Sol, confidencias y Chupa Chups

Ya sabéis que siempre trato de buscar la belleza de las cosas más mundanas. Precisamente por eso, algo tan simple como dos personas sentadas bajo el sol compartiendo confidencias y secretos es capaz de captar poderosamente mi atención.

Confidencias a media tarde

¡Qué importante es pasar desapercibido para captar la esencia de lo cotidiano!

Alcalá desde el aire (III): el barrio de El Ensanche en 1990

A algunos de vosotros se os hará raro ver el barrio de El Ensanche en sus inicios (bueno, para ser exactos, cuando todavía no existía como tal). De hecho, los que conozcáis la ciudad reconoceréis la zona por la disposición del trazado de las calles y las marcas de las glorietas en el terreno, pues en aquellos años dicha zona de Alcalá estaba prácticamente “en proyecto” y de ahí que esta imagen que os muestro a continuación sea tan diferente a lo que hay allí actualmente.

El Ensanche

El barrio de El Ensanche en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

Para situaros un poco os diré que la línea recta que se dirige hacia la esquina superior derecha de la fotografía es la carretera A-2 y que el conglomerado de casas que se aprecia en la esquina inferior derecha es el barrio “el campo del ángel”; aunque si queréis más detalles podéis hacer click sobre la propia imagen y os llevará a su página de Flickr donde tenéis varias notas aclaratorias.

En cualquier caso, se trata de una de las zonas de Alcalá que más radicalmente ha cambiado en los últimos tiempos, ya que de una gran extensión de terreno se ha creado todo un barrio con multitud de bloques de viviendas, comercios y servicios. Milagros del urbanismo.

¡Hasta la próxima visita aérea!

Indicios del otoño

Dando una vuelta el sábado a primera hora por la plaza de Cervantes no pude evitar fijarme en que las primeras hojas secas comenzaban a hacer acto de presencia sobre las aceras.

Indicios del otoño

Un año más el otoño vuelve a dar indicios de su llegada presagio de que dentro de unas semanas una alfombra marrón cubrirá todos los rincones de la ciudad convirtiéndose en diversión para los niños, fuente de inspiración para fotógrafos y la peor pesadilla de los barrenderos.

¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía? (VII)

Para acertar el lugar de Alcalá que aparece en la fotografía que ilustra esta entrada debéis de estar acostumbrados a fijaros en los detalles “en altura”, pues se trata de un cartel que lleva mucho tiempo llamándome la atención y que retraté hace ya algunos meses. Por tanto, rescatando para la ocasión la imagen que os digo, planteo la pregunta de rigor:

¿Qué rincón de Alcalá aparece en esta fotografía?

Seiko
SOLUCIÓN: Como bien ha apuntado Manolo en los comentarios, se trata de una antigua relojería que había frente al teatro-salón Cervantes y que se trasladó a la calle Mayor hace unos años quedando ese letrero como mudo testigo de su antiguo emplazamiento en la calle Cervantes. Por si queréis ver el lugar exacto sobre el mapa, os dejo un enlace a Google Maps.

Compañeros de viaje

Hay algo bello y romántico en el arte de escribir a mano. Nunca negaré que los sistemas electrónicos tienen la ventaja de la inmediatez y la facilidad para mandar las palabras de un lado a otro en apenas unos segundos; pero el encanto que tiene un bolígrafo y una hoja de papel es algo que no ha sabido suplir ninguna otra cosa y precisamente por eso hace un tiempo me hice con dos elementos que desde entonces me acompañan durante buena parte del día:

Compañeros de viaje

Ese Moleskine negro que tenéis en la imagen es mi diario de viaje en el que de vez en cuando me pongo a anotar ideas, pensamientos, esbozos y cosas así. Gracias a él he descubierto lo mucho que se despierta la imaginación en la mesa de un bar, en el banco de un parque o en un tren de cercanías y lo importante que es plasmar las ideas en el momento que se presentan porque, como los sueños, instantes después comienzan a deshilacharse y acaban por perderse para siempre. Pero esto que os digo no es más que una especie de entrenamiento para un proyecto que tengo en la cabeza y que mezcla geografía, fotografía y literatura a partes iguales.

