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Archivo para 1 junio 2009

Ivan Ferreiro: Toda la verdad

Domingo, 7 junio, 2009 9 comentarios

Ivan Ferreiro es uno de esos genios que aparecen muy de vez en cuando en el panorama musical de nuestro país. Ya con el grupo Los Piratas supo brillar con luz propia, y ahora en solitario es capaz de componer canciones tan pegadizas como intimistas. Si su primer disco en solitario Canciones Para el Tiempo y la Distancia despuntó y el siguiente Las Siete y Media sorprendió a propios y extraños; su nuevo disco titulado Mentiroso Mentiroso es una pequeña maravilla de la podemos extraer la siguiente canción como una clara muestra de lo que nos vamos a encontrar: toda la verdad.

Una buena manera de terminar la semana, ¿no?  ;-)

Categorías:Música

La familia Nikon sigue creciendo

Domingo, 7 junio, 2009 14 comentarios

Han transcurrido casi seis meses (¡cómo pasa el tiempo!) desde que me compré la Nikon D40 que venía con el objetivo AF-S DX Nikkor 18-55mm 1:3.5-5.6GII ED y durante este tiempo se han unido al clan cuatro objetivos más:

- AF-S DX Nikkor 55-200mm 1:4-5.6G ED

- AF Nikkor 50mm 1:1.8D

AF Zoom Nikkor 35-70mm 1:3.3-4.5 S Macro MK I

- AF-S DX NIKKOR 18-55mm f/3.5-5.6G VR

La familia Nikon sigue creciendo

NOTA: la fotografía tiene notas descriptivas de lo que es cada cosa. Podéis verlas pinchando sobre la imagen para acceder a su página en Flickr

La familia ha crecido considerablemente como se puede ver en la fotografía, pero ahora mismo, con la reciente llegada del 18-55 VR, me encuentro con que el 18-55 que venía con la cámara se me ha quedado muerto de risa en el armario, por lo que es posible que me lo saque de encima en breve. En principio había pensado en venderlo en el foro de Nikonistas, pero teniendo en cuenta que ese modelo se cotiza a unos 70 euros y que ir a Correos a mandar un paquete es un verdadero suplicio por las colas que se forman, es posible que le busque alguna salida “alternativa”. Ya pensaré en algo…

Categorías:Fotografía

Google celebra los 25 años del Tetris

Sábado, 6 junio, 2009 8 comentarios

Me encantan esos pequeños homenajes que Google hace en fechas señaladas. Si hace poco nos sorprendía con lo del segundo 1234567890, hoy me encuentro con que el logo del buscador hace referencia al vigesimoquinto aniversario del videojuego más universal: el Tetris.

googletetris

La verdad es que es un tema que me toca muy de lleno porque en su momento disfruté de su primera versión en mi humilde Spectrum y a día de hoy sigo echando una partida de vez en cuando a la que, para mí, es la mejor versión que existe: el Tetris DX para Gameboy / Gameboy color.

¡Larga vida al Tetris!  ;-)

Categorías:Internet

Los años salvajes: Francisco Umbral en 1978

Viernes, 5 junio, 2009 Deja un comentario

Después de haber visto hace unos días a Ramoncín en una pose un tanto chulesca en un programa de televisión, hoy me gustaría mostraros otro ejemplo de las cosas curiosas que se podían ver en la caja tonta a finales de la década de los 70.

El vídeo que os pongo a continuación muestra un fragmento de una entrevista realizada en el año 1978 al escritor Francisco Umbral y en la que una joven Mercedes Milá no parece caer muy bien al egocéntrico invitado que más bien parece el paciente de un dentista sentado en esa especie de tumbona:

Hay que reconocer que Umbral nunca ha dado la sensación de ser demasiado simpático con los periodistas como pudimos comprobar años después en el famoso incidente (también con la Milá, que parece tener un cierto imán para los invitados con exceso de ego :mrgreen: ) conocido como ¡Yo he venido aquí a hablar de mi libro!.

Es una pena que aunque hoy en día se ven a menudo en televisión escenas de mal rollo entre presentadores e invitados (Belén Esteban style) todo sea parte de un estudiado guión para vender carnaza al espectador. Al menos en aquellos años salvajes, la auténtica mala leche iba y venía de aquí para allá en el plató. “Sin paños calientes”, como decía Antonio Resines.

