cuenta que el Motorola V3 al que estaba acostumbrado es uno de los modelos que más alto y claro se escucha a través de su auricular.
La pantalla es de generoso tamaño y se ve bastante bien incluso en exteriores con el sol “en todo lo alto”. En la parte superior derecha del teléfono (junto al auricular) tenemos un sensor de luz que medirá la iluminación ambiental en todo momento y ajustará el brillo de la pantalla y la iluminación del teclado para que tengamos siempre un compromiso aceptable entre calidad de visualización y duración de la batería. En completa oscuridad se ajusta el brillo de la pantalla al mínimo a la vez que activa la iluminación del teclado; mientras que a pleno sol subirá al máximo la retroiluminación del display y desactivará los LEDs del teclado.

Precisamente hablando de la batería es donde nos encontramos uno de los puntos débiles de este teléfono, y es que debemos recargarlo cada dos o tres días en condiciones normales de uso. Puede haber gente a la que no le parezca nada extraño, pero yo, acostumbrado a mi V3 que recargo más o menos una vez a la semana, encuentro que la autonomía es un poco escasa. Al menos la carga de la batería se realiza de forma más o menos breve, empleando para ello entre una y dos horas en función de lo descargada que se encontrara, pero como digo es mejor no perder mucho de vista el cargador.
Claro, esa escasa autonomía es el precio a pagar por cada función del teléfono, pero aun así creo que el tema de las baterías de los dispositivos móviles todavía han de evolucionar mucho y con el tiempo estos datos nos causarán risa como nos la causan las especificaciones de los terminales de hace una década.
SYMBIAN Y EL MANEJO DIARIO DEL 6630
Como ya dije en su momento, tenía muchas ganas de tener un móvil con sistema operativo Symbian para comprobar por mí mismo sus prestaciones y posibilidades. De entrada he de comentar que el primer día tuve un error que por lo visto es muy común a casi todo el mundo: salía de las aplicaciones con la tecla de “colgar” y lo que ocurre entonces es que en realidad no sales de la aplicación, sino que queda en segundo plano ocupando su porción de memoria.
Claro, haciendo eso mismo con unas cuantas aplicaciones se acabará por llenar toda la memoria RAM del teléfono obteniendo un mensaje de error (en el mejor de los casos) o un precioso cuelgue del sistema. Si algo me quedó claro es que de las aplicaciones hay que salir con la tecla “salir” o en su defecto, si se nos pasa el cerrar alguna correctamente, mantener pulsada un par de segundos la tecla de menú para que se nos abra un gestor de tareas (al estilo ctrl + alt + del en Windows XP) y podamos cerrar la tarea pertinente “a lo bruto”.
Tras esta advertencia inicial he de comentar que Symbian es un sistema multitarea, basado en el sistema incorporado en los ordenadores PSION y presente en multitud de teléfonos móviles de diversas marcas, siendo Nokia la más conocida de ellas.
Symbian va ahora mismo por la versión 9.3 estando la versión 9.5 ya anunciada y en camino. La versión presente en el 6630 es la 8.0a pack 2, cuyas especificaciones técnicas quedan fuera de nuestro ámbito, pues me quiero centrar en contaros cómo se maneja y qué tal funciona en el día a día.