Por otra parte, el cuaderno azul que tenéis debajo del Moleskine es una libreta que me sirve como diario de trabajo. En ella voy apuntando el día a día en mi trabajo para así tener todas mis ideas organizadas y poder consultarlas en cualquier momento. Esta libreta la tengo siempre a mano para anotar cualquier cosa que me llame la atención o considere de importancia porque se trata de cosas que siempre puede venir bien tener a mano.

¡Gracias por leerme!

Probando el Nikon AF 80-200 f/2.8 en el fútbol

El pasado fin de semana estuve en el campo de fútbol Felipe de Lucas “Pipe” (que pese a lo que os comenté hace unos meses, todavía no ha desaparecido) haciendo unas fotillos con mi recién adquirido Nikon AF 80-200mm f/2.8 para probar qué tal se portaba en uno de los usos más habituales de este tipo de objetivos: las competiciones deportivas.

Día de partido

Las ventajas de un dosocho

Un teleobjetivo de apertura amplia y constante consigue dos cosas muy deseables en estos eventos: aislar los sujetos del fondo y conseguir unos tiempos de exposición breves que consigan congelar el movimiento de los jugadores. Por eso mismo las imágenes que ilustran esta entrada están todas hechas entre f/2.8 y f/3.5; ya que para disparar a f/8 directamente me hubiera llevado mi Nikon 55-200 VR que hubiera aligerado considerablemente mi mochila esa mañana.

Día de partido

Día de partido

Velocidad de enfoque

La velocidad de enfoque, al menos en mi D300, es más alta de lo que me había imaginado. Siempre leí que por ser un objetivo de tipo AF, no era capaz de seguir a elementos que se movieran con rapidez, pero cuando estaba empleando el modo de seguimiento continuo me di cuenta de que el foco no se perdía pese a que los jugadores no paraban de moverse de lado a lado del campo.

Día de partido

Sacando el máximo partido al objetivo

A nivel óptico os puedo decir que en caso de tener luz de sobra es mejor disparar cerrando ligeramente el diafragma antes que hacerlo a plena apertura. Aunque las imágenes a f/2.8 son perfectamente utilizables, a dicha apertura los bordes de las zonas más brillantes presentan un cierto halo brillante que, si bien podemos eliminar en postproceso, hará que disminuya un poco el contraste general de la imagen.

Día de partido

Día de partido

Del mismo modo, con la apertura más amplia la profundidad de campo es tan pequeña que a nada que el sujeto varíe su distancia hasta nosotros se notará un ligero desenfoque. Por ese motivo es por lo que os comento que es recomendable cerrar ligeramente el diafragma si necesitamos asegurar el disparo y obtener la máxima nitidez.

Pero que nadie piense que las imágenes a f/2.8 son inutilizables, pues apenas distinguiremos defectos en las mismas a no ser que las veamos a escala 1:1. Podemos recurrir a la máxima apertura siempre que lo necesitemos ya sea por falta de luz o por capacidad de desenfoque; pero si queremos sacar lo mejor de esta óptica debemos de emplear diafragmas ligeramente más cerrados (f/3.5 representa un paso menos con respecto a f/2.8) que nos proporcionarán una nitidez increíble.

Día de partido

Día de partido

Día de partido

Ya sabéis lo importante que es conocer bien nuestro equipo fotográfico para sacarle el máximo partido; y yo todavía estoy en ese proceso con mi D300 y este 80-200 f/2.8 con el que he capturado las imágenes que ilustran esta entrada. Supongo que con el paso del tiempo iré sacándole más partido; pero de momento estoy muy contento con los desenfoques que permite y la nitidez general de las escenas fotografiadas a través de él.

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

Alcalá desde el aire (II): el campus de ciencias en 1990

El campus universitario de ciencias ha sido escenario de mil y una idas y venidas por mi parte. Allí se levanta desde hace algo más de una década la escuela politécnica, y entre sus muros es donde fui sacando asignatura a asignatura mi título de ingeniería.

