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Archivo para 1 abril 2009

El bonobús (micro-relato)

Martes, 7 abril, 2009 4 comentarios

-¿Juan, tú me quieres?

-Sí, claro, te lo he dicho miles de veces -Respondió él sin apartar la vista del televisor al tiempo que pelaba con torpeza unos cacahuetes.

Juan y Laura llevaban mucho tiempo casados; el suficiente como para que las cosas se movieran por inercia. Se supone que él se sabía comprendido por ella y ella se sentía protegida por él, así que la ecuación parecía balanceada y la reacción química estabilizada.

Y así fue hasta que un tarde soleada Laura dijo que se iba a comprar un bonobús y Juan, sin perder detalle del partido que estaban retransmitiendo, sugirió que podía subirle un paquete de tabaco. No obtuvo más respuesta que un sonoro portazo justo al tiempo que el Barça metía un gol antológico.

Horas después, nervioso ante la tardanza de su mujer, se acercó a la nevera a beber un poco de agua fresca donde se encontró una nota pegada en la puerta que decía:

“Cuando nos casamos podías pasarte horas mirándome embelesado sin decir una palabra; pero desde hace demasiado tiempo siento que he sido sustituida por un maldito televisor. El Lunes a las 10 nos veremos en el juzgado.

Por cierto, el coche te lo puedes quedar tú; yo iré en autobús”.

Laura

Akari-chan (Lucky Star)

Categorías:Relato

La fotografía es algo más que técnica y nitidez

Lunes, 6 abril, 2009 3 comentarios

Hoy voy a mezclar dos conceptos que me gustan mucho: la fotografía y el paso del tiempo. Soy consciente de que esta entrada es más filosófica que técnica, pero es que gracias a algo que hice el pasado fin de semana me he dado cuenta de que hoy en día estamos demasiado obsesionados con la perfección de los diversos aspectos técnicos de la fotografía.

Veréis, el Sábado después de comer no tenía grandes planes, así que aprovechando que disponía de todo el salón para mí sólo saqué de un armario el viejo proyector de diapositivas y un montón de cajas llenas de ellas pertenecientes a mis padres. La cosa es que esas fotografías no las hemos vuelto a ver desde que era pequeño porque montar todo el tinglado necesario para visualizarlas (pantalla y proyector) así como andar colocándolas una a una en el carro de arrastre es un poco rollo y no compensa para la escasa media hora que podamos sacar en común de vez en cuando para ver fotos antiguas.

El caso es que se me ocurrió la idea de que podría “digitalizar” todas esas imágenes (más de 500) de una sola tacada con ayuda de mi cámara y el trípode, pues sólo tenía que ajustar la cámara con el enfoque fijado en la pantalla de proyección e ir pulsando pacientemente el disparador en cada una de las imágenes. Al final la tarea me llevó casi cinco horas, y aunque terminé cansado, también me sentía contento porque sabía que había rescatado del olvido un montón de imágenes muy importantes en la vida de mis padres.

No obstante, también saqué una importante lección de todo aquello que me gustaría compartir con vosotros: hoy en día estamos demasiado obsesionados con la perfección técnica en las fotografías que hacemos.

Digo esto porque me fascinó descubrir que hace treinta años mis padres estuvieron haciendo unas fotografías en las playas de Vigo que artísticamente le dan mil vueltas a cualquier cosa que pueda hacer yo actualmente con mi réflex digital, mis cuatro objetivos, mi filtro polarizador y el Adobe Lightroom. Y lo mejor de todo es que tuvieron que pasar unos segundos hasta que caí en la cuenta de que esas imágenes que os digo fueron tomadas con una Olympus Trip 35 de carrete y focal fija (40mm f/2.8) fabricada en 1968. La fotografía antes era un acto de fe, pues consistía en disparar y luego esperar a que el laboratorio nos entregara unas fotografías que hasta que no estaban en nuestras manos no sabíamos si eran brillantes o un completo desastre.