El menú de Symbian es un poco caótico: no parece haber orden aparente en las aplicaciones del menú principal y las carpetas que contienen otras aplicaciones. Tenemos un visor multimedia en el menú raíz y otro exclusivamente de fotografías (al estilo CoverFlow) en la carpeta llamada “multimedia”. En la carpeta “organizador” hay utilidades para manejar la memoria, en «herramientas» hay utilidades variadas… la verdad es que como digo es un poco caótico y los primeros días serán un poco de “probar” a ver dónde estaba la agenda o el gestor de archivos hasta que empecemos a acostumbrarnos dónde está cada cosa..
No obstante, lo que más me gusta es la posibilidad de asignar funciones a las teclas de dirección del teléfono así como a los dos botones que hay a su lado: en mi caso particular las tengo configuradas de la siguiente manera:
- Arriba: ajustes de bluetooth
- Abajo: guía telefónica
- Derecha: galería multimedia
- Izquierda: Tom Tom Mobile
- Acción: – (no le he puesto nada para no activarla por error)
- Tecla izquierda: mensajes
- Tecla derecha: cámara
Esto cada uno se lo pondrá a su gusto en función de cómo se sienta más cómodo y las aplicaciones que más utilice. Me hubiera sido útil asignar los perfiles de sonido a alguna de las teclas, pero ya me había quedado sin opciones.
Algo inexplicable (al menos para mí) es que no exista la posibilidad de bloquear el teclado automáticamente una vez pasado cierto tiempo. Si queremos tal posibilidad debemos instalar un programa externo que realice dicha función, pero misteriosamente el sistema no la implementa en modo alguno. Ahora bien, como contrapartida tenemos el fantástico “modo offline” que consiste en que podemos desactivar la función de teléfono móvil pero dejar encendido el aparato de modo que podamos seguir utilizando el resto de sus funciones. Esto es potencialmente útil en aviones, hospitales, gasolineras y todo tipo de lugares en los que los teléfonos móviles están completamente prohibidos.
MULTIMEDIA
El 6630 se vendió como uno de los teléfonos con más capacidades multimedia en aquella época: posee una cámara fotográfica de 1.3 Mpixels capaz también de grabar vídeos (a 176*144 píxels) de hasta una hora de duración. Su calidad es más o menos decente: escasa comparada con una cámara digital de gama media pero sí que es similar a la de las primeras cámaras digitales de precio reducido con sensor CMOS (las fotos que saca me recuerdan un poco a las de mi antigua Genius G-Shot D211).
Desde luego que no os recomiendo la cámara de este teléfono como “cámara única” si sois aficionados a la fotografía, pero hay que reconocer que es práctico llevar encima en todo momento un dispositivo capaz de captar instantáneas de una calidad más o menos decente. Os dejo a continuación un par de fotografías hechas por mí:


En cuanto a la música hay que decir que el teléfono se escucha con una calidad más bien escasa en este aspecto. Cualquier reproductor de MP3 es capaz de dar mucho más empaque a las canciones que queramos escuchar. Y os hablo de ello empleando el manos libres que se incluye en la caja, porque si es a través del altavoz del teléfono éste se escucha bastante alto pero con una calidad pésima (de lata de Coca-Cola, vaya). No creo que vaya a escuchar a menudo música en el 6630, y la única ventaja de que reproduzca MP3 es que podemos utilizar nuestra canción favorita como tono de llamada.

El teléfono también es capaz de reproducir vídeos mediante la versión de Real Player incorporada de serie, función que tal vez sí que utilicemos más a menudo debido a que en un determinado momento podemos ver un capítulo de nuestra serie favorita en la sala de espera del médico o en cualquier otro lugar. Evidentemente necesitaremos un programa conversor para pasar a formato 3GP (el que usan los teléfonos móviles) y la calidad no va a ser excesiva, pero bueno, como digo para salir del paso puede servir alguna que otra vez. También contamos con la posibilidad de abrir archivos de Office gracias a una serie de aplicaciones incluidas en el software que acompaña al terminal.
Y creo que poco más me queda por comentar: tal vez decir a modo de resumen que estoy encantado con el teléfono por su capacidad de ser una auténtica «navaja suiza», ya que entre las aplicaciones que trae de serie y las que podemos instalar nosotros mismos siempre encontraremos sumamente útil al 6630 en multitud de ocasiones.
LECTURAS RECOMENDADAS
Nokia 6600 en Wikipedia
Nokia 6630 en Wikipedia
Nokia 6680 en Wikipedia
Symbian en Wikipedia
¿Qué es un móvil Symbian y para qué sirve?
Review Nokia 6630 en Mobile-Review.com
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...