Sin embargo, gran parte de lo que hoy podemos ver en esa zona de Alcalá es relativamente reciente, porque si echamos la vista veinte años atrás podremos comprobar cómo en aquellos tiempos lo único que había por esas explanadas de tierra era el propio hospital Príncipe de Asturias (que se construyó a mediados de los ochenta) con las facultades de medicina y farmacia frente a él y, algo más apartada, la facultad de ciencias ambientales. Un par de instalaciones deportivas y la zona de residencias para los estudiantes y los míticos hangares abandonados completaban el paisaje de un pequeño campus universitario que poco tiene que ver con lo que se ha edificado por allí en los últimos años.

Campus universitario de ciencias

Campus de ciencias de la universidad de Alcalá en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

A la proliferación actual de facultades, escuelas, residencias, parques, jardines e instalaciones deportivas se une en los últimos meses la creación del parque científico-tecnológico Tecnoalcalá que acoge a varias empresas estrechamente relacionadas con la universidad y que serán el caldo de cultivo de los futuros investigadores de nuestro país.

Como os digo, el campus universitario de ciencias de la universidad de Alcalá es uno de los lugares que más me ha sorprendido cuando descubrí su aspecto de hace dos décadas mediante esta fotografía precisamente por conocerlo hoy en día casi como la palma de mi mano. Éste es, sin duda, uno de los rincones de la ciudad que más ha evolucionado en los últimos tiempos, dando fe del crecimiento tan grande que ha experimentado Alcalá de Henares.

¡Hasta el próximo vuelo sin motor!  ;-)

D40 junto a D300: una cuestión de tamaño

Vistas por separado puede parecer que no hay gran diferencia de tamaño entre una Nikon D300 y una D40; pero si las ponemos juntas es cuando te das cuenta de que en realidad una parece la madre de la otra.

Lo más curioso del tema es que cuando me compré la D300 me parecía enorme y lo que me ocurre ahora es que la D40 me resulta microscópica. Qué rápido se habitúa el ser humano a las novedades, ¿verdad?  :-P

Alcalá desde el aire (I): la rotonda de Fiat en 1990

Después de encontrarme aquella fotografía de la depuradora Oeste de Alcalá realizada hace aproximadamente dos décadas, me he animado a compartir con vosotros algunas de las imágenes tomadas desde el aire que aparecen en los libros de fotografía  de Alcalá que hay por mi casa y que muestran la ciudad desde un punto de vista que nos ayudará a ver con claridad los cambios que han tenido lugar en los últimos años.

De hecho, esta es la primera de una serie de entradas empleando las fotografías que os digo acompañando la imagen de turno con un par de párrafos sobre la zona que comprende y explicando un poco cómo ha cambiado el lugar durante el tiempo que ha transcurrido desde que se tomó así como un enlace a Google Maps para que os podáis hacer una idea del aspecto actual del lugar. Del mismo modo, añadiré algunas notas aclaratorias y una localización en un mapa a las que podréis acceder haciendo click sobre la propia imagen (os llevará a su página en Flickr).

Así pues, para iniciar esta mini-serie, vamos a volar hasta un lugar que muchos de vosotros conoceréis por los interminables atascos que se forman: la rotonda de Fiat.

Rotonda de Fiat

Rotonda de Fiat en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

Puede que de primeras os haya costado un poco reconocer el lugar, pues en la fotografía que os muestro no están la gasolinera Repsol que hay junto a la glorieta, el hotel Ibis o el supermercado que hay allí actualmente, del mismo modo que el tramo de carretera que ahora mismo conecta con la A-2 simplemente no existía y en la propia glorieta no había ningún tipo de fuente ni césped ornamental.

Si os fijáis en la parte superior izquierda, la ciudad deportiva El Juncal que actualmente comprende varios campos de fútbol de hierba artificial además de otras instalaciones multidisciplinares, por aquel entonces apenas era un páramo con un campo de tierra. Y aunque por las sombras se ve que la fotografía está hecha a mediodía, la cantidad de coches que circulan por la carretera es ridícula comparado con lo que uno se encuentra por allí a cualquier hora.