Olympus Trip 35 (II)

La Olympus Trip 35 de mis padres. ¡Fabricada hace cuarenta años y todavía funcionando!

Olympus Trip 35 (I)

La cámara contaba con un sensor de luminosidad rodeando al objetivo para ajustar automáticamente la exposición

Olympus Trip 35 (III)

Impresionante: el enfoque sólo tiene cuatro distancias posibles para elegir

Y es cierto que las imágenes de las que os hablo están algo desenfocadas, con la exposición calculada toscamente, un apreciable viñeteo y realizadas sin apenas conocimientos técnicos sobre composición; pero a mí me parecen unas fotografías absolutamente alucinantes. Me quedé literalmente boquiabierto cuando las descubrí y luego me di cuenta de que mientras las contemplaba no me había fijado en ninguno de los defectos que os mencionaba antes. Eran unas fotos sencillamente preciosas, y lo demás no importaba lo más mínimo. Si tuviera que quedarme únicamente con una de ellas creo que sería esta en la que mi padre caminaba despreocupado junto a la orilla del mar mientras mi madre captaba el momento hace ahora tres décadas.

Paseo por la playa de Samil al atardecer (1978)

Atardecer en Vigo (1978)

Lo que quiero decir con esto es que hoy en día hacemos una fotografía con nuestras flamantes cámaras digitales y aunque la foto esté perfectamente compuesta, en cuanto vemos que hay una motita de polvo en un lado del cielo, que el pájaro que pasaba por ahí ha salido movido apenas un píxel o que hay una ligerísima pérdida de contraste en las esquinas de la imagen ya la mandamos a la papelera directamente porque la consideramos un desastre.

Os aseguro que yo soy el primero que hace eso con mis imágenes; pero después de haber descubierto estas diapositivas que parecían llevar treinta años esperando a darme esta importante lección, voy a pasar menos tiempo limpiando mis objetivos y más tratando de buscar buenos encuadres. Si esa fotografía que os mostraba hace un momento la hubieran descartado por estar desenfocada o tener demasiado grano se hubiera perdido para siempre un instante del tiempo que, como todos, no volverá nunca más.

Categorías:Fotografía

Pankun and James

Domingo, 5 abril, 2009 1 Comentario

He de reconocer que he caído en las redes de Pankun y James: los dos personajes estrella de un programa de televisión japonés que me mostró mi hermana hace un par de semanas. La peculiaridad de esta pareja es que son un chimpancé y un perro que tienen unas habilidades ciertamente sorprendentes y una relación bastante especial el uno con el otro.

Si tuviera que elegir uno de los múltiples vídeos que circulan por Internet sobre este fenómeno, os recomendaría éste en el que nuestro sorprendente chimpancé cocina mejor que muchos de nosotros (ved el vídeo y entenderéis lo que quiero decir :-P ). Es el vídeo con el que mi hermana me mostró a Pankun y realmente es el que más me ha sorprendido de todos, pese a que hay también otros geniales.

¿Sorprendidos? Pues tras esta breve demostración de lo aplicado que puede ser un mono, podéis seguir viendo vídeos de este curioso programa en el siguiente enlace a Youtube.

Una última advertencia: ¡Cuidado que engancha! :mrgreen:

Categorías:Inclasificable

Posible kedada en Alcalá. A ver qué os parece…

Viernes, 3 abril, 2009 16 comentarios

Bueno, de momento lanzo esto como una especie de “globo sonda” para ver qué acogida puede tener entre vosotros, puesto que a base de leer vuestros comentarios en las diversas entradas del blog me doy cuenta de que este rincón de Internet lo visitáis con asiduidad bastante gente de Alcalá de Henares.

Precisamente por eso (y porque últimamente tengo tan poco tiempo libre que necesito expandirme un poco más antes de que empiece a apolillarme en casa) se me había pasado por la cabeza que podría ser buena idea vernos en persona algún día aprovechando que comienza el buen tiempo y las tardes son cada vez más largas. A muchos nos gusta la fotografía, pero soy consciente de que no todo el mundo que pasa por este blog tiene esa aficción, por lo que el plan podría ser simplemente ir a tomar una Coca-Cola fresquita en una terraza de la Plaza de Cervantes, que seguro que todos nos pilla más o menos a mano. De ese modo podríamos charlar un poco sobre cualquier cosa que se nos ocurra y, si eso, ya más adelante hacer una kedada más específica sobre fotografía para ir a hacer fotos por la ciudad y tal.

