LLevaba tiempo buscando un teléfono para mi abuela que no fuera complicado de usar, que sólo sirviera para llamar y sobre todo que tuviera una buena visibilidad de las teclas y de la pantalla. Ninguno de los móviles que habitualmente se suelen ver por la calle cumplía con lo que pedía, de modo que intenté ver las cosas desde otro punto de vista y huir de los conceptos “tradicionales” en telefonía para acercarme a otro tipo de aparato.
Tampoco era plan gastarse un pastón en él porque al fin y al cabo lo usa poquísimo, y más que nada es para que pueda estar localizada cuando sale de casa y tal.
El caso es que tras mirar en foros y webs especializadas en telefonía decidí echar un vistazo a los “Vodafone Simply”, y una vez en la tienda me echó para atrás el tema de que sus teclas son pequeñas y plateadas (no contrastan demasiado los números sobre la superficie) y su tamaño era poco más o menos como cualquier teléfono actual. No es que quisiera un ladrillo de móvil, pero sí que quería que las teclas y la pantalla tuvieran una buena visibilidad como ya decía antes.
Bueno, descartados los “Simply” mi segunda opción era el Motorola F3 (más conocido como “Motofone”) y me dirigí a una tienda Phone House para ver qué tal pinta tenía, pues no había tenido nunca uno en la mano. En los foros se hablaba muy bien de él como teléfono básico que se utilice para realizar y recibir llamadas, pero también había quien criticaba que era excesivamente simple. Y como simpleza era lo que yo buscaba, creí conveniente darle una oportunidad.
Al fin y al cabo el teléfono cuesta 39€ libre, de modo que no suponía ningún gran desembolso. Ya en la tienda me llamó mucho la atención la pequeña caja en la que viene el terminal, que me dio incluso la sensación de parecer más un paquete de tabaco que la caja de un teléfono. De todos modos, es lógico si tenemos en cuenta que lo que viene dentro de ella es el teléfono, el cargador y una guía rápida a modo de manual de una sola página.
Una vez sacado el teléfono de la caja destaca especialmente por dos cosas: su particular pantalla (de la que más adelante os hablaré) y lo ligero y fino que es el terminal. Con un peso de 70 gramos y un grosor de 9 milímetros ni se nota en el bolsillo; y es curioso pensar que el teléfono más barato del mercado también es uno de los más finos y livianos que hay.
Nada más encenderlo ya se ve que la pantalla se sale un poco de lo normal. No es una pantalla de matriz de puntos como estamos acostumbrados, sino que se asemeja más a la típica pantalla de los relojes Casio con sus números realizados a base de segmentos. La tecnología en la que se basa esta pantalla es conocida como “e-ink” o “tinta electrónica”, y su nombre proviene de que en realidad son pequeñas moléculas bipolares que se dan la vuelta en presencia de un campo magnético.
¿Qué ventajas tiene la tecnología e-ink? Pues por un lado que la pantalla es perfectamente visible a pleno sol a diferencia de la práctica totalidad de los teléfonos móviles (ver la foto en la que aparece al lado de un Sharp GX-15 a pleno sol) y que el gasto de batería es mínimo, pues la pantalla sólo consume energía cuando cambia algo en ella, estando el resto del tiempo completamente inmovil. Por lo tanto no posee ninguna frecuencia de refresco ni nada que se le parezca, de tal modo que su visión es más parecida a la de un papel escrito que a una pantalla de un dispositivo digital.
Lo malo de esto es que la pantalla no es capaz más que de mostrar dos filas de caracteres de seis elementos cada una y además siendo estos en blanco y negro, por lo que en ningún caso vamos a poder visualizar nada medianamente largo con comodidad. De hecho los mensajes SMS se visualizan en una sola línea y hay que hacer scroll continuamente para desplazarnos por el texto. Y si leer un mensaje es algo realmente tedioso os podéis imaginar la pesadilla que representa el escribir uno por sencillo que sea.
Bueno, no pretendo meterme en demasiados tecnicismos (ya me he metido en bastantes al explicaros en concepto de la pantalla) y sólo pretendo deciros que si buscáis un teléfono muy económico, extremadamente simple, con una gran duración de la batería y que os sirva nada más para llamar, el Motorola F3 puede ser una opción a tener en cuenta.
¡Un saludo!
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