¡Buen fin de semana!  ;-)

Categorías:Inclasificable

El sistema Nikon VR de estabilización óptica

Jueves, 4 junio, 2009 23 comentarios

Mi curiosidad por la tecnología suele llevarme a probar aquello que me llama la atención, así que como hacía ya tiempo que tenía ganas de ver qué tal funcionan los estabilizadores de imagen en los objetivos Nikon me he hecho con un 18-55 VR que añade esta característica a la óptica que venía “de serie” con mi D40.

En la entrada de hoy me gustaría echar un vistazo a este sistema óptico de estabilización de Nikon así como hacer un pequeño análisis del objetivo que os comentaba hace un momento enfrentándolo a la versión sin estabilizar.

Nikkor AF-S 18-55 VR

¿Qué es eso del VR?

VR son las iniciales de Vibration Reduction (reducción de vibraciones) y consiste en un sistema óptico en el interior del objetivo que mantiene la imagen estable para que podamos disparar a velocidades relativamente bajas sin que la fotografía salga movida. Ya os mostré en una entrada de hace unas semanas los resultados entre emplear estabilización o no en una cámara de vídeo; así que hoy vamos a meternos en aspectos algo más técnicos sobre el funcionamiento del sistema:

La clave de la estabilización óptica de Nikon está en una serie de elementos que detectan el temblor de nuestro pulso a la hora de sujetar la cámara y unos actuadores que mueven una lente en el interior del objetivo para compensar esos mismos movimientos de tal modo que al final la imagen llegue lo más estable posible a la superficie del sensor.

VRweb

A grandes rasgos (ya sabéis que la finalidad de estos artículos no es dar una sesuda explicación científica; sino dar una visión global fácilmente comprensible de cómo funcionan las cosas) hay en el interior del objetivo dos sensores de movimiento que van a analizar constantemente el temblor de la cámara estado uno en el eje horizontal y otro en el vertical.

Estos dos componentes son muy precisos y envían instantáneamente la información de esos pequeños movimientos a un chip que se encargará de analizarlos y enviar en tiempo real los impulsos necesarios a dos pequeños motores que desplazarán una lente interna en sentido contrario a los movimientos detectados en los ejes X e Y. El movimiento de esta lente va a conseguir que la imagen que vemos por el visor (y por tanto la que llega al sensor) sea más estable y podamos sacar fotografías más nítidas, pues va a corregir esos minúsculos movimientos que a veces acaban con lo que podría haber sido una buena imagen.

VR y luminosidad: fines parecidos, cosas diferentes

Para hacer fotografías en condiciones de poca luz vamos a tener dos fieles aliados tanto en los objetivos equipados con estabilización óptica como en aquellos que son muy luminosos (aperturas de f/2.8, f/1.8, f/1.4…). Sin embargo, ambas cosas apenas tienen nada en común como vamos a ver a continuación.

Hay una regla clásica en fotografía que dice que si tenemos que disparar una fotografía a pulso evitaremos que esta salga movida si aplicamos un tiempo de exposición inferior a la inversa de la focal empleada en su equivalente en 35 mm.

Por cierto, aprovecho para comentar que la palabra que se emplea para denominar a una fotografía que ha quedado borrosa debido al movimiento de la cámara es trepidada; que seguro que lo habéis leído en más de una ocasión por diversos foros y páginas de fotografía.

Fotografía claramente trepidada por el mal pulso del fotógrafo

Detalle de una fotografía claramente trepidada por el mal pulso del fotógrafo

A efectos prácticos esto indica que en una Nikon D40 (sensor DX, factor de multiplicación 1,5) empleando un objetivo de 50 mm debemos disparar nuestras fotografías con un tiempo de exposición inferior a 1/75 segundos. Del mismo modo, si empleamos en esa misma cámara un teleobjetivo de 300 mm debemos disparar con él a 1/450 o más rápido. Por la misma razón, con un ultra-gran angular de 10 mm podemos hacer fotografías incluso a 1/15 segundos sin miedo a que salgan trepidadas.

Ahora bien, como comprenderéis, todo lo aquí expuesto está sujeto al pulso del fotógrafo; y es que nada tienen que ver los resultados de disparar una misma fotografía con manos de relojero o dejándole la cámara a un tío que se ha tomado ocho cafés en apenas un par de horas.