Creo que puede ser una idea interesante por dos motivos: el primero es que el año pasado por estas fechas se realizó una kedada entre foreros de ultimONivel que para mí fue una experiencia inolvidable pese a que no conocía en persona a ninguno de los invitados. De hecho me llevé una gran sorpresa (ufff, hasta me emocioné y todo) cuando me enteré de que el gran The_Fog vino desde Barcelona expresamente para conocerme en persona. Fue un día inolvidable, os lo aseguro; y espero que este año se vuelva a hacer algo así porque no pienso faltar.

La segunda razón es que ya me ha ocurrido en un par de ocasiones encontrarme con alguien que me ha reconocido por la calle mientras iba haciendo fotos y se ha parado a saludarme y decirme que leía el blog; cosa que me ha hecho muchísima ilusión. La verdad es que es emotivo sentir que lo que uno hace en Internet tiene repercusión en el “mundo real”, así que… ¿qué mejor que en vez de pararnos medio minuto en medio de la calle Mayor no nos dediquemos un buen rato de charla cómodamente sentados?

El ojo de pez más barato del mundo XD

Bueno, yo os planeteo la propuesta. Si veo que no os parece una idea muy descabellada dentro de unos días podríamos hablar de fechas y tal; pero de momento me basta con conocer vuestra opinión sobre este asunto. ¡Dejo el tema en vuestras manos!  ;-)

¡Un saludo!

NOTA: tenéis toda la información actualizada sobre la kedada en la siguiente entrada del blog: http://luipermom.wordpress.com/2009/04/22/toda-la-informacion-sobre-la-1ª-kedada-de-no-se-ni-como-te-atreves/

Categorías:Sobre este blog

El formato RAW: ventajas y desventajas

Viernes, 3 abril, 2009 36 comentarios

En fotografía digital se habla mucho del formato RAW: que si es mejor que el JPG, que si los colores salen mates, que si da más calidad, que si es como un negativo, que si es poco práctico… Reconozco que yo mismo le tenía cierta “manía” a dicho formato porque me parecía un  auténtico rollazo tener que procesar en el ordenador cada una de las imágenes para obtener una fotografía que se pudiera imprimir, subir a Internet o compartir con el resto del mundo. Sin embargo (y pese a que antes de empezar a experimentar por mí mismo con todo este tema me declaré fan del JPG) actualmente con la D40 disparo absolutamente todo en RAW y me doy cuenta de que mis imágenes en general han mejorado bastante desde que las proceso en Lightroom.

Mi conversión ha sido tan radical que si antes era un enemigo acérrimo de cualquier proceso de postproducción en fotografía, desde que me he estrenado en el mundillo de las réflex me doy cuenta de que manejar con cierta soltura este tipo de software es casi tan importante como saber encuadrar o controlar los parámetros de la exposición.

Poda salvaje

¿Qué es el formato RAW?

RAW no es un formato propiamente dicho, sino un “concepto”. Un archivo de tipo RAW no es otra cosa que los datos del sensor de la cámara directamente tomados de la memoria intermedia (buffer) de la cámara y sin ningún tipo de proceso posterior. Si lo queréis ver de otro modo, podemos decir que son un montón de datos numéricos que el sensor ha tomado al hacer la fotografía, por lo que no se pueden considerar una imagen de ninguna de las maneras, pues para obtener una imagen visualizable hay que aplicar a esos datos un proceso.