De cualquier modo, el aspecto actual de esta zona volverá a cambiar en los próximos meses con la construcción del túnel subterráneo que, en teoría, aliviará parte de los atascos que se forman en esta glorieta, por lo que cuando la obra esté finalizada será todavía más impactante echar un vistazo a esta entrada y ver el aspecto de este rincón de Alcalá en el año 1990.

En la próxima entrada volveremos a sobrevolar la ciudad para visitar otro rincón que os sorprenderá.

Medición fotométrica empleando objetivos sin CPU

Las cámaras réflex Nikon pertenecientes a la gama profesional tienen una característica que me parece muy útil: la posibilidad de calcular la exposición correcta sin necesidad de que el objetivo cuente con una CPU que se comunique directamente con la electrónica de la cámara.

Eso se hace mediante un “saliente” que posee el anillo de diafragmas de las ópticas antiguas que indica a la cámara la apertura seleccionada en función de su posición. Posición que la cámara interpreta gracias a una pequeña pestaña que posee en la parte externa de su montura y que gira solidariamente con el anillo de diafragmas del objetivo utilizado.

De hecho, esto que os comento no es nada nuevo ya que antes de la aparición de los objetivos con CPU (que se distinguen por los pequeños pines metálicos de sus bayonetas) es lo que se hacía para saber a qué diafragma se iba a disparar la fotografía y hacer así los cálculos de exposición correspondientes. Sin ir más lejos, mi Nikon EM posee este acoplamiento que os digo como podéis apreciar en la parte superior derecha de la montura en la siguiente imagen:

Nikon EM (1979)

Ya sabéis que las cámaras réflex siempre emplean la máxima apertura disponible a la hora de enfocar y componer la imagen, por lo que de algún modo necesitan saber a qué apertura se cerrará el diafragma en el momento del disparo. En las cámaras actuales esto se hace mediante los diales de control del propio cuerpo; pero en los objetivos más antiguos se hacía mediante el anillo de diafragmas que poseen en la base del barrilete y que podéis ver en las fotos de alguna de mis ópticas.

AF Zoom Nikkor 35-70mm f/3.3~4.5S MACRO MK I (II)

Girando ese anillo seleccionábamos la apertura a la que íbamos a hacer nuestra fotografía y de ahí que la cámara necesitara algún medio mecánico para saber en qué posición se encontraba. Precisamente este sistema de notificación física de la posición del anillo de diafragmas es lo que se ha eliminado en las cámaras digitales más sencillas con objeto de ahorrar costes y el motivo por el que usando objetivos antiguos esos cuerpos no son capaces de utilizar el exposímetro.

Eso sí, aunque tengamos una cámara de gama alta que nos permita usar el exposímetro en objetivos sin CPU debemos de indicarle un par de parámetros para que pueda calcular con precisión la exposición: la distancia focal del objetivo a utilizar y la apertura máxima del mismo.

Si introducimos estos dos datos correspondientes a nuestro objetivo (en la D300 disponemos de nueve posiciones diferentes de memoria para ello) podremos disparar nuestras fotografías empleando la medición matricial de la luz, lo que garantiza en la mayoría de los casos una exposición equilibrada incluso en situaciones de iluminación complicadas porque, de hecho, ese es uno de los puntos fuertes de las cámaras Nikon.

Abonando el campo

Si empleaba un objetivo sin CPU en mi D40 tenía que calcular la exposición “a ojo” consultando el exposímetro en la pantalla de la cámara después de cada disparo y haciendo las correcciones pertinentes hasta lograr la exposición deseada. Sin embargo, en la D300 puedo disparar con un objetivo sin CPU sabiendo que la fotografía estará correctamente expuesta. De hecho, me sorprender ver cómo incluso imágenes tan complicadas de exponer de forma equilibrada como las captadas a través de mi ojo de pez quedan perfectas haga lo que haga.

En mi propio encuadre

En definitiva: si disponéis en vuestra cámara de esta característica y contáis en vuestro arsenal con un objetivo antiguo, haced uso de ella y veréis lo bien expuestas que quedan las imágenes. Eso sí, en caso de que no contéis con este tipo de medición tampoco os preocupéis porque lo mejor de las cámaras digitales es que podemos disparar veinte fotografías cambiando diversos parámetros hasta dar con el resultado deseado.