Vamos a resumir un poco lo que es cada cosa:

Luminosidad vs. VR

AF 50mm 1.8D (objetivo luminoso) y AF-S 18-55 1:3.5-5.6 VR (objetivo estabilizado)

- Un objetivo luminoso nos va a permitir captar mucha luz gracias a su amplia apertura, por lo que va a aprovechar la iluminación existente de tal modo que no necesitaremos largos tiempos de exposición para obtener una fotografía correctamente expuesta y por ello evitaremos la trepidación de la imagen. Si abriendo lo suficiente el diafragma del objetivo conseguimos una correcta exposición a, por ejemplo, 1/100 podremos congelar el movimiento de una persona caminando o un coche circulando a poca velocidad.

En los madriles

Fotografía tomada a pulso con el 50mm 1.8D (f/2.5, 1/25)

- La estabilización óptica (VR en este caso) también evita la trepidación de la imagen, pero en este caso lo que hace es permitirnos disparar sujetando la cámara “a pulso” durante más tiempo del indicado por la regla de la inversa de la focal anteriormente comentada, logrando que la cantidad del luz que llegue al sensor acabe siendo la suficiente como para lograr una imagen bien expuesta pese a que las condiciones lumínicas de la escena no sean demasiado favorables. En este caso el tiempo va a ser largo; y vamos a poder hacer fotografías, por ejemplo, a 1/4 sin que los elementos estáticos de la escena aparezcan trepidados. Sin embargo, con un tiempo de exposición tan largo, cualquier elemento móvil que haya en la escena aparecerá borroso por su propio movimiento por muy lento que este sea.

Los fantasmas de la noche

Fotografía tomada a pulso con un Nikkor AF 50mm f/1.8D

Evidentemente la mejor solución es unir ambos conceptos en un objetivo muy luminoso y equipado con estabilización óptica; conjuntos de altas prestaciones que existen en la gama alta de los fabricantes pero para los que hay que pagar una millonada: sin ir más lejos el famoso 70-200 2.8 VR de Nikon se cotiza a 1700 euros; así que a la inmensa mayoría de los aficionados a la fotografía nos toca hacer números y decidirnos por una u otra opción en el mejor de los casos.

Nikkor AF-S 18-55 vs. Nikkor AF-S 18-55 VR

Como os decía al principio de la entrada, recientemente he adquirido un 18-55 VR para poder probar por mí mismo las bondades del sistema de estabilización. Aprovechando la posibilidad de poner un objetivo al lado del otro y compararlos punto por punto he decidido realizar un breve apartado dentro del artículo para ilustrar mejor las diferencias entre emplear VR o no.

18-55 vs. 18-55 VR (I)

Los dos objetivos en su forma más compacta (el VR es un poco más largo)

18-55 vs. 18-55 VR (II)

Máxima extensión (en este caso tienen la misma longitud)

Externamente ambos objetivos no se diferencian demasiado. De hecho, si lo montara en la cámara y me pusiera a hacer fotos por casa estoy seguro de que nadie me diría “oye, ese objetivo no es el mismo que tenías antes, ¿verdad?”. A primera vista apenas se distinguen por el interruptor que activa o desactiva el sistema VR y las dos letras doradas que indican esta característica. En cuanto a dimensiones, la versión estabilizada es 6 mm más larga, 3 mm más ancha y 60 gramos más pesada que mi anterior objetivo. El resto de diferencias son poco menos que anecdóticas; como el acabado rugoso de la superficie, el leve cambio de aspecto del elemento frontal o el hecho de que la lente posterior tiene un diámetro ligeramente mayor.

18-55 vs. 18-55 VR (III)

Elementos ópticos frontales (leves diferencias)

18-55 vs. 18-55 VR (IV)

Lentes posteriores (ligeramente mayor la del objetivo dotado de VR)

Internamente sí que hay bastantes cambios, y es que en condiciones de poca luz el sistema VR representa una seria ventaja con respecto a los objetivos no estabilizados. Es cierto que la diferencia es más acusada en los teleobjetivos porque son más propensos a sacar fotos movidas al más ligero temblor de manos debido a su mayor distancia focal; pero después de estar pensando sobre el tema he llegado a la conclusión de que un angular con VR se adapta bastante bien al tipo de fotografías que suelo hacer como os comentaré al final del artículo.