Cuando disparamos en JPG lo que se hace en la cámara después de disparar es tomar esos mismos datos del sensor y aplicarles una serie de parámetros y conversiones para guardar la imagen final en la tarjeta de memoria. Esas transformaciones que os digo se basan en nuestros ajustes de la cámara (intensidad del color, nitidez, compresión de la imagen…) y una vez realizadas se pierden para siempre los datos del sensor quedando guardada la imagen JPG para la posteridad. Lo que hacemos al disparar en RAW es guardar esos datos “en bruto” para aplicar luego nosotros los cambios que queramos y de la manera que queramos en un ordenador.

Si queréis un símil fotográfico, es como cuando configuramos nuestra cámara para disparar en blanco y negro. La fotografía, una vez realizada se guarda así, por lo que si quisiéramos pasar una de esas imágenes a color sencillamente no podríamos. Sin embargo, si hubiéramos hecho la foto original en color, nada nos impedirá, una vez en casa, usar un programa de edición para pasarla a blanco y negro. Pues con el RAW es más o menos así: en el archivo tenemos toda la información posible y por lo tanto vamos a tener la máxima flexibilidad a la hora de tratar nuestra fotografía como creamos más conveniente.

Para que veáis esto que os digo con un ejemplo, os pongo a continuación dos capturas de Lightroom. En la primera aparece el NEF (NEF es la extensión del formato RAW en las cámaras Nikon) recién abierto y sin ningún tipo de modificación. En la segunda, lo que aparece es la misma imagen ya tratada y lista para ser exportada como JPG.

Imagen RAW en Adobe Lightroom sin ningún tipo de tratamiento

Imagen RAW en Adobe Lightroom sin ningún tipo de tratamiento

El mismo RAW ya tratado y listo para ser exportado

El mismo RAW ya tratado y listo para ser exportado (fijaos en cómo ha cambiado el histograma de la parte superior derecha)

Como podéis ver, la mejora de calidad y las posibilidades de edición son más que evidentes; sin embargo tanto RAW como JPG tienen sus cosas buenas y sus cosas malas.

Desventajas del RAW

El problema del RAW es que no es nada portable. Como os decía al principio de este artículo, con este tipo de archivos no podemos pinchar la tarjeta de memoria recién sacada de la cámara y ver las fotos en el ordenador de alguien que no tenga instalado un software específicamente compatible con nuestra cámara de fotos, pues cada fabricante (y en algunos casos cada modelo de cámara) va a tener un formato diferente e incompatible con los demás. Si queremos mostrar nuestras imágenes al mundo, lo que debemos hacer es convertirlas con Lightroom o algún programa similar a JPG u otro formato más universal.

En el caso de la Nikon D40 que poseo, los archivos JPG a máxima calidad ocupan algo más de 2 MB, mientras que un RAW necesita entre 5 y 6 MB, haciendo que nuestra tarjeta pueda albergar menos imágenes. Como dato orientativo os puedo decir que en la de 4 GB que empleo habitualmente puedo almacenar aproximadamente 600 fotografías en formato RAW.

Las ventajas de disparar en RAW

Lo mejor del RAW es su flexibilidad a la hora de “trastear” con las fotografías. Si trabajamos con las imágenes en formato RAW en un programa como Adobe Lightroom vamos a poder variar todo tipo de parámetros como balance de blancos, exposición por zonas (luces altas, medias y negros), nivel de detalle, contraste, reducción de ruido, saturación e iluminación selectivas, viñeteo… Una serie de elementos que en el caso de trabajar con un JPG ya vienen prefijados de antemano y no los podremos tocar o, el que caso de que podamos, generarán una pérdida de información al tener que volver a comprimir una imagen que ya venía comprimida desde la cámara.

Como veis, las ventajas del formato RAW son evidentes si queremos sacar el máximo partido a nuestras imágenes. Yo ya no me preocupo tanto por el balance de blancos, por ejemplo, pues sé que luego en casa lo puedo ajustar hasta dejarlo en el punto que desee sin perder un ápice de calidad. ¿Cuántas fotografías he tirado a la basura en el pasado por un balance de blancos mal configurado? Ahora sé que trabajando con RAW nunca me volverá a ocurrir eso; y bien que me alegro.

