Hoy os voy a contar una anécdota divertida que ocurrió ayer en la presentación de Gran Turismo 5 Prologue, y junto a ella un vídeo que os va a gustar bastante y que además sirve de “prueba” para que veáis que la anécdota es real
Cuando Yamauchi terminó la presentación se quedó en el escenario dando entrevistas para la TV, cosa que ya me dijeron los RRPP de Sony al entrar al edificio y preguntarles cómo iba a ser el evento. El caso es que muchos de los que estábamos allí aprovechamos para acercarnos a la cafetería que la gente de Sony había montado en un lateral del salón y pedir algo para desayunar y/o espabilarnos. La mayoría de nosotros optamos por tomar un café, y la pobre cafetera portátil que habían montado al poco tiempo se quedó sin café (yo fui de los últimos en conseguir uno, que por cierto, estaba bastante bueno) y el resto de la gente tuvo que elegir entre infusiones o zumos de naranja y melocotón.
Bueno, pues estábamos todos de charla informal (los habituales e interesantes corrillos que se forman tras cada acto) cuando de repente escuchamos una especie de trueno en el jardín que en principio nos pilló un poco de sorpresa y sin saber muy bien lo que era, pero al momento alguien dijo “¡Coño, que han arrancado el Ferrari!” y entonces todos salimos al jardín en masa a escuchar de cerca cómo sonaba el F-430.
Una vez allí saqué mi cámara y me puse a grabar un poco para tener un recuerdo de cómo rugen estas bestias, ya que aunque he visto algún que otro Ferrari casi siempre ha sido con el motor apagado y la verdad es que impresiona un montón el sonido que emite. Ya en ese momento pensé que estaría bien ofreceros el vídeo para que conocierais de primera mano (bueno, de segunda
) esa melodía celestial, pero ya os digo que aunque el vídeo suena bastante espectacular, no es capaz de captar la sensación que sientes cuando estás a menos de un metro de ese sobrenatural motor.
Por cierto, comentaros que la foto que me hice dentro del coche fue con el motor arrancado (eso sí, me dijeron que no pisara el acelerador ni las levas del volante) y la verdad es que daban tentaciones de cerrar la puerta y salir de allí con el coche de recuerdo xD
Bueno, pues mientras estaba grabando comprobé que algo pasaba porque la gente de Sony estaba muy inquieta y hablando nerviosamente, así que me acerqué un poco a ellos en la parte final del vídeo y escuché claramente lo que pasaba: ¡Kazunori Yamauchi queria un café y no quedaba!
Si “pegáis la oreja” en los últimos momentos del vídeo (hacia el segundo 24) escucharéis las siguientes dos frases:
- (voz de chico) Que Kazunori quiere café
- (voz de chica) Que Kazunori quiere café y no hay café
El caso es que rápidamente alguien salió zumbando a por café a la cocina que tenían montada en un lateral del edificio y supongo que al final Yamauchi podría disfrutar de su cafetito, pero vamos, me hizo un montón de gracia el momento de “que no panda el cúnico” cuando el japonés pidiera un café y se encontrara con que no quedaba… Entre eso y el tiempo que hacía estos días en España se ha debido llevar una impresión de nuestro país no muy grata
(no, es coña; a Yamauchi se le ve un tío sensato y nada superficial).
En fin, fue el momento divertido de la jornada, aunque hay que reconocer que en general fue una mañana inolvidable por muy diversos aspectos





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