Además, Nikon ha modificado el diseño óptico de este modelo de objetivo, añadiendo algunas lentes más a las presentes en el original y modificando otras; lo que explica en parte el incremento de peso de la óptica estabilizada. Podéis apreciar ese aumento de la complejidad óptica en los dos diagramas siguientes:

pic_004

Diseño óptico del 18-55

Diseño óptico del 18-55 VR

Diseño óptico del 18-55 VR

Como veis, en el objetivo estabilizado la luz atraviesa más lentes hasta que toca el sensor de la cámara; pero pese a ello la nitidez no se resiente en absoluto como demuestran todas las reviews que he leído sobre esta óptica y las imágenes que he sacado estos días con ella.

El VR en funcionamiento

Bueno, con respecto al funcionamiento he de comentar que el sistema de estabilización no está activo durante todo el tiempo, sino que entra en acción únicamente al pulsar el botón del disparador para enfocar y durante la toma de la imagen. Durante ese tiempo se activan los sensores y actuadores que os comentaba unos párrafos más arriba y la imagen se hace más estable. Eso sí, al emplear el objetivo equipado con el sistema VR se perciben dos pequeñas diferencias con respecto a la versión más básica:

VR

Por un lado, acostumbrado a objetivos sin ningún tipo de estabilización, al mirar por el visor y pulsar el disparador hasta la mitad se nota que nuestro pulso queda “amortiguado”. Los leves (repito: leves) movimientos de nuestros brazos y muñecas no se perciben en lo que vemos a través de la cámara, y reconozco que en la primera toma de contacto me sentía un poco extraño. Es como si nuestras manos y nuestro cerebro fueran desacompasados; y de hecho he leído alguna vez que los primeros usos del VR pueden dar lugar a una cierta sensación de mareo hasta que nos habituemos a su dinámica de funcionamiento.

Por otra parte, si estamos haciendo fotografías en completo silencio vamos a notar cómo dentro del objetivo se escucha una leve vibración (que no es más que el elemento óptico estabilizador haciendo su trabajo) así como un ligero “clack” cuando se activa y desactiva el sistema. Como os digo, son sonidos apenas perceptibles que sólo escucharemos en pleno silencio o si pegamos el oído al objetivo; algo no muy habitual al hacer fotografías, dicho sea de paso.

Eso sí, al encontrarnos ante un objetivo bastante básico el VR que equipa también lo es. De hecho, en objetivos más caros y de mayores prestaciones,además de la activación/desactivación del sistema, también contaremos con otros controles para diferentes tipos de situaciones (por ejemplo para disparar desde un vehículo en movimiento). Sin embargo, el principio de funcionamiento es esencialmente el mismo, por lo que todo lo explicado es válido para toda óptica equipada con VR sea de la gama que sea.

Las diferencias en forma de imágenes

Siempre digo que el movimiento se demuestra andando, así que después de toda esta teoría vamos a ver un par de ejemplos en forma de fotografías realizadas con el VR desactivado y activado respectivamente para que veáis con vuestros propios ojos las diferencias existentes:

VR OFF

Disparada a pulso con un objetivo Nikkor AF-S 18-55@44mm. Nikon D40, f/5.3, 1/4, ISO 200

VR ON

Disparada a pulso con un objetivo Nikkor AF-S 18-55 VR@44mm. Nikon D40, f/5.3, 1/4, ISO 200

Como podéis ver, es muy complicado tomar una fotografía nítida a pulso cuando la cámara nos obliga a disparar a una velocidad de 1/4 de segundo. Sin embargo, con el objetivo VR la imagen quedó completamente nítida al primer intento, demostrando que la ventaja al emplear el sistema de estabilización es evidente.

Conclusión

Me encantan los paisajes, sobre todo cuando la oscuridad empieza a hacerse patente. Lo que ocurre es que para sacar una fotografía nítida ante la falta de luz tenemos la opción de subir la ISO de la cámara o abrir mucho el diafragma. Por un lado no soy muy partidario de subir el ISO alegremente, pues en las zonas de sombra va a aparecer un granulado coloreado que no me gusta nada. Debido a ello, la opción de abrir el diafragma parece mucho mejor, y de hecho lo es de no ser porque al hacerlo perdemos profundidad de campo, que es justo lo contrario que pretendemos a la hora de fotografiar un paisaje (¿recordáis aquella entrada sobre la distancia hiperfocal?).