JPG vs RAW

Lo que debemos tener en cuenta es que una imagen JPG y un RAW recién abierto poco tienen que ver en el aspecto visual, y de ahí que mucha gente crea que se ve mejor el JPG que el RAW. Todo tiene su explicación, y lo que ocurre en este caso es que el JPG se suele almacenar con unos datos de color y nitidez ya prefijados por la cámara para que la fotografía luzca bien en el monitor o en el papel mientras que con los datos en RAW inicialmente va a aparecer en pantalla una imagen de colores más planos porque son exactamente los que el sensor captó al hacer la fotografía.

Las primeras veces que usaba el formato RAW abría los archivos en Lightroom y quedaba muy desencantado al comprobar que todo tenía unos colores apagados que no me gustaban nada; pero esto es así porque es como lo ve la cámara “por defecto”. Fue entonces cuando comprendí que me tocaba a mi jugar con esas imágenes para darle el colorido que yo quisiera; ya fuera para intensificarlo o atenuarlo según lo que pretendiese expresar con la imagen.

Por otra parte, hay que señalar también que una imagen en JPG tiene 24 bits de color por píxel, mientras que en RAW varía entre 36 y 48, por lo que la gama de tonalidades será muchísimo más amplia en este segundo caso y nos permitirá unos ajustes mucho más finos de cualquier parámetro. De todos modos, veremos mejor la diferencia real entre uno y otro formato a la hora de trabajar en el siguiente apartado de esta entrada.

Un ejemplo práctico

Las cámaras réflex tienen la posibilidad de realizar las fotografías en RAW y JPG al mismo tiempo; y precisamente basándome en ello me gustaría mostraros con un ejemplo práctico qué diferencias hay “en el mundo real” entre los dos formatos. Recordad que pinchando sobre las imágenes se os abrirá una nueva ventana / pestaña que la mostrará a mayor tamaño.

JPG original de la camara

Éste es el JPG directamente extraído de la cámara sin ningún tipo de tratamiento al margen de los valores por defecto que la propia cámara le da al comprimirlo

RAW sin editar

Esto es el RAW exportado a JPG con Adobe Lightroom sin ningún tipo de tratamiento por mi parte. Si os fijáis con atención veréis que los tonos son algo más apagados y la nitidez es algo menor que en la fotografía anterior

raw-virgen-lightroom

Aquí vemos el RAW en Lightroom antes de empezar a tocar nada. Vamos a tratar a continuación de darle un poco de vida a una fotografía que ha quedado un poco "gris" debido a que el día estaba bastante nublado.

raw-editado-lightroom

Una vez finalizado el proceso de retoque podemos ver que la imagen ha cambiado bastante de tonalidad; algo que se puede comprobar observando que en el histograma hay una mayor presencia de amarillos y rojos en los píxels más brillantes (se corresponden con las tapas de los contenedores, las señales y algunos coches)

comparacion-retoque-lightroom

Colocando la imagen original junto a la resultante, los cambios se hacen más evidentes. Lo mejor de todo es que hemos mejorado considerablemente la toma sin perder un ápice de calidad

RAW editado

Por último, aquí está la imagen que hemos exportado desde Lightroom con todas las modificaciones aplicadas. Como veis, el resultado final es bastante mejor que el JPG que generó la propia cámara, y es que aunque los automatismos sean eficientes, todavía no son capaces de distinguir las sensaciones que queremos transmitir con una imagen.

Resumiendo, que es gerundio

En definitiva, desde fuera puede parecer que esta forma de trabajar con las fotografías es lenta y pesada; pero nada más lejos de la realidad. De lo que se trata ahora, tal y como os comenté en la entrada que hablaba de Lightroom, es de hacer cincuenta fotografías en vez de quinientas, y de esas cincuenta seleccionar las que realmente merezcan la pena; que a veces no son más que una o dos; pero esas que han quedado realmente bien hay que trabajarlas hasta que sea imposible hacer que luzcan mejor. A mí eso me produce más satisfacción que llenar una tarjeta con centenares de fotografías mediocres, así que creo que algo he avanzado en esto de la fotografía.