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

Detalles complutenses (3/3)

Última entrega de este trío de entradas consecutivas que muestran diversos rincones de Alcalá.

La plaza de Cervantes

Sombras

Alcalá Mini

100814_122037

100815_182339

Espero que hayáis disfrutado viendo las imágenes tanto como yo cazándolas, ya que esos ratos que paso buscando rincones pintorescos siempre son para mí algo grande de lo que además saco unas cuantas fotografías que compartir con vosotros.

¡Un saludo y gracias por leerme!  ;-)

Detalles complutenses (1/3)

Para este fin de semana he pensado en compartir con vosotros cerca de una veintena de imágenes pertenecientes a diversos rincones de Alcalá de Henares que he ido captando en los últimos días y que iré publicando por aquí entre hoy, mañana y pasado.

Además, se me ha ocurrido que esta vez no añadiré ni una palabra sobre las fotografías para que así sean ellas y no yo las que hablen sobre la ciudad; pues considero que puede ser interesante mostrar diversos lugares de Alcalá pero de tal modo que cada uno tenga sus propias impresiones y sensaciones sobre lo que mi cámara retrató en el preciso momento que pulsé el disparador.

Y ya sin más os dejo con la primera tanda de imágenes esperando que os gusten  ;-)

100814_123137

100807_180850

100812_202155

100815_121712

100815_180126

La depuradora Oeste de Alcalá de Henares en 1990

Buscando fotografías antiguas de Alcalá me he topado con una imagen que no recordaba y que al instante he empezado a examinar con una mezcla de sorpresa y curiosidad. Se trata de una fotografía aérea de 1990 en la que aparece como elemento principal la depuradora oeste de Alcalá de Henares recién construida y con un aspecto ligeramente distinto al que presenta hoy en día.

Depuradora Oeste de Alcalá de Henares (1987)

Mirando con atención la fotografía y comparándola con su aspecto actual podremos descubrir que por aquel entonces sólo había tres decantadores primarios, tres secundarios y tres líneas de biológicos, que el físico-químico estaba en uso, que no había digestores ni gasómetros y que el acceso a las instalaciones no estaba franqueado por ninguna puerta de acceso como hoy en día.

En cuanto al exterior de la EDAR podemos ver que la M-300 estaba en plena construcción, que por la entonces carretera Madrid – Barcelona apenas circulaban coches y que en los alrededores las naves industriales escaseaban bastante. Un panorama bastante diferente a lo que veríamos hoy en día si repitieran la toma de esta imagen desde el mismo lugar.

Tres rincones de Alcalá a vista de pez

Hacia tiempo que no montaba mi ojo de pez en la cámara y me iba a dar una vuelta por la ciudad para captar sus rincones desde ese punto de vista tan especial que da una óptica con un campo de visión de 180º. Una distorsión de la realidad mediante la cual el entorno parece rodearnos por completo y hacernos sentir en el mismo centro del universo.

Obras magistrales

Como ya os he dicho alguna vez, no se trata de un objetivo para usar todos los días; pero si sabes reservarte para uno de esos “momentos de inspiración” los resultados pueden tan bellos como llamativos. De hecho, un lunes por la mañana no se me ocurriría salir a pasear con él porque sé que no lograría gran cosa; pero una soleada tarde de domingo puede ser de lo más creativa cuando se juntan una serie de factores.

Trinitarios

Las tres imágenes que ilustran esta entrada son producto de un simple paseo por el centro de Alcalá con la mente bien despierta y los ojos abiertos de par en par. De ese modo, el hecho de buscar el punto de vista deseado y plasmarlo en una imagen se convierte en el acto más simple que existe.

Fuente de la plaza de San Diego

Espero que os hayan gustado las fotografías; sobre todo a los que tenéis la suerte de vivir en Alcalá, pues reconoceréis al instante los lugares aquí retratados.

¡Nos vemos por las calles!   ;-)