Es verdad que mi 50mm f/1.8 me permite hacer fotos nocturnas a pulso sin demasiados problemas; pero del mismo modo siempre he dicho que no es una óptica adecuada para paisajes en general porque es demasiado “larga”. Si abro el diafragma casi a tope pierdo mucha profundidad de campo y no podré tener todo enfocado ni de casualidad; a lo que hay que añadir el problema de que debemos olvidarnos de captar zonas amplias para centrarnos nada más que en los detalles debido a que el objetivo se convierte en términos de ángulo de visión en un 75 mm; demasiado estrecho para estos menesteres además de que en la D40 estamos obligados a enfocar a mano empleando esta óptica. Por eso, hasta el momento las fotografías de paisajes que he hecho han sido realizadas con mi 18-55 bajo la luz del sol; pues es el único modo de poder cerrar bastante el diafragma, captar un amplio campo de visión y mantener una alta velocidad de disparo.

La plaza de Cervantes a través de los rosales

Por todo esto que os he contado hoy es por lo que he creído que un angular VR me puede traer bastantes ventajas a la hora de fotografiar paisajes al anochecer: según Nikon gracias a la estabilización de la óptica es posible disparar entre cuatro y ocho veces más rápido (dos o tres pasos de diafragma) que con el objetivo no estabilizado; algo que en la práctica se traduce en que podemos hacer fotografías nítidas sin trípode a velocidades bastante bajas si tenemos un pulso más o menos decente como habéis visto en el ejemplo anterior, por lo que es un buen sistema para retratar la ciudad a la luz de las farolas sin necesidad de recurrir a aperturas extremas (ganando por tanto profundidad de campo).

En fin, con el tiempo iré viendo si realmente ha merecido la pena la inversión en esta nueva óptica, pero sobre el papel creo que me va a permitir hacer algunas cosas que hasta ahora no podía a no ser que fuera cargado con el trípode (cosa que evito siempre que puedo).

¡Ya os iré mostrando los resultados por aquí!  ;-)

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

Lugares abandonados (2): El Torrejonero

Miércoles, 3 junio, 2009 22 comentarios

Siguiendo con esta serie de entradas sobre edificios abandonados hoy me gustaría hablaros de uno situado en plena puerta del Vado en el que entré varias veces cuando albergaba en él un conocido bar de copas llamado Torrejonero (“el torre” para los amigos) del que guardo bastantes buenos recuerdos.

Corría el año 1996, era mi segundo curso en el instituto y acababa de conocer a Joe; quien pronto se convertiría en mi mejor amigo y con los años en el novio de mi hermana (aunque eso es algo que os contaré en otra ocasión ;-) ). Aquel bar de copas de aspecto un poco cutre quedaba muy cerca del lugar donde estudiaba y estaba bastante de moda entre la gente de mi clase, de modo que incluso sin haber cumplido todavía los dieciséis años comencé a ir regularmente a él durante los fines de semana a tomar una Coca-Cola con aquella gente que hasta entonces sólo veía entre los muros del Alonso Quijano.

El edificio del bar Torrejonero (I)

Aquel bar no era precisamente el colmo del glamour: recuerdo que el equipo de sonido era una castaña, que a los baños nunca me atreví a entrar por lo sucios que parecían estar, que la única ventilación del lugar eran unos extractores de humos que comunicaban las dos salas que había y que el aire acondicionado no era tan sino unos ventiladores colocados en el techo que rara funcionaban; pero hay que reconocer que en el Torrejonero se pasaba muy bien y siempre te encontrabas con algún conocido.

Junto a la entrada del bar había una panadería que también frecuentábamos; sólo que esta vez durante los recreos del instituto para aprovisionarnos de bebidas, chicles y demás cosas con las que engañar al estómago hasta llegar a casa a la hora de comer. Nunca supe si era propiedad de las mismas personas que regentaban el bar Torrejonero, pero la verdad es que tenía el mismo aspecto cutre del bar hasta el punto de que una de sus ventanas estaba rota y así siguió hasta el fin de sus días pese a que en los inviernos se colaba un viento gélido por allí.