Por cierto, mi agradecimiento sincero desde aquí a Mario; un compañero de trabajo que fue quien me animó a disparar en RAW cuando le comenté que me acababa de comprar una reflex digital. Realmente fue él quien me abrió los ojos a esta forma de entender la fotografía.

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

Estadísticas: Marzo de 2009

Jueves, 2 abril, 2009 5 comentarios

Al ver las cifras de visitas de este blog al final de cada mes nunca dejo de sorprenderme. Desde el día que todo esto comenzó (hace ya año y medio) hasta hoy habéis pasado por aquí más de 186000 personas y habéis dejado un auténtico aluvión de comentarios. Concretamente, en el pasado mes de Marzo hubo un total de 18055 visitas, cifra que supone un récord absoluto batiendo al anterior (correspondiente al mes de Enero) por más de 1400.

estadisticas-marzo09

Como dato curioso os puedo comentar que el promedio diario de visitas durante este último mes ha sido de 582; siendo el de Marzo de 2008 (cuando el blog llevaba seis meses en funcionamiento) de apenas 225. Un gran salto en apenas un año que me hace mirar al futuro con optimismo, pues todavía tengo muchas historias que contaros.

Por cierto, ¿sabéis cuántas visitas tiene el post que habla sobre el Asus EeePC 701? Pues a día de hoy son 16288, lo que representa un 8,76% de las visitas totales al blog (cosa que no está nada mal teniendo en cuenta que hay publicadas 955 entradas).

En serio, observar esa gráfica de crecimiento lineal mes a mes es algo que me demuestra que los contenidos de este blog cada vez llegan a más gente; pero lo que de verdad me hace ver que voy en la dirección correcta es todo el apoyo, el agradecimiento y el cariño que recibo en todos los comentarios que vais dejando en las diversas entradas del blog y en los mails que algunos de vosotros me habéis mandado alguna vez en un plan más personal.

Os agradezco enormemente esos ratos que dedicáis a leer este rinconcito de Internet, pues como ya dije hace unas semanas, al fin y al cabo nada de esto tendría sentido sin vosotros. A veces me cuesta un poco sacar tiempo para redactar las entradas, pero en la medida de lo posible trataré de seguir manteniendo mi costumbre de publicar, al menos, una entrada al día de tal modo que siempre podáis encontrar por aquí algo nuevo que os entretenga un rato.

¡Un abrazo!  :-)

La efectividad de los sistemas estabilizadores de imagen

Miércoles, 1 abril, 2009 7 comentarios

Esta entrada no va a ser muy extensa, pues todo lo que quiero comentar está en el vídeo que os ofrezco a continuación y que grabé ayer mismo para resolver una consulta de un lector referente a estabilizadores ópticos en cámaras de vídeo. Lo que quiero demostrar es que los sistemas de estabilización óptica funcionan; y funcionan mejor cuanta más distancia focal estemos empleando para grabar las imágenes.

Sirva como claro ejemplo el siguiente vídeo (tranquilos, apenas son dos minutos :mrgreen: ) en el que hago un zoom completo (35x) con mi videocámara JVC GR-D820; primero con el estabilizador desactivado y a continuación haciendo uso de él.

Como comento en el vídeo, el principio del estabilizador óptico es el mismo para videocámaras que para cámaras fotográficas, por lo que viendo las imágenes os podréis hacer una idea bastante precisa de lo útil que es este sistema cuando se integra en un teleobjetivo (los Nikon estabilizados llevan las siglas VR, los Canon se denominan IS…) para evitar imágenes trepidadas cuando se dispara a bajas velocidades. De hecho, hasta se me había pasado por la cabeza hace unos días cambiar mi 55-200 por la versión VR; pero al final los 200€ que cuesta se me fueron en un par de amortiguadores para el coche y me temo que la cosa tendrá que esperar.

* Todos los artículos de este tipo en http://luipermom.wordpress.com/fotografia

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