El edificio del bar Torrejonero (II)

Y bueno, además de estos dos negocios, había una tercera puerta que albergaba una peluquería en la que un hombre con cara de psicópata pasaba el día leyendo esa novelas del Oeste que en algunos frutos secos todavía venden y/o cambian. Huelga decir que jamás se me ocurrió cortarme el pelo en aquel lugar, así que poco más os puedo contar de ese sitio.

Por último, en la parte posterior de aquel edificio había una vivienda que apenas recuerdo porque me fijé en ella una vez que aquel inmueble quedó deshabitado. No sé quién viviría allí, pero con el escándalo que armábamos en el Torrejonero todos los fines de semana no me extrañaría que se hubieran marchado a otro lugar en busca de la tranquilidad que allí no podían tener.

El edificio del bar Torrejonero (IV)

Actualmente el edificio está igual que aquellos años en su parte exterior salvo por tener todas sus puertas tapiadas. Del mismo modo, aunque en el interior se ven montones de arena y otras señales propias de una obra, en realidad lleva varios años en el mismo estado y todo sigue manteniendo su aire original. Esto es debido a que hace ya algún tiempo apareció en su fachada un gran cartel que anunciaba la construcción de un moderno edificio de viviendas, pero justo entonces llegó la crisis inmobiliaria y se detuvo todo aquello. No sé si en el futuro se retomará el proyecto; pero al menos ya tengo un recuerdo del lugar como lo conocí aquellos años.

El edificio del bar Torrejonero (III)

Y es que si metemos la el objetivo de la cámara por sus ventanas todavía se pueden ver los espejos que había en las paredes y algunos de los ventiladores del techo bajo los que Joe y yo jugábamos alguna que otra partida de billar al tiempo que nuestros compañeros de clase tiraban los tejos a cualquier chica que se atrevía a entrar en aquel antro. Contemplar el interior del edificio después de tantos años me hizo pensar “¡Qué tiempos aquellos!”

El edificio del bar Torrejonero (V)

¡La semana que viene más edificios abandonados!

Con el 50mm 1.8D puedo hacer fotos de noche y sin trípode

Martes, 2 junio, 2009 8 comentarios

Cada día me gusta más este objetivo; y es que aparte de ser muy nítido cuando su diafragma se cierra un par de pasos (ideal para lanzarse a la calle en busca de detallitos), por la noche y en lugares cerrados da unos resultados muy majos en condiciones de poca luz.

Prueba de ello son tanto las fotografías que hice el otro día en la función de teatro a la que asistí como esta imagen de un edificio de Madrid situado frente al banco de España (junto a Cibeles) y que ha quedado bastante nítida para haber sido disparada a pulso (ISO 400, f/2.5, 1/25).

En los madriles

La única pega que le puedo poner es que en una cámara de formato DX a veces se queda un poco “largo” para fotografiar paisajes urbanos, pero bueno, usándolo para este fin hay que centrarse más en los detalles y menos en la amplitud de lo que tenemos ante nuestros ojos. De cualquier modo, el Jueves vamos a hablar largo y tendido (el que avisa no es traidor) sobre el tema de hacer fotos con poca luz; y si soléis echar un vistazo a mi Flickr supongo que ya intuiréis lo de qué va a tratar el artículo  :-P

Que un objetivo que cuesta poco más de cien euros te permita realizar fotografías en estas condiciones me parece una auténtica pasada, así que sólo puedo decir…

¡¡Que viva el Nikkor AF 50mm 1.8D!!  :mrgreen:

Categorías:Fotografía

Qué son y cómo funcionan los motores ultrasónicos de un objetivo

Martes, 2 junio, 2009 10 comentarios

Viendo las imágenes de un hilo del foro de Nikonistas en el que el usuario _MAT_ había desmontado un objetivo Nikon AF-S y había fotografiado sus interioridades se me ocurrió redactar una breve entrada para comentaros algunas cosas sobre esos pequeños motores que mueven las lentes en el interior del objetivo para modificar el enfoque.

Como vais a ver en las fotografías, la electrónica que hay dentro de cualquier objetivo moderno es bastante compleja y cuesta hacerse una idea de cómo ha sido posible integrar todo eso en el poco espacio que dejan los elementos ópticos del objetivo, pero el caso es que ahí está y lo mejor de todo es que es algo que funciona con rapidez y precisión.

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Fotografía del forero _MAT_, integrante de nikonistas.com

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Fotografía del forero _MAT_, integrante de nikonistas.com

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Fotografía del forero _MAT_, integrante de nikonistas.com

Poned vuestro teléfono móvil sobre la mesa y llamaos. ¿Veis cómo se desplaza al tiempo que vibra? Pues algo así es lo que ocurre dentro de un objetivo dotado con tecnología de motores ultrasónicos.

Los elementos que mueven las lentes del sistema de enfoque en los objetivos Nikon de tipo AF-S (al igual que en los USM de Canon) no son el típico motor eléctrico con un vástago que gira y un sistema de engranajes acoplado como podríamos imaginar. Estos motores son en realidad unos anillos exteriores en los que uno de ellos, debido a ciertas propiedades mecánicas, rota sobre el otro que está en una posición fija vibrando a una determinada frecuencia mediante la aplicación de una corriente eléctrica. Concretamente son esas dos piezas metálicas ranuradas que rodean al objetivo por su parte más externa y que se aprecian bastante bien en la tercera de las fotografías anteriores.

usm_il001

Según el sentido de la vibración del estátor, el rótor irá en uno u otro sentido; algo que comprenderéis perfectamente gracias a la siguiente animación en la que el rótor está representado en color azul y el estátor en rojo:

usm-sim

Este tipo de motores son infinitamente más precisos que los habituales de engranajes, pues vibrando a frecuencias muy elevadas (por encima de 50 KHz) los desplazamientos generados pueden llegar a ser del orden de nanómetros, por lo que la precisión en el enfoque está garantizada empleando esta tecnología que se empezó a implementar en los años 80 y que a día de hoy sigue siendo de lo más puntera.

Antes de investigar en este campo pensaba que los motores que movían el sistema de enfoque de un objetivo eran como los habituales que os decía antes pero de un tamaño minúsculo. Sin embargo, gracias a las fotografías publicadas por el forero _MAT_ y la información que he encontrado por diversas páginas de Internet, he comprendido que los motores ultrasónicos poco o nada tienen que ver con los anteriores y que representan un avance impresionante en consumo y prestaciones. Por eso me gusta tanto la electrónica de consumo: porque siempre intenta hacernos la vida más fácil y pone en nuestras manos cosas que hace años parecían de ciencia-ficción.

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

Estadísticas: Mayo de 2009

Lunes, 1 junio, 2009 6 comentarios

Impresionante. Así ha sido el mes de Mayo en cuanto a las estadísticas de este blog. Después de las tremendas cifras del mes pasado no creí que fuera posible volver a batir un récord absoluto de visitas hasta dentro de bastante tiempo; pero lejos de ser así este mes ha sido, con diferencia, el de más afluencia por vuestra parte desde que esto se puso en marcha.

Prueba de la gran cantidad de visitas correspondientes a Mayo es que la marca anterior quedó batida cuatro días antes de terminar el mes, por lo que el incremento ha sido más que notable como podéis ver en la gráfica siguiente que muestra el seguimiento del blog desde su inicio:

estadmayo510

En total, durante el mes de Mayo ha habido 21811 visitas al blog, lo que representa un incremento del 16,5% con respecto al mes anterior. El promedio diario durante este periodo de tiempo se sitúa en 704, siendo el máximo mensual el correspondiente al día 11 con 1116 visitas y el mínimo al 16 con 497.

Sólo puedo daros las gracias una vez más: gracias por los minutos que pasáis aquí, por los comentarios dejados, por los mails enviados… Reconozco que a veces tengo la sensación de que es imposible sacar ideas para escribir una entrada cada día; pero de momento disfruto con esto y vuestro seguimiento es un refuerzo que me hace sacar un rato cada noche para preparar algo que os pueda entretener un rato al día siguiente. Nuestra cita, de momento, seguirá siendo de Lunes a Viernes a las 8:08 y los fines de semana en cualquier momento del día.

¡Besos, abrazos y agradecimientos!  :-)

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